viernes, 25 de diciembre de 2015

Zadie Smith: NW London

Idioma original: inglés
Tïtulo original: NW
Año de publicación: 2012
Valoración: recomendable

Desde que debutó en el año 2000 con Dientes blancos, Zadie Smith se ha convertido en una de las escritoras más aclamadas, laureadas y respetadas del panorama literario británico. Su trayectoria posterior, con obras como Sobre la belleza, El cazador de autógrafos o esta NW London han confirmado que se trata de una escritora sólida, con un estilo, una voz y unas preocupaciones propias, y no un one hit wonder como sí va camino de ser, por ejemplo, Junot Díaz.

En NW London (que en el original se titula simplemente NW, por cierto), la autora vuelve a plantear cuestiones de raza y clase, en un Londres multicultural y alejado de las postales turísticas o del glamour de la aristocracia. Los protagonistas de la novela provienen, como indica el título, del Noroeste de Londres, de un barrio pobre, degradado, mestizo y violento. Las dos protagonistas femeninas, Keisha (Natalie) Blake y Leah Caldwell, son amigas íntimas de infancia, pero luego siguen caminos diferentes: Keisha logra subir hasta convertirse en una prestigiosa abogada, mientras que Leah sigue viviendo cerca del barrio en el que nacieron; los dos hombres, Felix Cooper y Nathan Bogle, también representan actitudes opuestas ante la vida: la superación, en el caso de Felix; la autocompasión, en el caso de Nathan.

Esta construcción paralelística y simétrica de los personajes casi hace pensar en NW London como en una novela de tesis, con una pregunta muy semejante a la que se planteaban los naturalistas: ¿determinan la raza, el medio y el momento la vida de las personas, o existe la libertad individual y el libre albedrío? Por supuesto, la novela de Zadie Smith es mucho más compleja que esto, en primer lugar porque a las cuestiones de identidad social y racial se unen otras de identidad sexual e individual; y también porque la variedad de técnicas y de juegos narrativos que se despliegan en la novela van mucho más allá de cualquier idea de objetividad científica o narrativa.

Y sin embargo, a pesar de que es una novela con una estructura tan clara, quizás su mayor problema sea el desequilibrio entre los personajes femeninos, mucho más profundos y desarrollados, y los masculinos, que casi no pasan de ser arquetipos. (De hecho, Nathan es el único que no tiene una sección específicamente dedicada a conocer sus motivaciones). Quizás si no hubiera incluido esa sección central dedicada a Felix se le podría también acusar de lo contrario, de haber planteado una novela en torno a una dicotomía simplista: mujer triunfadora vs. mujer derrotada. Aunque, como digo, incluso si nos ciñiésemos solo a los capítulos dedicados a Natalie y Leah, NW London es mucho más que eso.