martes, 7 de mayo de 2019

Alberto Laiseca: El gusano máximo de la vida misma

Idioma original: Español  
Año de publicación: 1998
Valoración: Delirante


El gusano máximo de la vida misma es una auténtica locura. Pero, ¿de qué me sorprendo? Alberto Laiseca, su perpetrador, estaba mal de la cabeza. De verdad, lo que no se le ocurriera al Maestro, no se le ocurriría a nadie.

Una pregunta: ¿qué os sugiere el título de esta novela? A mí me hizo pensar en una obra delirante en fondo y desprejuiciada en forma. La ilustración de la cubierta escogida por Tuquets sólo ayudaba a cimentar esta idea. ¿Creéis que acerté? Huelga decir que sí. 

Al fin y al cabo, leyendo este libro, uno no sabe si le están tomando el pelo o si es cómplice de una broma épica. Así de mal escrito está. Su argumento, por otro lado, es un despropósito sin pies ni cabeza. 

Tampoco os penséis que me estoy quejando, ¿eh? Y es que El gusano máximo de la vida misma es, por decirlo de algún modo, una gamberrada entretenida. Una que en ningún momento intenta ocultar que lo es. De hecho, el mayor acierto de esta ficción es no tomarse en serio a sí misma; las cotas de auto-parodia que alcanza son altísimas. 

Además de ser “self-aware”, El gusano máximo de la vida misma reconoce su condición. Pide disculpas al lector por sus excesos, ya sea explícita o implícitamente; confiesa en múltiples ocasiones que está narrado de forma atroz; señala impúdicamente sus fallos... 

¿A qué fallos me refiero? Pues al escenario intercambiable, por ejemplo. En ningún momento queda claro si la acción transcurre en Nueva York o en Buenos Aires. Otro defecto que me viene a la cabeza: la puntual pereza de Laiseca, que le impide explayarse en asuntos de vital importancia para la coherencia o legibilidad de la trama. ¿Y qué hay de todos los detalles innecesarios que salpican estas páginas, metidos con calzador y a sabiendas de que son inútiles?

Por todo lo dicho, puede parecer que este es un libro pésimo. Sí y no. No voy a negar que una obra mal escrita, por más que lo sea de forma intencionada (como es el caso), está, a fin de cuentas, mal escrita. Pero, al mismo tiempo, me parece que El gusano máximo de la vida misma no carece de sustancia. En otras palabras: para mí, esta novela es un divertimento superficial que, asimismo, tiene cierto interés literario.

No en balde me recuerda a El alma de Gardel, de Mario Levrero. Ambos textos son, aparentemente, insulsos, pero es innegable que rebosan genio. Sus autores se nutren descaradamente de la literatura “pulp” más mediocre, de la serie B más infecta, para moldear a su antojo un descabellado argumento. Y dar, de paso, lecciones de escritura a quien sea capaz de cogerlas al vuelo. O lúcidas sentencias sobre el universo. Todo esto, repito, sin tomarse en serio a sí mismos en ningún momento. 

Llegados a este punto, quiero aclarar que El gusano máximo de la vida misma no es para todo el mundo. Si no te gusta la narrativa experimental y algo “pulp”, aléjate de él. Si te ofende el humor negro con ramalazos misóginos o racistas, pásalo de largo. Luego no digáis que no os lo he advertido.

Ahora, al argumento del libro. Bueno, bien mirado, aquí no vamos a encontrar un argumento. Al menos, uno al uso. Porque la trama principal es una excusa con la cual Laiseca pretende unir retazos de lo más dispares, cuyas junturas, muchas veces, ni siquiera se molesta en pulir. Esta es, por tanto, una historia fragmentaria, que se construye mediante el ensamblaje de trozos dispersos, no siempre emparentados entre ellos.

Por esta razón, uno tiene la sensación de que la novela va creciendo y creciendo de manera caótica. Improvisada, incluso. Tampoco es que Laiseca se abandone completamente al azar. El autor deja claro que planifica ciertos aspectos; no es casualidad que reincida en el uso de algunos recursos. Como resultado tenemos un texto aparentemente deslavazado pero compacto a su manera. 

El gusano al que hace referencia el título de esta ficción, guiño a las películas de monstruos más casposas imaginables, es el protagonista. O algo parecido. Este ser, antiguo, poderoso, consumado violador de mujeres, conocerá, a lo largo de estas páginas, a una galería de personajes la mar de pintoresca: un necrófilo escapado de otra novela, ex prostitutas, una Reina de las Cloacas que recita incansablemente a Shakespeare y capitanea a un ejército de ratas, un científico nazi que es racista hacia los blancos (sic)...

Así pues, de El gusano máximo de la vida misma resaltaría:  

  • Su planteamiento, ocioso pero no por ello exento de cierta profundidad. 
  • Su naturaleza de artefacto posmoderno. La experimentación en esta novela nos entrega: fluctuación de formatos narrativos, apropiación de personajes literarios ajenos, recuerdos del propio Laiseca, disertaciones de corte absurdo... 
  • El simpático acabado "naif" de toda la propuesta. 
  • Que todo el tiempo nos pilla por sorpresa, pues no deja de superarse, gamberrada tras gamberrada.
  • La prosa de Laiseca, que alterna el uso de argentinismos, onomatopeyas, muletillas y palabras inventadas con tiempos verbales en subjuntivo, tan carcas y pomposos. 
  • El narrador (que no deja de ser el propio escritor) y su tremendo carisma. Durante la mayoría del relato se muestra informal, juguetón, y rompe constantemente la cuarta pared. 
  • El humor chusco que asoma de tanto en tanto. Funciona prácticamente todo el tiempo. 
  • La erudición (nada jactanciosa) que demuestra el autor a través de estas páginas. Referencias literarias, mitológicas, culturales, históricas y filosóficas abundan en esta narración, pero como ésta no se toma en serio a sí misma, una pátina de intelectualidad sarcástica no desentona en absoluto. Lo mismo con las constantes citas a Shakespeare. La desmitificación a la que se somete al dramaturgo es tal que su presencia en un dislate como El gusano máximo de la vida misma no se antoja pretenciosa. Además, Shakespeare no podía quedar al margen. A fin de cuentas, «Hoy sólo los marginales citan al Bardo.» 

Como veis, hay muchos aspectos positivos a reivindicar en esta novela. Pero tampoco os penséis que está libre de defectos. A bote pronto, se me ocurre que: 

  • Algunos de sus pasajes son aburridos. Uno en que Laiseca habla de las cloacas de Nueva York y Buenos Aires, por ejemplo (aunque hay que reconocer que está plagado de chistes y de anécdotas la mar de curiosas). U otro en que divaga sobre gallos y gallinas.  
  • No todos los personajes son ni la mitad de interesantes que el protagonista o la Reina de las Cloacas, pese a que se les da un foco similar.

Todo esto en menos de ochenta páginas. Ochenta páginas que se leen en un santiamén y que, contra todo pronóstico, perduran en el lector. Eso sí: conseguir este libro no es nada fácil. Al menos, un ejemplar físico. Actualmente está descatalogado, y los especuladores han inflado su precio en el mercado de segunda mano, como viene siendo costumbre. Yo os recomiendo tirar de Lectulandia y leerlo en PDF. Con tal de poder comprarlo, no obstante, deberíamos montar un Change.org para que se reedite esta pequeña joyita. ¿Quién se apunta? 

14 comentarios:

Unknown dijo...

genio absoluto el conde laisek! siempre espero que en alguna tochoweek aparezca o Los Sorias o El jardín de las máquinas parlantes. solo por el placer de leer la reseña de alguno de ustedes sobre ellos. abrazos!

Félix dijo...

Los Sorias o Matando enanos a Garrotazos, que nunca se sabe si Laiseca imaginaba la cara de los Lectores y se reía con la reacción. Un capo.

Oriol dijo...

Saludos, Unknown. “Los Sorias” quiero leerla cuanto antes, pero el no disponer de un ejemplar en físico de la novela siempre me echa para atrás. De todos modos, caerá tarde o temprano, quizás antes de que el blog organice un nuevo Tochoweek.

Sin duda alguna, Félix. De momento sólo he leído “El gusano máximo de la vida misma”, pero parece que Laiseca se riera a nuestra costa. A no ser, claro, que entres en su juego. Entonces, el lector pasa a ser cómplice de esta broma de proporciones épicas.

lupita dijo...

Hola:

Oriol, iba a dejar un comentario para agradecer que dieras a conocer a este autor, del que nunca había oído hablar, y que tan peculiar parece, pero busqué información de él y justo encontré una entrevista con un fragmento de "El gusano máximo.." Ahora ya no sé qué decir, es que el gusano y su vida sexual (en lo poquísimo que he leído)me han dejado atónita. Qué barbaridad. Qué gusano bestia.

Enhorabuena por la reseña, me encanta como trabajas.
Saludos

Oriol dijo...

Hola, Lupita.

No negaré que la vida sexual del gusano es bastante... bárbara, como tú dices. Pero es que algunos pasajes en los que se nos muestra son divertidísimos. ¿Dónde más encontrarás a un ser capaz de generar penes a su antojo, capaz de moldear su cuerpo a voluntad con tal de abarcar todo lo que le interesa? ¡Si hasta tiene una posición en forma de triángulo llamada pitagórica o algo así!

Hablando en serio, comprendo que esta no es una lectura para todo el mundo. En ciertos momentos puede resultar ofensiva, y aunque no seas propenso a la ofensa, su humor es algo infantil. No obstante, para mí, esta es una de sus muchas virtudes.

Abrazo.

lupita dijo...

Hola de nuevo:

Sólo he leído un fragmento donde predominaba lo sexual, por eso lo he mencionado. Supongo que no es una lectura para todos, a mí me ha hecho mucha gracia y la barbaridad viene del desenfreno y de la capacidad amatoria del gusano, de lo delirante que es todo. Buscaré la forma de leerlo, pero ojalá pudiera ser en papel para llenarlo de dibujitos y notas
Ah, y lo de que sea infantil, pues me encanta.
Como ves, no me ha producido rechazo, sino todo lo contrario.

Saludos

Gabriel Diz dijo...

Hola Oriol: si me permites la recomendación te sugiero leas “Las aventuras del profesor Eusebio Filigranati” y los relatos de “Matando enanos a garrotazos”. Memorables! Laiseca era fenomenal!

Saludos

Oriol dijo...

Hola, Gabriel.

Ahora mismo, el único libro escrito por Laiseca que puedo conseguir de forma legal (sin contar con los que se venden de segunda mano a precios abusivos, claro) es "Las aventuras del profesor Eusebio Filigranati", editado por interZona. En unos días me lo pillo, que el dinero es escaso y hace poco he comprado, precisamente, "Fauna / Desplazamientos" de Levrero, que tú mismo me recomendaste.

Por cierto, si no has leído "El gusano máximo de la vida misma", no te lo pierdas. Estoy seguro de que esta novela te encantará.

Gracias, como siempre, por tu aportación.

Gabriel Diz dijo...

Hola Oriol, gracias por la confianza que has tenido en mi recomendación! Tomo tu sugerencia sobre “El gusano máximo...”

Saludos

Diego dijo...

Hay gente a la que le da grima comprar en la casa del hombre más rico del mundo, pero bueno, si no tienes reparo en eso, Oriol, y te interesa el universo Laiseca, ahí tienes por un precio razonable algunos títulos: "Cuentos de terror"; "La hija de Kheops" (una parodia de la novela histórica); o su ensayo "¡Por favor, plágienme! Este último en una versión digital muy asequible.

Y bueno, felicitaciones por traer al blog un autor de culto que faltaba.

Sísifo dijo...

Este libro lo tenía pendiente, pero la recomendación ha hecho que subiera a la lista de prioridades.
Justo me lo terminé anoche. Muy muy recomendable. Es disparatado como pocos y muy soez en el lenguaje, pero sin llegar a lo estúpido o vanal. De ese "estilo" recomiendo al dramaturgo Rodrigo García (más visceral), Witold Gombrowicz (más absurdo) y Macedonio Fernández (más fino e irónico), todos de una forma u otra relacionados con Argentina.
Leeré más de autor, sin duda.
Un saludo y felices lecturas.

Oriol dijo...

Saludos, Diego.

No he entendido muy bien lo de "comprar en la casa del hombre más rico del mundo", ¿a qué te refieres? Por cierto, haces bien en recalcar que se puede adquirir a un precio razonable "La hija de Kheops". Tanto esta novela como "La mujer en la muralla"
están disponibles en el catálogo de Tusquets (https://www.planetadelibros.com/libro-la-mujer-en-la-muralla/88562#soporte/88562). No las había mencionado porque ambas están en las bibliotecas de mi ciudad y se me pasaron por alto.

"Cuentos de terror" es, hasta donde yo sé, una selección hecha por Laiseca de cuentos de género. Es decir, que no han salido de su pluma. De todos modos, me encantaba oírle narrarlos en su programa de televisión.

El ensayo no lo conocía, y tiene una pinta estupenda. Ojalá lo pueda conseguir en Ebook. No me gusta leer en ese formato, pero mi librera de confianza no lo puede conseguir en físico, así que no hay otra opción. Apuntado queda. Gracias por la recomendación.

Hola, Sísifo.

Me alegro que hayas disfrutado esta divertidísima lectura. Los autores mencionados son apetitosos, me informaré al respecto.

Diego dijo...

Me refería a Amazon.
Sí, yo tengo La mujer en la muralla pero aún no lo leí.
El ensayo lo consigues en ebook por cuatro euros con algo.
Como tantos y tantos, yo también prefiero el físico, pero la variable espacio disponible hace que tarde o temprano el ebook sea notablemente práctico. Ya soy de los que piensan que el formato digital le queda estupendamente al ensayo o la divulgación, con mayor tendencia a caducar, sin el plus especial que tiene la ficción, sin el toque inmortal que le aporta el arte, pero necesario de ser leído y subrayado y consultado con un click.

Sí, desde acá reivindico que la dolorosa transición al digital puede ser provechosa además de inevitable, si se le da lugar al ensayo y la divulgación.

Un saludo.

Manu dijo...

En ebiblioteca hay 11 libros de Don Alberto....y en el mismo tono de sus libros, recomiendo no dejen de ver la pelicula: Querida voy por cigarros, disponible en youtube...felicidades por tantas excelentes reseñas!!!