domingo, 25 de julio de 2010

Graham Swift: Últimos tragos

Idioma original: inglés
Título original: Last orders
Año de publicación: 1996
Valoración: recomendable

Conocí a Graham Swift en un contexto curioso: en un congreso sobre traducción en el que utilizaron ejemplos tomados precisamente de Last Orders para hablar de las dificultades de traducir narrativa humorística. Y bueno, lo de humorística lo dicen ellos, porque Últimos tragos es tremendamente irónica, pero sobre todo muy áspera, casi misántropa, donde no hay personajes buenos y los amigos terminan no siéndolo tanto.

El argumento de la novela no es que sea especialmente original, pero sí efectivo: un grupo de cuatro amigos de un barrio humilde de Londres se reúnen para cumplir la última novela de otro amigo suyo, recientemente fallecido, que pidió que esparcieran sus cenizas en la costa. Durante este viaje, los cuatro amigos recordarán distintos momentos de sus relaciones entrecruzadas y no siempre pacíficas ni sinceras; cada cual intentará hacer las paces con el muerto, consigo mismo y con los demás, sin conseguirlo siempre.

Vamos, que el esqueleto narrativo no es el colmo de la originalidad, pero la novela está bien trabajada, alternando las voces de los distintos protagonistas, y desvelando poco a poco sus traumas, sus tensiones, sus traiciones, sus fantasmas. Aunque a veces carga la mano un poco demasiado por el lado dickensiano del asunto, la verdad es que es una buena novela de personajes.

Por cierto, que el título de la novela presenta sus complicaciones para traducirse al castellano, resueltas solo a medias con el "últimos tragos" que han elegido; porque "last orders" es, en inglés, la última ronda que sirven en los bares antes de cerrar (y que en algunos sitios se anuncia con una campana), pero también, considerando el argumento de la novela, podría referirse a las últimas voluntades de una persona antes de morirse. A mí se me ocurre que "última ronda" igual habría quedado mejor, aunque tampoco respete ese segundo significado; en todo caso, reconozco que era difícil encontrar un sintagma en español que equivalga al original. ¿A vosotros se os ocurre alguno?