Mostrando las entradas para la consulta Chris Offutt ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Chris Offutt ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de septiembre de 2021

Chris Offutt: Kentucky seco

Idioma original: inglés
Título original: Kentucky Straight
Año de publicación: 1992
Traducción: Javier Lucini
Valoración: recomendable

Los relatos recogidos en este libro transcurren en un lugar perdido de los EEUU, un villorrio de casas dispersas que apenas puede considerarse un pueblo, donde habitan unos rednecks en medio de la pobreza y la desesperanza...

-¡Eh, un momento, que esto ya lo habéis reseñado antes! Era un sitio llamado Kockernoséqué...

-Sí, bueno, es cierto:  Knockemstiff, un estupendo libro reseñado hace años por Izas y con el que tiene mucho que ver Kentucky seco... O al revés, mejor dicho, porque es unos cuantos años anterior al de Donald Ray Pollock. Los relatos del libro de Chris Offutt se desarrollan, como indica el título, en las montañas de Kentucky, cerca de una población similar, es de suponer, al pueblo minero que vio nacer al propio autor y que ya no existe. Unas montañas pobladas por irreductibles -o resignados- hillbillies y enigmáticos Melungeon, que sobreviven, una vez agotadas las minas de la zona, gracias a la caza, las chapuzas y, más allá del tópico de los alambiques a la luz de la luna, del cultivo de marihuana. 

Esta recopilación -primer libro publicado de su autor, por cierto- no es demasiado voluminosa; tan sólo nueve cuentos la componen y su moderada extensión, así como el muy buen hacer narrativo de Offutt facilitan mucho su lectura. A grandes rasgos, y de una forma tan arbitraria como cualquier otra, se pueden agrupar y clasificar sus relatos de esta manera:

  • Blue Lick y Cuarto menguante son, para mí, los mejores del libro -aunque tampoco es que haya grandes diferencias en cuanto a calidad entre todos-, con la característica común de que se trata de dos "historias dentro de la historia" -un racconto, en el primer caso-, en las que un narrador relata algo que ya ha pasado:en el primero, un niño explica las tronchantes, aunque tristes, circunstancias que han desestructurado aún más su ya de por sí heterodoxa familia y en el segundo el viejo -de hecho, difunto- Cody cuenta una historia de antes de la guerra de Secesión, cuando la naturaleza de los Apalaches era aún más salvaje y despiadada que en los tiempos actuales.
  • Otro grupo de cuentos están protagonizados por individuos que, de una forma u otra, se resisten a comportarse como se espera de ellos o , al menos, como lo hacen los demás en su entorno, buscando y encontrando su propio camino: el chico que se propone sacarse el título de Bachillerato en el excelente Serrín, que abre el libro; el joven Everett, que se refugia en el juego de billar en Bola 9; William, que trata de sacar adelante a su familia cultivando maría en los terrenos de la compañía minera -Hierba de caballo-; Mercer, que se resiste a ser tan racista como sus paisanos, en La ascensión de la casa y Vaughn, un niño iniciado en los secretos del bosque por su peculiar abuelo, en Lo que se queda, quizáss el cuento con el tono más lírico del conjunto.
  • Por último, un par de relatos que no se pueden considerar dentro de la anterior categoría: el costumbrista Ahumadero, alrededor de una partida de cartas en pleno invierno y La abuela Lith, casi una versión montañesa de un cuento de los hermanos Grimm -algo de eso tiene, y también de la Antigua Grecia-...

Un libro, en fin, donde encontramos personajes llenos de gran dignidad, luchadores dentro de su aparente fatalismo, muy lejos de los tópicos acostumbrados sobre los habitantes de las montañas de esa zona, de la caricatura tipo Lil' Abner o The Beverly Hillbillies... Y un libro en el que la naturaleza es tan protagonista como los hombres y mujeres que la habitan, una naturaleza dura y exigente, aunque también hermosa y fascinante, de la que, si se sabe ver y escuchar, se puede extraer toda la sabiduría necesaria en la vida.

También de Chris Offutt en Un Libro Al Día: Noche cerrada

martes, 5 de julio de 2022

COLABORACIÓN: Dos veces en el mismo río de Chris Offutt

Idioma original: Inglés
Título original: The same river twice
Año de publicación: 1993 (2022 en España)
Traducción: Ce Santiago
Valoración: Imprescindible

Hay que tener mucho valor para escribir un libro de memorias sin apenas recorrido en el mundo literario. Tan solo una compilación de relatos, titulada “Kentucky seco”, precedía a este trabajo. Sin embargo, Chris Offutt es un superviviente del mundo real, el de verdad, que posee sobrados y contrastados conocimientos sobre su país, sobre lo difícil que es labrarse un porvenir en la vida y, muy especialmente, sobre la naturaleza salvaje que le rodea. Esa sabiduría adquirida tras patearse buena parte de Estados Unidos como un vagabundo sin rumbo -o como un bohemio en busca de respuestas existenciales- y de haberse criado en un entorno rural y agreste como los Apalaches le dan la ventaja suficiente para permitirse tamaño desafío y salir airoso del envite. Francamente, este libro es el mejor que he leído del autor hasta la fecha y no puedo decir que haya un libro malo entre los que han caído entre mis manos. Si bien es verdad que los títulos anteriores se trataban de ficción, opino que en la no-ficción es donde el autor da lo mejor de sí mismo. En cualquier caso, reitero, no deja de asombrarme que la segunda propuesta de un autor prácticamente novel tenga tanta fuerza narrativa, tanta calidad y 
ninguna impostura o pretenciosidad por su parte.

Dos líneas argumentales y temporales confluyen paralelas en el curso de la narración para desembocar en el nacimiento del primer hijo del autor y de Rita, su esposa. Por un lado, la infancia en su Kentucky natal, y posterior adolescencia en el nido familiar, hasta su marcha hacia lo desconocido en busca de experiencias vitales como trotamundos quedan retratadas de manera sincera, en ocasiones brutales, pero siempre divertidas. Esta parte narrativa, que en mayor medida se compone de los viajes a lo largo y ancho de su país, está trufada de anécdotas esperpénticas y peligrosas, aunque no exentas de interés. Las peripecias del autor en la ciudad de Nueva York, Boston o en los Everglades del estado de Florida arrancará más de una sonrisa al lector, a la vez que supondrá un curso didáctico sobre supervivencia entre la chusma de vagabundos y bichos raros, sobre trabajos de mala muerte mal pagados o sobre huracanes y ataques infernales de mosquitos.

Por el otro lado, este más intimista, el autor relata sus miedos y reparos a enfrentarse a la gran responsabilidad de convertirse en padre. Ya asentados en las praderas de Iowa, Chris y Rita esperan ansiosos la llegada del retoño. Como padres primerizos que van a ser, las dudas inherentes ante tal estado de inquietud afloran en la pareja. Cursos de preparación al parto, manuales para padres e información sobre bebés ocupan el tiempo de ambos mientras el crudo invierno desploma la temperatura en el exterior de la cabaña en que habitan. Los paseos por la ribera del río y por la naturaleza en busca de rastros de animales ayudan al autor a reflexionar sobre el verdadero sentido de su vida y su capacidad para asimilar el importante acontecimiento que está por llegar. Es en este medio salvaje, precisamente, donde Offutt se encuentra más a gusto y seguro. Donde controla cada uno de los sonidos y señales que los habitantes del bosque van dejando a su paso. Cuando nazca su hijo, Offutt traspasará al pequeñín de la casa toda la información que posee sobre la fauna y flora circundante. Y ese hecho le llena de orgullo.

La famosa frase del filósofo Heráclito, de la que el autor ha extraído el título para su obra, dice que ninguna persona puede cruzar dos veces el mismo río. El río fluye, las personas cambian. Todo fluye, todo cambia.

Me parecería imperdonable que la editorial Malas Tierras no publicara en castellano la segunda entrega de estas memorias, titulada “No heroes: a memoir of coming home”.

También de Cris Offutt en ULAD: Kentucky seco y Noche cerrada

Firmado: Carlos Télez Sedano

viernes, 16 de septiembre de 2022

Chris Offutt: Los cerros de la muerte

Idioma: inglés

Título original: The Killing Hills

Año de publicación: 2021

Traducción: Javier Lucini

Valoración: Está bastante bien


Primera novela de un prevista trilogía noir rural (no sé hasta qué punto es correcto emplear este término, pero va...), protagonizada por Mick Hardin, un militar natural de un villorrio de Kentucky que sirve en la División de Investigación Criminal del Ejército de EEUU... En esta novela, encontrándose Mick en su pueblo, Rocksalt, por motivos personales, su hermana Linda, sheriff de la localidad, le pide ayuda para resolver un crimen: una mujer ha sido encontrada muerta en una hondonada de los cerros boscosos de la zona. Mick se lanzará entonces a una investigación informal entre los recelosos lugareños para averiguar la verdad, no sin las consabidas interferencias del FBI, algún magnate local y los maleantes del pueblo...

Por decirlo claramente, esta novela reúne buena parte de los topicazos del género hardboiled, sin ningún rubor, sólo que trasladadas a las montañas Apalaches: secretos familiares, violencia que se dirime dentro de una comunidad cerrada, matones, algún asuntillo sexual que es mejor no difundir...  Sobre todo, el personaje de Mick Hardin supone la enésima versión del "detective" de novela negra: duro y algo desencantado pero no despiadado; extremadamente competente en lo suyo pero abrumado por su desastrosa vida personal; con un gran sentido de la justicia, pero no necesariamente respetuoso con la ley... Todo ello, eso sí, pasado por el ambiente y la idiosincrasia hillbillie de esa región... idiosincrasia que, básicamente, consiste en la consabida pregunta de "¿Y tú de quién eres?", como en cualquier pueblo de la España vaciada o sin vaciar. Aunque con una idea de la restitución y aún de la venganza más propios del agro corso o siciliano (o eso se supone). 

Claro que, pese a que la novela no suponga ninguna sorpresa para los aficionados al género, hay que reconocer que Chis Offutt sabe su oficio y lo hace muy bien: el libro se lee como quien bebe un vaso de agua, pero sin que deje la sensación de ser una lectura baladí. Gran parte de esta sensación se debe al dominio del autor en la creación de personajes (recordemos que también es guionista en exitosas series televisivas), en la agilidad en los diálogos y, sobre todo, en las descripciones del entorno; en esta novela, lejos de los callejones, clubes nocturnos o apartamentos donde se desarrollan las clásicas novelas policiacas urbanas, el entorno natural, con su accidentada orografía, los árboles y otras plantas, los animales y las personas que conviven con ellos adquiere un protagonismo que resulta fascinante y refrescante, y que consigue dejarnos con ganas de seguir visitando este rincón olvidado de Kentucky.


Otros títulos de este autor reseñados en Un Libro Al Día: Noche cerrada, Kentucky seco, Dos veces en el mismo río

lunes, 8 de junio de 2020

Chris Offutt: Noche cerrada


Idioma original: inglés
Título original: Country dark
Año de publicación: 2020
Traducción: Javier Lucini
Valoración: muy recomendable

Noche cerrada es una novela social. Ni Dickens ni Dostoievsky, por supuesto. Simplemente un novelista norteamericano tomando fragmentos de la realidad del período de la historia ya no tan reciente donde, en el marco de la dominación de bandos, Estados Unidos intervenía, de forma abierta o encubierta (o sea, como hoy) en los conflictos que podían afectar al equilibrio de bloques. Y Tucker, protagonista de rasgos comunes a cierta escuela literaria que abarcaría a McCarthy o a Ray Pollock, es un veterano de Corea ya a sus dieciocho años, de regreso a su país con su liquidación de soldado en el bolsillo, un cuchillo de esos de monte (consultada marca y modelo, puedes hacerte por unos 25 euros con uno por Amazon: ni te preguntarán si vas a usarlos para cortar el queso o para abrirle las tripas al primer incauto que te discuta cualquier chorradilla), y un enorme futuro por delante lleno de miseria e incerteza. Mientras sus compañeros de generación estudiaban, él defendía las barras y las estrellas y se cargaba coreanos.

Así que vuelve a su país, no a su casa, no a su hogar, el desarraigo le hizo mentir para alistarse, y el destino pone en su camino a Rhonda, aún más joven que él y en aprietos cuando Tío Boot se dispone a abusar de ella. Huyen juntos en el estado de Kentucky y habrán de buscarse la vida, para lo cual Tucker no tendrá más remedio que acudir a trabajos al margen de la ley. En un chamizo entre bosques procrearán, formarán una familia donde los hijos irán presentándose cuando Dios quiera y ninguno de ellos va a ser un hijo con buena salud: el mayor, Willy, padece hidrocefalia y requiere de cuidados especiales que la familia no puede asumir. Llaman la atención de los servicios sociales y todo va a a peor.

Noche cerrada se inscribe en la tradición norteamericana de la novela extrema, de lo que pasa en los años 50 y 60 en los estados alejados del glamour de NY y la Costa Oeste. De un país donde los coches cambian de amo por un puñado de billetes y donde es mejor no buscarse problemas. Está escrita en un estilo ágil, directo, apenas unas pocas descripciones de escenarios, matojos y vegetación rellenan los resquicios por donde supura la violencia, la desesperación, la falta de oportunidades y la necesidad de buscarse la vida. No diría que es una novela antibelicista, Tucker podría volver de Corea o ser un hijo más de una familia hundida en la miseria. No sé tampoco si es anticapitalista, Tucker se aferra a su irregular trabajo con la intención de ir tirando y asimila y sopesa cada sacrificio que este le requiere. Obviamente el papel de la mujer en esa época queda reflejado: Rhonda apenas es una mujer joven y atractiva que ha optado por el mal menor.

Un ritmo frenético, una estructura que parece querer desubicarnos a cada parte que se inicia con el año en que se sitúa la acción, donde aparecen nuevos personajes hasta que comprendemos que el autor está engarzando eslabones y poniéndonos en contexto. Personajes siempre al borde de la locura, de la tragedia, de cualquier giro caprichoso del destino. Muy acorde con lo que Sajalín, editorial siempre atenta a las novelas en las fronteras de la ley y en los límites de la condición humana, suele publicar, lo que ya se constituye en etiqueta o distintivo, y, en este caso, en garantía. Un gancho en el mentón.