martes, 7 de diciembre de 2010

Bertolt Brecht: Poemas y canciones

Idioma original: alemán
Título original: Hauspostille - Gedichte im Exil - Buckower Elegien - Gedichte
Año de publicación: 1927-1956
Valoración: Imprescindible

Bertolt Brecht es conocido, y probablemente será recordado por la historia, como uno de los autores y teóricos más importantes del teatro del siglo XX, gracias a obras como La ópera de cuatro cuartos, Madre coraje y sus hijos o Galileo, y sobre todo a su concepto de "teatro épico", que, a diferencia del teatro romántico (y contra el concepto aristotélico de "catarsis") propone crear una distancia entre el espectador y la obra, para que pueda juzgarla críticamente y adoptar una posición ética respecto a lo representado. Pero Brecht también fue un poeta excepcional, autor de poemas de estilo directo, conciso, igualmente antisentimental y de clara inclinación política y social, incluso cuando se inscribe en la temática amorosa.

Brecht es, en cierto modo, el prototipo del escritor comprometido de mediados del siglo XX: próximo al comunismo durante toda su vida, fue un decidido opositor del nazismo (cuya llegada al poder representó caricaturizado en su Evitable ascensión de Arturo Ui), lo que le obligó a exiliarse y llevó a que sus obras fueran prohibidas y destruidas por el Tercer Reich. Ese mismo compromiso político y ético, tanto con la realidad histórica de su tiempo, como con el sufrimiento humano intemporal, se refleja en sus poesías, en las que siempre se aprecia, a pesar de su aparente frialdad, la identificación con el oprimido, con el esclavo, el obrero o el campesino de cualquier época o lugar.

En cuanto a la forma de sus poesías, y aunque existe una innegable unidad de estilo, pueden distinguirse, diría yo, dos tipos (que responden, quizás, a lo que en la edición española se han denominado "poemas" y "canciones"). El primer tipo son composiciones de verso generalmente más largo, narrativas, extensas, como las dedicadas a "Mackie cuchillo" (en español, a veces, "Mackie navaja") o a la "Demolición del barco «Oskawa» por su tripulación"; otras, de versos más breves, con estribillos o repeticiones, se parecen más, efectivamente, a canciones o incluso a himnos políticos.

Se puede, desde luego, discrepar de la ideología política de Bertolt Brecht, pero no se puede negar la belleza de las composiciones provocadas y empapadas por su compromiso con la literatura y con el ser humano. Aquí dejo algunos fragmentos para que sirvan de ejemplo y de estímulo para leer el resto del libro:

"Canción de la rueda hidráulica"
Tuvimos muchos señores,
tuvimos hienas y tigres,
tuvimos águilas y cerdos.
Y a todos los alimentamos.
Mejores o peores, era lo mismo:
la bota que nos pisa es siempre una bota.
Ya comprendéis lo que quiero decir:
no cambiar de señores, sino no tener ninguno.

"O todos o ninguno"
Esclavo, ¿quién te liberará?
Los que están en la sima más honda
te verán, compañero,
tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.
O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.

"El cambio de rueda"
Estoy sentado al borde de la carretera,
el conductor cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
No me gusta el lugar adonde voy.
¿Por qué miro el cambio de rueda
con impaciencia?

Otras obras de Bertolt Brecht reseñadas en ULAD: Poemas y canciones, La ópera de cuatro cuartos

lunes, 6 de diciembre de 2010

Zbigniew Herbert: Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas


Idioma original: polaco
Título original: Raport z oblężonego miasta i inne wiersze
Fecha de publicación: 2008 (primera edición: 1984)
Valoración: Recomendable

De Zbigniew Herbet, hasta hace una semana, sólo conocía su nombre (en realidad, su apellido, porque el nombre me resulta impronunciable), su nacionalidad (o no, porque nació en una ciudad polaca que ahora es parte de Ucrania. Demonios) y su postura contraria al régimen comunista (lo que impidió que viera su obra publicada hasta 1956). Por alguna extraña razón (seguramente, porque la montaña de libros por leer que hay en mi casa me lo impedía), a pesar de que despertaba mi curiosidad, nunca había dado el paso de comprar o siquiera buscar un libro suyo. Sin embargo, hace unos días un buen amigo me prestó Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas y no puedo más que lamentar no haber leído antes la obra de este autor (parecía imposible, pero sí, algunos de mis amigos me recomiendan –y prestan– libros que me gustan).

En este libro en particular Herbert expresa cómo ve la sociedad polaca, cuáles son sus problemas, cómo son los individuos que la forman... en un alegato lírico en el que se ve su crítica a la ley marcial y al régimen socialista que dominan el país. Defensor de la belleza, la justicia, la cultura... se vale de la palabra para mostrar su repulsa por un mundo en el que reina la fuerza y cuyos habitantes ven continuamente violados sus derechos sin que puedan hacer nada para evitarlo.

Con un dominio absoluto del lenguaje, los poemas que nos ofrece Herbert pueden ser utilizados para denunciar el abuso de la fuerza y la corrupción política en tantos conflictos como podamos recordar haber oído últimamente. Escribe así una poesía universal, madura y, sobre todo, despierta, que continuamente pone en duda el mundo en el que vivimos e invita a no dejarse avasallar.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Alejandro Fernández Aldasoro: Un viajante

Idioma original: español
Fecha de publicación: 2010
Valoración: Recomendable

"Las maletas pesaban más de la cuenta." Así comienza esta breve novela, que en pocas páginas consigue relatar el desmoronamiento de Lucio Egaña, un representante del negocio de la sastrería que observa cómo su vida se derrumba al mismo ritmo que comienzan a desaparecer los sastres, con la apertura de los primeros grandes almacenes en el Bilbao de finales de los setenta. Con un matrimonio en el que la pasión y el amor están en sus horas más bajas, un hijo a quien arropa al irse a la cama cada noche -siempre que no está de viaje-, y un padre con quien mantiene una relación distante, Lucio se siente fuera de lugar, perdido y desamparado. Un viajante solo con sus maletas.

Alejandro Fernández Aldasoro desarrolla, en su primera novela, una trama interesante y, al mismo tiempo, sencilla. El personaje principal de su historia es, en definitiva, un antihéroe, uno de esos personajes que se aferra a su mundo como a un clavo ardiente. Pero en ese afán por salvarse no hace sino cavar su propia tumba. Los lectores asistimos, a medio camino entre la identificación y el distanciamiento, a su descenso a los infiernos. Todo ello relatado con un estilo sencillo, en determinados momentos rebosante de lirismo, pero sin caer en la sensiblería simplona.

Un viajante es una novela que cuenta mucho con pocas palabras y este es precisamente su mayor logro. La única pega que quizás le encuentro es que el ritmo de la novela es excesivamente lento al principio. Han de pasar unos cuantos capítulos para sentirse dentro de la historia. Sin embargo, superados estos capítulos introductorios, la vida de Lucio Egaña se desparrama con todo su dramatismo, con su absurda rutina, con sus alegrías y sus desesperanzas, sobre el lector y no se detiene hasta la última línea, ganando poco a poco en intensidad narrativa. Sin lugar a dudas, un muy buen primer libro y una lectura recomendable.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Óscar Esquivias: Jerjes conquista el mar

Idioma original: español

Año de publicación: 2009 (original 2001)

Valoración: muy recomendable


Jerjes no tiene nada que ver con el rey persa cuyo nombre comparte. En esta su primera novela, Óscar Esquivias nos presenta un relato conmovedor en su sencillez, exacto en su tratamiento del idioma y totalmente real en su descripción del mundo que rodea a nuestro protagonista, un adolescente «especial» que se gana inmediatamente nuestro cariño. Jerjes quiere ver el mar y en su búsqueda por las calles de un Madrid distinto ante sus ojos juveniles, nos acompaña en sus descubiertas a la caza de postales por los puestos de la Cuesta de Moyano, tradicional centro madrileño de compra venta de libros usados.

Puede que se ganara inmediatamente mi corazón por las postales de las Islas Cíes que se cuentan entre sus favoritas, o por la sencillez que actualmente es tan difícil de encontrar en los personajes de novela, normalmente víctimas de unas neuras que harían forrarse a un psiquiatra. En cualquier caso, es el protagonista absoluto de la obra, acompañado por un corto número de secundarios magistralmente descritos en su sencillez.

Porqué esta novela es de un lenguaje actual, limpio, claro, sin concesiones al barroquismo y de una estremecedora claridad. Según confesión del autor en esta edición corregida y «limpiada», su poética estructura ha sido aún más pulida para hacerla ganar en naturalidad y emoción. Al no disponer de la anterior edición no puedo juzgarla, pero si decir que esta es de una precisión estremecedora y que su trama sacada de la vida cotidiana nos hace querer a sus personajes por un mimetismo automático.

«Marta, al reír, resplandecía. La rodeaba una luz temblorosa y delicada, de estrella, que nacía de ella misma, de su propia piel.»

Otros libros de Óscar Esquivias en Un Libro al Día: Andarás perdido por el mundo, Viene la noche, La ciudad del Gran Rey, Inquietud en el Paraíso

viernes, 3 de diciembre de 2010

Chico Buarque: Leche derramada

Idioma original: portugués
Título original: Leite derramado
Año de publicación: 2009
Valoración: Recomendable

Antes de que nuestros queridos lectores, ávidos como siempre de alimento para el espíritu, se lancen hacia las librerías más cercanas en busca de este libro, les advierto: todavía, por lo que yo sé, no está traducido al español (así que el título que le he puesto a este post es provisional: si a algún astuto editor le da por traducir Leite derramado por El silencio del orangután, me hará quedar bastante mal). En una palabra, ULAD, siempre con vocación de servicio público, se adelanta a su tiempo y les recomienda no solo los libros del hoy y del ayer, sino hasta los libros del mañana. No tenemos límites.

Pero bueno, vamos a hablar del libro, que es a lo que hemos venido. Leite derramado es la cuarta novela del brasileño Chico Buarque, un "hombre orquesta" de la cultura que lo mismo escribe libros que dirige películas que, sobre todo, compone música. De hecho, Chico Buarque gozaba ya de una inmensa popularidad como músico cuando le llegó la consagración literaria gracias a su segunda novela, Budapest. Desde entonces, todo lo que toca se convierte en oro y los premios y las alabanzas le llueven por todas partes. La acogida de Leite derramado ha sido, en efecto, extremadamente elogiosa (aquí, una crítica negativa, la única que he podido encontrar). Y no cabe duda de que es una buena novela; no es el descubrimiento del Mediterráneo, pero es una buena novela.

La obra está narrada en forma de monólogo con muchos receptores: Eulálio Assumpçao ("y no Asunçao, como lo escriben ahora: la 'p' es muda"), ya anciano e ingresado en un hospital brasileño cuenta desperdigadamente su vida a su hija o a las enfermeras que lo cuidan; y a través de sus palabras, en estudiado desorden cronológico, puede reconstruirse la historia de la decadencia familiar, desde una posición de privilegio y dominación (descendientes de nobles europeos) hasta esa cama de hospital de la que, también, amenazan con desterrarle.

El libro se lee bastante fácil, y tiene pasajes y personajes memorables. Sobre todo (será que soy un romántico) me ha gustado esa relación siempre esquiva y hecha de malentendidos entre el protagonista y su mujer, Matilde; o ese personaje femenino (¿novia de su bisnieto o tataranieto? Ya pierdo la cuenta) con un pendiente en el ombligo y que se niega a tratar al anciano como si fuese un anciano. De fondo (o no tan de fondo) se oye el sonido del mar de Río de Janeiro, y la historia de Brasil que va pasando disimuladamente ante nosotros.

En fin, no dudo de que Leite derramado va a traducirse al español, como se han traducido las anteriores novelas de Chico Buarque. Quizás salga para la época navideña. Puede ser un buen libro para regalar, mientras no se crea estar regalando una obra maestra...

Actualización: Efectivamente, la novela ya está traducida al español, publicada por la editorial Salamandra. Un libro al día: siempre adelantándonos a la noticia.

También de Chico Buarque en ULAD: Budapest

jueves, 2 de diciembre de 2010

Jorge Luis Borges: Historia de la eternidad

Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 1974
Valoración: muy recomendable

Ya desde el mismo título se aprecia la elegante concisión con que Borges sabía sugerir los más intrincados juegos de la lógica: ¿cómo podría yo no continuar mi amado proyecto “Todo Borges”? Allá va, entonces, otra reseña para la serie. De un modo muy apropiado al tema, es éste un libro con dos fechas: la primera, 1936, cuando se publicó el breve ensayo “Historia de la eternidad”; la segunda, 1974, cuando se le añadieron otros pequeños escritos, que habían aparecido por separado, para conformar el libro que hoy conocemos con este título.

En realidad, si trato de hacer memoria, creo que lo que a mí me atrajo de Borges en su momento (quiero decir en el mío, a los 16 ó 17 años) fue el contenido. Y este libro en concreto es un buen ejemplo. En él Borges repasa algunas de las principales concepciones de la eternidad (más que nada Plotino y San Agustín) y luego da su propia versión. Entre los escritos añadidos más tarde hay otros dos que tratan un tema relacionado -“La teoría de los ciclos” y “El tiempo circular”- y algunos otros que no –“Las kenningar”, “La metáfora” y “Los traductores de las 1001 noches”. Por cierto que es aquí también donde se recoge “El acercamiento a Almotásim”, la célebre reseña-ficción de Borges.

Aunque no lo parezca, la adolescencia es una edad propicia a la metafísica. Los adolescentes suelen tener dos de las condiciones que la hacen posible: la credulidad y la soberbia. Por eso, creo, me gustó Borges. Hoy lo releo y me doy cuenta de que lo de menos es lo que cuenta. Es su increíble elegancia, su concisión, la necesidad de cada adjetivo las que dan al texto toda su fuerza. Podría convencerte de lo que quisiera, supongo. En resumen: Si no tienes ni idea de Plotino, genial porque podrás aprender algo; y si ya lo conoces, dará igual porque la lectura es todo un placer.

Otras obras de Jorge Luis Borges en ULAD: Aquí

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Blanca Riestra: La canción de las cerezas

Idioma original: español
Fecha de publicación: 2001
Valoración: Muy recomendable
Hace casi diez veranos, servidor hizo en La Rochelle un curso de francés. Fue una chica que conocí en este curso la que, meses después, instalados ya en casa y en la rutina invernal, me recomendó que leyera esta novela porque su historia le hacía recordar las experiencias que habíamos vivido aquel verano. Y bueno, le hice caso, y el libro me gustó, sí, pero lo cierto es que no encontré paralelismo alguno entre aquel agradable y burgués verano de estudio en La Rochelle y lo que cuenta La canción de las cerezas.
Esta novela narra la dura vida en París, a finales del siglo XX, de una veinteañera española desorientada, hipersensible, depresiva y con ínfulas de escritora, las curisosas gentes que la rodean y las impactantes experiencias que vive, entre ellas, la de prostituirse de forma gratuita, escalón final al sótano de la degradación personal y la locura al que parece estar condenada.
Pero la esperanza y el amor también conviven con lo sórdido en estas páginas, y el París más seco, desagradable e inclemente (con los emigrantes especialmente) no logra anular del todo la luz de los buenos sentimientos. La protagonista encuentra la amistad y el amor, sí, aunque el drama y la desolación parezcan fluir constantemente y sin piedad por su entorno.
Escrita por la joven (La Coruña, 1970), preparada (su CV declara que durante un tiempo fue directora ejecutiva del Instituto Cervantes de Alburquerque) y premiada escritora Blanca Riestra (con esta novela ganó el Ateneo Joven de Sevilla en 2001), La canción de las cerezas es un libro recomendable que muestra que sí podemos tener confianza en algunos de los miembros de la nueva hornada de escritores españoles, más allá de funestas campañas de marketing y atrevimientos estériles varios.
No he leído nada más de Riestra, pero no me disgustaría hacerlo en el futuro.