lunes, 5 de julio de 2010

Libros para el verano: Estúpidos hombres blancos, de Michael Moore


Título original: Stupid White Men...and Other Sorry Excuses for the State of the Nation
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 2002
Valoración: recomendable

Hace unos años fui a Menorca en verano para trabajar en un hotel. Como iba con la mochila y a probar suerte, sólo me llevé un libro, que leí rápidamente cuando ya estaba trabajando y sabía que me iba a quedar tres meses. Así que tuve que buscar más lectura. El hotel y todas sus instalaciones estaban diseñadas para el turista extranjero, y en la sección de venta de libros, es decir, esos stands que giran con un montón de libros de bolsillo, la gran mayoría estaban en inglés. Pero encontré el de Michael Moore, en castellano. Así que lo compré. Y lo devoré.

Es su tercer libro, publicado el mismo año que el estreno del documental Bowling for Columbine (huelga decir que soy seguidora de sus películas). Se dice de este libro que es una sátira política y que arremete contra el gobierno estadounidense de George W.Bush. Cierto,es una sátira, pero sobre muchas más cosas. El tema central es George W. Bush y cómo amañó las lecciones. Se vuelve sobre su persona una y otra vez, pero no es el único eje. Es decir, no se critica tan sólo el gobierno de un país, sino cómo esto es el resultado de gestiones anteriores que derivan de conceptos como el racismo y la xenofobia, el machismo, la explotación y el interés de las grandes multinacionales, terminando todo sometido al dictado de la economía. Si en este camino hacia el máximo beneficio hay que dirigir peones que se convierten en presidentes, tanto mejor.

No sé si es la mejor lectura para relajarse observando las olas o tras un duro día de montaña y agujetas, pero desde luego ayuda a reflexionar (se esté o no de acuerdo con lo que Moore expone) y a debatir, pues seguro que hay párrafos que desearás comentar con los que te rodean, y así se producirán esas maravillosas conversaciones nocturnas sobre cómo cambiar el mundo...

domingo, 4 de julio de 2010

Libros para el verano: La forma del agua de Andrea Camilleri




Idioma original: Italiano
Título original: Forma dell’Acqua
Año de publicación: 1994
Valoración: Está bien


La mejor novela negra se parece mucho a un juego de ajedrez en el que, con el mismo rigor que una crónica periodística, y habitualmente con mayor libertad, se coloca desde el principio a cada sujeto en su casilla correspondiente para diseñar un retrato bastante aproximado de conductas, valores, formas de relación de los agentes sociales entre sí – como se apunta, irónicamente, en la nota final – y, en general, de las debilidades y grandezas de nuestro tiempo. Periodistas, prostitutas, jueces, eclesiásticos, policías, marginados sociales, militares, empresarios, traficantes, empleados municipales, profesionales liberales, políticos, mitos de la cultura etc. son vueltos del revés como un traje del que se dejan pocas costuras por repasar.

El modelo estándar de detective curtido, algo amargado y completamente escéptico, (con el que Camilleri rinde homenaje a nuestro Vázquez Montalbán tomando prestado e italianizando uno de sus apellidos), un personaje dotado de asombrosa clarividencia al que suele salvar la ironía, sirve en este caso para pasar revista a la sociedad siciliana actual poniendo de manifiesto las pequeñas y grandes hipocresías cotidianas y desenmascarando a sus responsables.

Ya desde el primer momento, el autor nos muestra su particular visión del mundo ideando un punto de partida sorprendente. Tampoco el desenlace es nada habitual, en realidad no podemos hablar de un desenlace. Y no diré más: pensad lo que gustéis.

Naturalmente, tenemos cadáver, asesino y la acción se centra en su búsqueda. A medida que ésta avanza, se retuerce y bifurca, va dejando ver los entresijos de la sociedad que retrata, con sus corrupciones, intereses ocultos y fisonomía general. Nadie se encuentra a salvo, no hay escrúpulos, la hipocresía domina los actos, todos pretenden sacar tajada, la lealtad apenas existe. Los sentimientos sí, pero andan escasos, además, esta vida es tan precaria…

La acción es trepidante según las pautas del género. Hasta las descripciones son concisas y precisas, como si acumulase el mayor número posible de datos en un atestado policial; no obstante, algunos personajes están bastante bien diseñados a partir de unos cuantos trazos firmes. Las páginas contienen una gran densidad informativa sin que eso perjudique a la comprensión, el lector, muy entretenido, camina con paso seguro por el territorio que Camilleri le marca: desde que se introduce en ese mundo sórdido en el que hasta el cadáver aparece privado de toda dignidad, contempla toda una galería de personajes, situaciones y ambientes soportando una tensión constante al haberse convertido en cómplice fiel de un detective cuya moral ha confeccionado a medida de sí mismo.

También de Andrea Camilleri en ULAD: Aquí

sábado, 3 de julio de 2010

Libros para el verano: Las cuatro estaciones de Stephen King

Idioma original: inglés
Título original: Different Seasons
Año de publicación: 1982
Valoración: Recomendable

Que Stephen King es, hoy en día, el rey indiscutible de la literatura de terror es algo que todos sabemos desde hace mucho. Y que a sus apenas rebasados 60 años se ha convertido en un mito de carne y hueso y un icono de nuestro tiempo, también. Partiendo de estos hechos y teniendo en cuenta que su carrera es más que conocida (aunque sólo sea de oídas), poco se puede decir de este autor que no se haya dicho ya. Sin embargo, quiero reseñar Las cuatro estaciones porque es uno de los libros de King que mejor sabor de boca me han dejado al leerlos.

Hace muchos años, dedicaba los veranos a devorar novelas de Stephen King. Eran fáciles de leer, no me hacían pensar demasiado y me daban una dosis de terror, sexo y demás instintos primarios más que suficiente (o puede que más de la recomendada) para la edad que tenía. Entonces, llegó a mis manos Las cuatro estaciones y el concepto que tenía sobre Stephen King cambió. Por primera vez, leía un libro escrito por este hombre donde el miedo y las sombras que acechan tras cada puerta no eran lo más importante de la lectura. Por primera vez, me encontraba con un King que centraba su obra en los sentimientos y los relaciones establecidas entre los personajes, dejando de lado el componente efectista y sobrenatural que lo caracterizaba.

Las cuatro estaciones compila los siguientes cuatro relatos (uno por cada estación):

Rita Hayworth y la redención de Shawshank. Andy Dufresne es condenado a cadena perpetua por el asesinato de su mujer y el amante de ésta, crímenes que no ha cometido. Resignado a pasar el resto de su vida en prisión, entabla amistad con Red, el hombre que "consigue cosas", y se dedica a la geología y a disfrutar de los pósters de divas de Hollywood que éste le consigue.

Alumno aventajado. ¿Qué haríais, si descubrieseis que vuestro vecino es un antiguo oficial nazi, uno de los más buscados? Posiblemente, lo denunciaríais. Pero lo que hace el protagonista de esta historia es todo lo contrario. Él hace que el anciano le cuente las más truculentas historias de los campos de concentración, a cambio de no llamar a la policía, sin siquiera imaginar cómo esto va a afectarle en un futuro.

El método de la respiración. Un doctor cuenta la historia de su paciente, Sandra Stanfield, joven soltera embarazada, que acude a su consulta para que la trate durante el embarazo. Algo completamente normal, si no fuera porque la joven está dispuesta a hacer lo que sea y a superar cualquier obstáculo con tal de que su hijo nazca sano y salvo.

El cuerpo. Cuatro amigos se enteran de que en el bosque han encontrado el cuerpo sin vida de un chico. Ávidos de aventura y de abandonar el pueblo en el que viven durante un par de días, deciden ir en su busca.

No puedo contar nada más sobre estos relatos sin destripar su final (aunque la mayoría los conoceréis, porque tres de ellos han sido adaptados a la gran pantalla bajo los títulos Cadena perpetua, Verano de corrupción y Cuenta conmigo), pero sí os digo que merecen la pena ser leídos. Como es habitual en la obra de King, se leen rápido y enganchan desde la primera página y, aunque El método de la respiración me parece un poco aburrido, no deja de ser interesante. Si disponéis de unas cuantas tardes libres en la piscina o en la playa o donde quiera que paséis las vacaciones, dedicárselas a este libro. No os arrepentiréis.


Todas las reseñas sobre Stephen King en ULAD: Aquí

viernes, 2 de julio de 2010

Libros para el verano: El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux

Idioma original: francés
Título original: Le Mystère de la Chambre Jaune
Fecha de publicación: 1908
Valoración: Recomendable

Cuando tenía once años me dio por leer de forma compulsiva todos los libros de Agatha Christie y Arthur Conan Doyle (uséase, Sherlock Holmes) que pillaba. Resultaba que servidor quería ser detective privado, y pensaba que leyendo a estos autores, estaría preparado para resolver futuros crímenes...Es que daba por hecho que en mi excitante trabajo todas las semanas tendría un asesinato que resolver, ya fuera en mansiones victorianas o viajes en tren, siempre con varios sospechosos y mucho seso requerido para dar con el asesino: qué realista era yo...

Pero lo cierto es que disfruté sobremanera con esta clase de lectura, lo que consideraba toda una proeza tras leerme la colección completa de "Elige tu propia aventura" y "Alfred Hitchcock y los tres investigadores".

Luego llegaron los años, años y más años..., crecí, y bueno, aparte de que me di cuenta de que en este mundo, el de la realidad, ser detective privado consiste, más bien, en perseguir sigilosamente a presuntos infieles o grabar conversaciones compremetedoras con aparatos a años luz de los de James Bond, pasé a otro tipo de lectura y me olvidé de los detectives repollos, los pastelitos de arsénico y los sospechosos interesantes.

Pero la vida es un eterno retorno, y resultó que durante un curso de francés en Niza, para mejorar la comprensión escrita, la profesora nos ofreció unos libros de lectura, entre ellos, El misterio del cuarto amarillo. Y lo elegí porque en cuanto leí la sinopsis en su contraportada, me pareció el más atractivo de todos.

El misterio del cuarto amarillo plantea un misterio que deja de piedra: en el castillo Glandier una joven, la señorita Matilde, hija de un científico llamado Stangerson, sufre un intento de asesinato en su habitación de paredes amarillas. Alguien la lanza al suelo e intenta encajarle un tiro, pero en el forcejeo los disparos se pierden en el aire, y el asesino desaparece mágicamente, ya que ningún habitante del castillo ve salir a nadie del cuarto. Para más inri, el habitáculo tenía su ventana cerrada por dentro. La única pista que encuentran en el cuarto es una pistola que pertenece, maldita sea, al mayordomo de los Stangerson. ¿Qué pasó...?

Para resolver el caso, el padre de Matilde contrata al gran Joseph Rouletabille, un tipo peculiar pero listísimo, mientras que la poli se decanta por Larsan, uno de los investigadores más celebrities de Inglaterra. Así que, el misterio y la rivalidad están servidas: ¿quién y por qué intentó matar a la pobre Matilde y cómo demonios entró en el intrigante cuarto amarillo? Hummm...Lean el libro y lo sabrán... Además, hoy tenemos cine. Hay varias películas sobre el libro...

Y bueno, pues creo que está claro por qué recomiendo esta obra para la estación más pegajosa y ruidosa del año: el tiempo libre y el presunto buen tiempo reclaman una lectura más ágil y emocionante de lo habitual, pero tampoco hace falta dejar en la nevera el cerebro. Rouletabille no les permitirá hacerse los tontos...

Feliz verano. Espero que sean más afortunados que el que firma esta reseña: me esperan tres meses de estío urbano entre los duros muros de un banco...

jueves, 1 de julio de 2010

Libros para el verano: Novelones decimonónicos

Empezamos hoy otra de nuestras (aclamadas) "series de entradas", en este caso para recomendar, como corresponde a estas fechas, "libros para el verano". Y yo, ya que me ha tocado en suerte escribir la primera entrada de la serie, voy a hacer un poco de trampa y en vez de recomendar un solo libro voy a recomendar todo un género o subgénero de libros: los novelones decimonónicos, tales como Ana Karenina, Los hermanos Karamazov, La Regenta  o Fortunata y Jacinta.


Sí, ya sé, ya sé, esto no es lo que normalmente se entiende como "lecturas veraniegas" (libros ligeros, fáciles de digerir, que no exijan mucha atención y que no nos depriman ni nos hagan pensar en cosas serias); pero lo que digo es lo siguiente: durante el año, normalmente podemos dedicar a la lectura unos cuantos momentos escogidos (en el metro, en la cama antes de dormir o en -ejem- el váter...), así que resulta difícil que consigamos leernos uno de estos novelones de quinientas, seiscientas o mil y pico páginas; en cambio, durante el verano los tiempos de lectura son más largos y más abundantes: horas de playa o piscina, largos desplazamientos, horas de espera en los aeropuertos... ¿Por qué no aprovechar estas horas para sumergirse en un mundo novelesco como el de Galdós, Dostoievski, Stendhal o las Brönte?

Es verdad, claro, que estas novelas exigen un poco más de esfuerzo que lo que habitualmente se llaman "libros de verano"; pero en mi experiencia, este esfuerzo extra solo hay que hacerlo en las primeras cincuenta (¿cien?) páginas: después, una vez que nos hemos hecho con los personajes, los lugares y el argumento, estas novelas son tan fáciles de leer como cualquiera de las otras. Además, no nos engañemos, sus argumentos suelen ser bastante parecidos a un culebrón: amores, desamores, engaños, desengaños, celos, reencuentros, alguna que otra muerte...

Y no creáis que predico solo de puertas para afuera: un verano me leí La Regenta; otro, Los hermanos Karamazov, y el verano pasado, si no recuerdo mal, Vida y destino, de Grossman, que no es decimonónico pero sí un novelón. Y para este año ya tengo preparado, para agosto, Guerra y paz, un clásico al que tengo ganas de hincarle el diente. ¡Así que animaos y poned una novela realista en vuestro verano!

miércoles, 30 de junio de 2010

Jorge Luis Borges: Siete noches

Idioma original: castellano
Fecha de publicacion: 1980
Valoracion: muy recomendable

En alguna de mis reseñas borgianas ya comenté cómo Borges tuvo que convertirse, a su pesar, en conferenciante. Pese a su resistencia inicial, debida a la timidez que lo acompañó toda su vida, lo cierto es que su elegante expresión, su cuidado del ritmo y su erudición exótica le hicieron inigualable en el arte de la conferencia pública. Probablemente el aura que rodeaba su figura de poeta ciego no dejó de surtir cierto efecto creciente.

El caso es que a lo largo de su vida, y con mayor frecuencia y extensión según su fama crecía, Borges prodigó los ciclos de conferencias. En 1977 completó uno especialmente memorable en el teatro Coliseo de Buenos Aires. Este libro recoge el texto de aquellas siete conferencias. Sus temas no sorprenderán a ningún lector familiarizado con la obra de Borges, que, de hecho, encontrará muchas de sus referencias recurrentes. Sin embargo, descubrirá aquí el placer de una forma de expresión más relajada, que se permite digresiones y paréntesis impensables en el rigor de las narraciones de Borges. Hay también, quizá, una mayor tendencia a la anécdota personal, aunque de esto siempre debe desconfiarse; al fin y al cabo, muchos de sus cuentos también se presentan en la voz de un narrador en primera persona, que siembra el texto de sospechosas referencias autobiográficas.

La primera conferencia está dedicada a la Divina comedia, pero no se trata, claro, de un árido análisis crítico o similar, sino de la experiencia lectora que Borges tuvo del libro. "Nadie tiene derecho -dice Borges- a privarse de esa felicidad, la Comedia". La segunda conferencia, sobre la pesadilla, hace una brillante incursión en la etimología comparada, rastreando la presencia literaria de la "yegua de la noche" que sugiere (falsamente) el termino "nightmare". El lector encontrará además algunas de las recurrentes pesadillas del propio Borges. Los otros temas son las Mil y una noches, el budismo, la poesía, la cábala y la ceguera, es decir, sus grandes pasiones y obsesiones: todo cuanto conforma el Borges que disfrutamos y admiramos, dicho por él mismo de un modo ameno y magistral.

Impresiona mucho más el elegante decurso del texto cuando uno se percata de que está prácticamente transcrito tal cual se pronunció, en un momento -no se olvide- en que Borges ya estaba ciego y hablaba por tanto sin ayuda de notas. En Youtube pueden verse los videos de varias de estas conferencias. El primer fragmento de la que trata la ceguera lo hallaréis pinchando aquí.

Otras obras de Jorge Luis Borges en ULAD: Aquí

martes, 29 de junio de 2010

Joyce Carol Oates: Puro fuego


Idioma original: Inglés
Título original: Foxfire: Confessions of a Girl Gang
Año de publicación: 1993
Valoración: Recomendable

¿Victimas de la sociedad? ¿De las familias? ¿De sí mismas? ¿De todo a la vez? Ésta es una historia más de juguetes rotos de las muchas que literatura y cine nos han ofrecido hasta ahora, un relato en el que cada movimiento de los personajes, cada acción, cada intento por resolver un error o triunfar en un propósito supone acercarse al desastre un trecho más. También una de las más conmovedoras, tanto porque el terror que retrata – consustancial al personaje principal y que se convierte en motor de esa carrera desesperada hacia el abismo – es femenino y adolescente, como por el verismo que transmiten tanto la dosificación de hechos como el estilo de la autora y los diálogos de los protagonistas.

Puro fuego narra unos hechos desgarradores por los que el lector se ve arrastrado en una vertiginosa huída hacia delante, cuyas consecuencias sobre los personajes le aterran pero que no está en su mano evitar. Y, sin embargo, en más de un momento le encantaría estar allí para ayudar en todo lo posible. A lo lejos se presagia la catástrofe de unos seres humanos a los que no es difícil amar, incluso, y por increíble que parezca, más aún cuánto mayor es el número de errores que van acumulando.

Según avanza la narración, la personalidad de la protagonista se perfila y adquiere consistencia. Pero lo que le aleja del estereotipo y le otorga verdadera humanidad es que, a pesar de su marcado carácter, no deja de incurrir en contradicciones. También resulta convincente la relación entre los miembros del grupo, narrada con pulso firme y responsable de gran parte de la carga dramática.

Sin embargo, el desenlace es, para mi gusto, demasiado ambiguo. Los finales abiertos deberían determinar claramente lo que el autor quiere que sepamos sin añadir nada más; las insinuaciones, en un contexto así – sobre todo si son tan inverosímiles como en este caso – sólo ponen de manifiesto las dificultades de la autora para cerrar una historia complicada sin caer en ninguna de las dos trampas posibles: el dramatismo excesivo o un eventual e increíble triunfo de quienes ocupan la posición más débil en el tira y afloja de la justicia.

Otras obras de Joyce Carol Oates reseñadas en Un Libro Al Día: Violación: Una historia de amorRey de PicasMarya, Bestias