sábado, 23 de julio de 2011

Pedro Muñoz Seca: La venganza de Don Mendo

Idioma original: español
Año de estreno: 1918
Valoración: Recomendable (para unas buenas risas)

Sí, sí, venga, vale, que se me lancen encima los puristas. ¡Recomendar La venganza de Don Mendo! ¡Una "astracanada" si alguna vez se ha escrito cosa digna de tal nombre! ¡Llena de chistes fáciles, situaciones absurdas, bromas de gusto dudoso! ¡Escapismo estúpido! ¡Humor burgués en una de las épocas más oscuras de nuestra historia! Pues sí, y qué. La venganza de Don Mendo es una de mis obras de teatro favoritas: la habré leído decenas de veces, y habré visto cuatro o cinco la película, dirigida y protagonizada por Fernando Fernán Gómez y que no solo respeta el original teatral, sino que lo mejora, añadiéndole aún más gags y sketches desternillantes.

¿El argumento? Una ida de olla con ambientación medieval: el noble pero pobre caballero Don Mendo vive enamorado de la bella Magdalena, quien sin embargo ha sido prometida por su padre con Don Pero, otro noble bastante más rico. Descubierto en los aposentos de la dama, Don Mendo es encarcelado y condenado a muerte, pero consigue escapar. Ya en libertad, Don Mendo se disfraza de trovador y se propone seducir a Madgalena para vengarse de su traición.

Dicho así, podría ser hasta el libreto de una ópera; pero a esto hay que añadirle una versificación (sí, la obra es en verso) paródica y llena de ripios; un vocabulario que uno nunca esperaría en una obra seria ("desembucho", "chorizamen", "chulo", "voy a armar una de las que no te menees", "hice el primo"...); situaciones rocambolescas; juegos de palabras como "hace falta más Quiñones", "para lavar el baldón, henos de Pravia", "que en la más alta torre / luzca el pendón de su abuelo, / que no hay un pendón más grande", etc. Por tener, tiene hasta una escena de "teatro dentro del teatro" que lo mismo podríamos decir que es una parodia de Hamlet, si no fuera porque eso la haría parecer demasiado seria.

Claro, La venganza de Don Mendo no es una obra de teatro de esas que harán descubrir nuevas facetas del alma humana, los límites del lenguaje, los conflictos sociales o dimensiones inexploradas de la realidad; es una gamberrada completa. Pero como gamberrada, como broma literaria, es de las mejores que conozco.