domingo, 17 de julio de 2011

Josep Pla: Viaje en autobús

Idioma original: español
Año de publicación: 1942
Valoración: Recomendable

Hace cosa de diez años (¿doce años? ¿quince años?) leí el Quadern Gris de Josep Pla, y me dejó una impresión buenísima. Sobre todo, como artefacto estilístico, descriptivo, casi estático, capaz de reflejar la luz, el sonido y el color de la naturaleza, los pueblos y ciudades catalanas. Me pareció un libro deslumbrante (en sentido casi literal) y un monumento digno de cualquier literatura "menor" o "mayor". Me encantaría reseñarlo para este blog; pero como si reseñamos libros que no hemos releído en 10 años, luego los anónimos nos echan la bronca, voy a reseñar en cambio este Viaje en autobús, una obra que comparte algunas similitudes con el Quadern, pero también importantes diferencias.

Y la primera es que, sí, este es un libro que fue escrito originalmente en español, por razones editoriales y políticas de la posguerra española conocidas por todos. Así, algunos de los rasgos típicos del estilo (que yo recordaba) de Pla se mantienen, pero hay, creo yo, menos preciosismo y más prosaísmo: se presta más atención a las historias -pequeñas, mínimas pero significativas- y menos al paisaje (aunque también) en que estas historias se sitúan. Más que un verdadero viaje a través del espacio, se intenta hacer (y Pla así lo reconoce en el prólogo) el retrato de una época (y de lo que esa época está destruyendo) a través de sus síntomas. Hay en Pla una evidente nostalgia por una Arcadia catalana y campestre, honesta y limpia, que él busca desesperada e infructuosamente por todas partes.

Lo que más me ha sorprendido, y más me ha gustado de Viaje en autobús, es el sentido del humor y la ligereza con la que transcurren muchas de sus escenas. El capítulo graciosísimo en el que el escritor se pelea con una brocha de afeitar que se le deshilacha en la cara; o el retrato del burócrata recalcitrante que pide tres fotografías para vender un billete de autobús; o la caricatura del payés avariento y cicatero. El propio narrador-personaje resulta por momentos atractivo y ridículo a partes iguales, por su reconocida incapacidad para adaptarse al nuevo estado de cosas.

En fin, Viaje en autobús está bien, es una lectura llevadera (casi veraniega, ya que estamos). Pero nada como el Quadern Gris: esa obra magnífica que me habría gustado reseñar aquí, pero no puedo.

1 comentario:

María José dijo...

Pues me apunto la recomendación del Quadern gris. Te dejo el link con la entrada que acabo de publicar en mi blog sobre esta misma obra.
http://rimelporlibro.blogspot.com/2012/01/viaje-en-autobus-josep-pla.html
Un saludo