miércoles, 27 de julio de 2011

Enrique Vila-Matas: Exploradores del abismo


Idioma original: español
Fecha de publicación: 2007
Valoración: Recomendable

He estado a punto de no escribir esta reseña, si es que se le puede llamar así... Pero al final me he animado. Todo sea por recomendar una obra que me ha gustado bastante y que se sitúa en las antípodas de lo que se conoce por "literatura de verano". Digamos que el libro de relatos Exploradores del abismo es literatura más bien invernal, de invierno nuclear y absoluto con algunos rasguños de sol ocasionales por los que se deslizan la dicha y la esperanza de sus peculiares personajes.

Estas dieciocho historias + epílogo son obra del gran escritor Enrique Vila-Matas. Y digo "gran" porque para mí lo es: un gran escritor que tiene en su originalidad y en su obsesión por indagar hasta el infinito en eso que llaman metaliteratura sus mejores bazas. Soy de los que mantienen que en este país, al menos, nadie se le parece, y supongo que no tiene imitadores porque debe de ser una misión imposible tratar de acariciar siquiera su inigualable estilo, con trazos quizás de Kafka o de Paul Auster, por decir algo...

¿Y los argumentos de las dieciocho historias? No sé ni por dónde empezar. Tenemos, por ejemplo, a un hombre de mediana edad que da un giro de 180 grados a su vida, y también a un niño con nombre de iluminado y madre hiper-moderna y, por supuesto, a la excéntrica artista Sophie Calle (personaje real y amiga de Paul Auster, todo hay que decirlo), a la que el escritor dedica su cuento más largo, laberíntico y extrañamente tierno, mezclando como nadie realidad y ficción, casi hasta volver loco al lector. Pero ahí es donde está la magia de Vila-Matas: escribe tan bien que no sólo consigue que le perdonemos estas locuras mareantes entre lo que es y lo que no es real, sino que hace que disfrutemos con ellas.

Pero tampoco sé muy bien cómo explicar cuáles son los mayores logros y los pequeños fallos de este compendio de historias protagonizadas por seres que indagan con valentía en sus abismos personales. Dice el propio Vila-Matas que sacó el título del libro gracias a una equivocación que tuvo con ciertas palabras de Kafka, pero qué más da eso: le viene de perlas a esta obra de un creador con un mundo literario peculiar y dueño y señor de capas y más capas cuajadas de ángeles y demonios menos desorientados de lo que parecen.

También de Enrique Vila-Matas: Dublinesca