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lunes, 28 de noviembre de 2016

Alexander Bogdánov: Estrella roja

Idioma original: Ruso
Título original: Krásnaia Zvezdá
Traducción: James y Marian Womack
Año de publicación: 1908
Valoración: Recomendable

Uno se imagina a Alexander Bogdánov como a uno de aquellos hombres del Renacimiento que eran, al mismo tiempo, pintor, escritor, arquitecto, escultor, músico, filósofo y no sé cuántas cosas más. Porque resulta que Bogdánov fue, entre otras cosas, filósofo marxista (llegó a ser colaborador de Lenin, al que después llegó a enfrentarse), médico y escritor. Un tipo cuya biografía es digna de película.

Fruto de estas tres vertientes de Bogdánov es este "Estrella roja". Escrita en 1908, en lo que los bolcheviques llamarían "período de reacción", tras el aplastamiento de la revolución de 1905 (sí, la del famoso acorazado Potemkin que inmortalizara Eisenstein), se trata de una especie de resumen de la teoría política de Bogdánov, bajo la forma de novela de ciencia-ficción.

Dividida en tres partes, la obra son las notas de Leonid, un revolucionario ruso al que los habitantes de Marte seleccionan para ser su "embajador en la Tierra". Y es que Marte es una utopía socialista sin Estado, un planeta en el que la sociedad se organiza de forma armónica a partir de la ciencia y la tecnología y del cual Leonid deberá aprender lo máximo posible con el fin de llevar dicha organización a la Tierra.

La primera parte del libro es la más ciencia-ficción. Comprende el viaje de la Tierra a Marte en un eteronef (¡una nave espacial impulsada con energía nuclear!) y el descubrimiento y el asombro de Leonid ante las explicaciones, experimentos y experiencias de sus compañeros de viaje. En esta primera parte se dejan ya ver algunos de los valores de la sociedad socialista, como la igualdad entre todos los miembros de la expedición, con independencia de su sexo o grado de responsabilidad

La segunda parte es una descripción más completa de la sociedad "marciana". Junto a avances tecnológicos hoy muy reales, pero impensables en su momento, como el fonógrafo (una especie de tocadiscos unido a una máquina de escribir), una especie de cine en 3D o las videollamadas, Leonid descubre la organización socio-económica de Marte, su "industria" cultural, sus sistemas educativo y sanitario, etc. Un compendio de lo que quizá fuera para Bogdánov la sociedad ideal. Pero también comienzan a aparecer los problemas que se desarrollarán en la última parte del libro. Por un lado, la superpoblación y la escasez de recursos naturales en Marte, y por otro la sensación de extrañeza y duda que comienza a invadir a Leonid, que le llevan a este a buscar, y encontrar, el amor.

Estos problemas copan la última parte del libro, la más política, la más visionaria y también la más novelesca. Porque los recursos son escasos y la población crece exponencialmente surge la eterna pregunta: "¿Qué hacer?". Y aquí hay dos visiones que prefiguran, en cierta forma, parte de las luchas internas que desangrarían a la Unión Soviética en los años 20 y 30. A partir de esta pugna los acontecimientos se precipitarán poniendo fin a la novela.

Es, por tanto, "Estrella roja" una novela política de ciencia-ficción que, pese a haber transcurrido más de cien años desde su publicación, no ha envejecido nada mal. Esto se debe a lo asombrosamente visionario que se muestra Bogdánov en ambos aspectos. Las predicciones que realiza en materia de ciencia y tecnología se asemejan enormemente a lo que sucedió posteriormente (naves espaciales, teléfonos móviles, uso de la energía nuclear, etc) y en materia política, su principal virtud reside en su capacidad, pese al candor con el que muestra sus virtudes, de alertar de los peligros a los que podía estar expuesto el socialismo. Lástima que la parte novelesca sea algo más floja. Pero esto no es impedimento para que se trate de un libro curioso y disfrutable de un autor con una biografía aún más atractiva que su obra.

viernes, 23 de octubre de 2020

Wu Ming: Proletkult

 

Idioma original: italiano

Título original: Proletkult

Año de publicación: 2018

Traducción: Juan Manuel Salmerón Arjona

Valoración: recomendable, tovarischi

Bueno, pues por fin vuelven los Wu Ming con nueva novela (es decir, publicada hace dos años en Italia), para disfrute de sus fans o, al menos, de este fan que aquí escribe. Para quien no los conozca, resumen resumido, que diría no sé quién: Wu Ming (o "sin nombre", en chino) son un colectivo de escritores italianos, provenientes algunos de otro proyecto colectivo que firmaba como Luther Blisset y que, entre otras cosas, van sacando novelas cada cierto tiempo, como la que nos ocupa y que se inserta en una cierta línea temática, pues si Manituana y El Ejército de los Sonámbulos transcurrían durante las revoluciones americana y francesa, respectivamente, en Proletkult se han atrevido con la Revolución rusa (supongo que con la idea de coincidir, más o menos, con su centenario). Claro que quien haya leído algún otro de sus libros sabrá que esta gente no se puede conformar con escribir una novelita histórica más o menos convencional; ésta de hoy se puede considerar más bien como la secuela de una de las novelas más insólitas (al menos para nuestra sucia mirada capitalista) de la ciencia-ficción: Estrella Roja, escrita en 1908 por el revolucionario (fue amigo y luego rival de Lenin para dirigir el bolchevismo), economista, pensador, médico y fundador de la Organización Cultural Proletaria o Proletkult (y todo esto, hay que decir, de forma bastante heterodoxa) Alexander Bogdánov. Novela que ya fue reseñada estupendamente en ULAD por el camarada Koldo, algo que me viene de perlas, pues os mando a leer su reseña y así me ahorro la mitad de la mía...

Bueeeno, vaaalee... otro resumen (muy) resumido: Estrella Roja cuenta el viaje de Leonid, un revolucionario ruso que es llevado por unos marcianos a su planeta, donde funciona un sistema socialista como el que pretender implantar los socialistas, y luego vuelve a la Tierra para contar a Bogdánov lo que ha aprendido. En Proletkult, la que viene desde el espacio exterior es la joven Denni, una supuesta nativa del planeta Nacun -que en Estrella Roja se había convertido en Marte, más reconocible para los lectores-, en busca de su padre, el tal Leonid Voloch; para ello, contacta con Bogdánov, que para entonces,  pues la visita de Denni se produce en 1927, cuando se va a celebrar el centenario de la Revolución de octubre, dirige un instituto científico dedicado a las transfusiones de sangre, en Moscú. Bogdánov, alejado ya de la política y aun sin creer en el origen extraterrestre de la chica, se dedica a buscar a su viejo camarada revolucionario -y alumno en las escuelas obreras de Capri y Bolonia- y en su indagación se reencuentra con otros antiguos bolcheviques, muchos de los cuales ostentan cargos de responsabilidad , pero con el riesgo de caer en desgracia en cualquier momento, pues son los tiempos en que Lenin ya ha sido momificado y Stalin aún no se ha convertido en el padrecito Iósif, pero ya ha dejado de ser Koba (aunque siempre el Temible).

La novela, por tanto, toma en algún momento un aire detectivesco, pero que nadie se engañe, no es éste el sesgo principal de la historia; lo que predomina, más bien, es un carácter reflexivo, a partir, por un lado, de los recuerdos de Bogdánov de su época revolucionaria y del exilio de los bolcheviques en Finlandia, Italia, París... y, por otra parte, de su reencuentro con los viejos camaradas. Es una reflexión, ya digo, sobre la deriva que había tomado la Revolución en esos diez años y sobre la mejor manera de llevarla a cabo; no me refiero a la toma del poder, sino asegurarse de que se produzca una revolución auténtica. Y, más concretamente, sobre el papel que la cultura debe desempeñar en ella y si es posible -o deseable- propiciar la creación de una verdadera cultura proletaria y revolucionaria.

Estas preocupaciones, por  fútiles y hasta ridículas que puedan parecer a la endurecida alma neoliberal de nuestro tiempo, para algunos revolucionarios de aquel entonces y para algún sector de la izquierda actual (me temo que de la más heterodoxa, si es que hay aún alguna ortodoxa), sí que eran asuntos trascendentales o al menos dignos de tenerse en consideración. para quién hoy pueda estar interesado, , ya sabe que aquí tiene esta novela. Todo el poder para los aliens... digo, para los soviets. Bueno, lo que sea...



Recreación de una de las escenas de la novela, en la que se produce un enfrentamiento simbólico, por medio del ajedrez, entre el materialismo y el empiriocriticismo. El primero es el que bosteza... Gorki mira a la cámara, porque el ajedrez no es lo suyo.

Otros títulos de los Wu Ming reseñados en Un Libro Al Día: Manituana. El Ejército de los Sonámbulos y, por supuesto, Q

martes, 10 de febrero de 2026

Michel Nieva: Ciencia ficción capitalista

Idioma: español

Año de publicación: 2025

Valoración: Muy recomendable (sobre todo para interesados)

Pequeño ensayo, de éstos a los que nos tiene bien acostumbrados Anagrama en los últimos años, del escritor y profesor argentino Michel Nieva (autor de las descacharrante La infancia del mundo pero asimismo de otros libros que ahondan en una visión latinoamericana o al menos argentina de la Ciencia ficción: los también ensayos de Tecnología y barbarie y Ficciones gauchopunks, que con ese título no creo que tarde mucho en leer). En el caso de Ciencia Ficción capitalista trata un tema que podría considerarse, en cierto modo, el reverso del resto de sus libros y cuya clave nos la da el subtítulo de este librito: Cómo los multimillonarios nos salvarán del fin del mundo. Huelga decir que es un subtítulo con vocación irónica... aunque quizá no del todo, como veremos.

El género literario de la Ciencia ficción ha sido considerado tradicionalmente, al menos por la "alta cultura", como un divertimento, un género menor que. más allá de la infancia y la adolescencia, sólo interesaba a los frikis, una excentricidad inofensiva. Sin embargo, como señala Nieva en su ensayito, las fabulaciones más o menos utópicas de los libros de Ci-Fi han servido no sólo de inspiración , sino de guía para muchos inventores, científicos y aun dirigentes políticos desde el siglo XIX -imposible, claro, dejar de mencionar a Verne o a Wells-; ahora, en cambio, quienes han tomado buena nota de las fantasías -o predicciones- de este tipo de libros y anuncian su intención de llevarlas a cabo son los magnates de la economía digital, los Musk, Zuckerberg, Thiel y compañía (lo mejor de cada casa, vaya). Los susodichos han adoptado como suyas las elucubraciones o incluso vaticinios de autores como Asimov, Clarke, Heinlein o Neal Stephenson, particularmente las que se refieren a dos asuntos: la prolongación de la vida humana -en particular, SU vida humana-, aspirando incluso a la inmortalidad, y la colonización del espacio exterior, empezando, claro está por la luna y Marte (por lo que sea, al que no leen estos tipos es a Philip K. Dick y su Desafío total). Como es evidente para cualquiera, más allá de los sueños fantásticos e incluso entrañables de los perennes lectores de Ciencia ficción que dicen ser, el objetivo de estos mangan... magnates es expandir el sistema capitalista más allá de lo límites terrestres y perpetuar la explotación y contaminación del medio ambiente a través del Universo, que no en vano es ilimitado. O dicho en palabras de Michel Nieva, que siempre serán más acertadas que las mías: 

"(...)Una especulación sin límite que posibilita el tesoro imaginativo de la ciencia ficción capitalista. Porque cuando se afirma que la ciencia ficción pertenece al ámbito "especulaticvo", es esa capacidad de especulación la que las corporaciones traducen al mundo financiero. Y si los primeros autores del género reivindicaban una literatura que se fundiera con la ingeniería y la siderurgia, la ciencia ficción capitalista también vehiculiza la especulación de la literatura a la economía y las finanzas."

Por otra parte, el autor de este ensayo, latinoamericano él, después de todo, no puede dejar de prever la futura colonización del espacio con lo que supuso la colonización europea de América, su explotación a todos los niveles y los desastres humanitarios y ecológicos que ha conllevado y aún conlleva. 

¿Hay alternativa a este futuro que nos aguarda, de manos de los millonarios tecnológicos de California? Nieva propone, por una parte, la adopción de una cosmovisión más integradora del planeta en el que vivimos y, por extensión, de los posibles mundos en los que puede llegar a vivir la Humanidad, a la manera de la que poseen, precisamente, los cada vez más escasos pueblos indígenas de América. Por otra parte, la alternativa a esa Ciencia ficción capitalista -o la visión capitalista de la Ci-Fi, si se prefiere-, es otra basada en ideologías diferentes, que la hegemonía actual del capitalismo neoliberal nos han hecho casi olvidar, pero que ahí aún están presentes: la utopía espacial socialista de Estrella roja, de Alexander Bogdánov o la especulación -certeza, en su caso- de los alienígenas como miembros de sociedades inevitablemente comunistas, por ser más avanzadas, según la concepción marxista que seguía el trotskista argentino J. Posadas, fundador de la Cuarta Internacional Posadista. 

Aunque quizás la solución no sea tan complicada, al menos por lo que respecta al ámbito literario, como demuestra el propio Nieva en un cuento -o la sinopsis de un cuento- que nos ofrece al final del librito, con un Elon Musk que ha llegado a los 500 años y ha colonizado Marte, pero sigue siendo igual de... (aquí, que cada cual ponga el calificativo que considere más adecuado).

Nota final: Esta semana, casualmente, el amigo Musk ha publicado en su red social un tweet (en respuesta a otro de Perro Sanxe, que también manda c***s) en el que explica que su empresa SpaceX va a concentrarse, antes de ir a Marte, en establecer una ciudad en la Luna, en el plazo de diez años... A ver si hay suerte y él mismo es su primer habitante...

También de este autor en Un Libro Al Día: La infancia del mundo

sábado, 29 de noviembre de 2025

Joan S. Luna - J. De Montfort (Editores): C. Tangana - Del rap crudo a la alfombra roja

 


Idioma original: español

Año de publicación: 2025

Valoración: recomendable / imprescindible para interesados

Quizás la cosa se reduzca a algo tan binario como dirimir si la figura de C. Tangana merece o no respeto en el entorno elitista y poco dao a perdonar deslices que viene a llamarse la crítica. Sí: aquellos que pueden determinar que no ser nada cool puede ser lo más cool y viceversa. Aquellos que te ensalzan por logros insignificantes y te machacan si perciben que lo intentas demasiado. Afortunadamente, hablamos de un libro sobre un músico que publica discos, no de discos en sí: ahí el mínimo desliz te precipita al ostracismo. Pero, hablando de literatura, quizás porque el perfil del lector promedio sea menos caprichoso, más reflexivo que el oyente promedio. 

Es curioso que, en varios de los artículos incluidos sea el propio C. Tangana quien se vea, eln alguna década futura (golpe en la línea de flotación, cuando sea ya mayor) como escritor.

Pero el presente del cantante de los mil nombres (demasiados para mencionarlos, aquí le llamaremos C. Tangana) está asociado a la música, y este libro parece ser como una cuarta pieza, una prolongación (tras disco, gira y documental) del colosal éxito de su disco El Madrileño  (ese que les gustó a los boomer). O como una repercusión natural, una secuencia de ese proceso que se inició cuando interpretó Un veneno ante una cariacontecida audiencia de ingenuos asistentes a una gala de ese abyecto experimento anti-musical llamado Operación Triunfo. Cuestión que en no pocos artículos se considera un hito: el raperose nos vuelve sensible y sus canciones casi tienen estribillos.

Joan S. Luna y el inquieto José De Monfort recogen en este entretenido volumen desde las andanzas previas del cantante hasta su explosión comercial, hasta todas las reacciones (algunas a destiempo) posteriores. Aquí podemos dar la hipérbole por descontada, no en vano cuando uno pasa a integrar la iconografía pop (pop! gritos de horror) cualquier tonalidad gris queda descartada, desde la apreciación de su obra hasta los detalles más sórdidos han de contar con algún detalle, algún aspecto que llame la atención. Pero también ese ámbito queda equilibrado. Hablamos de un hombre, pasada la treintena, que ha estudiado una carrera de esas con poca salida. Que ha tenido trabajos de mierda, que ni se ha arrastrado por el fango ni ha disfrutado de privilegios de cuna hasta que ha logrado que el mundo (el público y la crítica) reconozcan su talento. Se habla de un músico que aún depende de si un eventual nuevo disco disfrute de una buena o mala acogida para confirmar su status de estrella local o incluso global.

Todos esos artículos de prensa de antes, de mientras, de después. Todas esas semblanzas acerca de personas que han andado por ahí, ese reguero de menciones a influyentes e influidos, a videos en Youtube, a las publicaciones que iban pasando, cada vez, menos desapercibidas. Todo está en este libro.