Título original: The Killing Hills
Año de publicación: 2021
Traducción: Javier Lucini
Valoración: Está bastante bien
Primera novela de un prevista trilogía noir rural (no sé hasta qué punto es correcto emplear este término, pero va...), protagonizada por Mick Hardin, un militar natural de un villorrio de Kentucky que sirve en la División de Investigación Criminal del Ejército de EEUU... En esta novela, encontrándose Mick en su pueblo, Rocksalt, por motivos personales, su hermana Linda, sheriff de la localidad, le pide ayuda para resolver un crimen: una mujer ha sido encontrada muerta en una hondonada de los cerros boscosos de la zona. Mick se lanzará entonces a una investigación informal entre los recelosos lugareños para averiguar la verdad, no sin las consabidas interferencias del FBI, algún magnate local y los maleantes del pueblo...
Por decirlo claramente, esta novela reúne buena parte de los topicazos del género hardboiled, sin ningún rubor, sólo que trasladadas a las montañas Apalaches: secretos familiares, violencia que se dirime dentro de una comunidad cerrada, matones, algún asuntillo sexual que es mejor no difundir... Sobre todo, el personaje de Mick Hardin supone la enésima versión del "detective" de novela negra: duro y algo desencantado pero no despiadado; extremadamente competente en lo suyo pero abrumado por su desastrosa vida personal; con un gran sentido de la justicia, pero no necesariamente respetuoso con la ley... Todo ello, eso sí, pasado por el ambiente y la idiosincrasia hillbillie de esa región... idiosincrasia que, básicamente, consiste en la consabida pregunta de "¿Y tú de quién eres?", como en cualquier pueblo de la España vaciada o sin vaciar. Aunque con una idea de la restitución y aún de la venganza más propios del agro corso o siciliano (o eso se supone).
Claro que, pese a que la novela no suponga ninguna sorpresa para los aficionados al género, hay que reconocer que Chis Offutt sabe su oficio y lo hace muy bien: el libro se lee como quien bebe un vaso de agua, pero sin que deje la sensación de ser una lectura baladí. Gran parte de esta sensación se debe al dominio del autor en la creación de personajes (recordemos que también es guionista en exitosas series televisivas), en la agilidad en los diálogos y, sobre todo, en las descripciones del entorno; en esta novela, lejos de los callejones, clubes nocturnos o apartamentos donde se desarrollan las clásicas novelas policiacas urbanas, el entorno natural, con su accidentada orografía, los árboles y otras plantas, los animales y las personas que conviven con ellos adquiere un protagonismo que resulta fascinante y refrescante, y que consigue dejarnos con ganas de seguir visitando este rincón olvidado de Kentucky.
Otros títulos de este autor reseñados en Un Libro Al Día: Noche cerrada, Kentucky seco, Dos veces en el mismo río



