sábado, 14 de abril de 2012

Colaboración: Fabulosas narraciones por historias, de Antonio Orejudo

Idioma original: español
Año de publicación: 1996
Valoración: Imprescindible

En 1996, Lengua de Trapo publica Fabulosas narraciones por historias: la novela gana el premio Tigre Juan y recibe grandes críticas. Nadie la lee. En 2007, es reeditada por Tusquets y recibe críticas extraordinarias. La leen algunos más: descubren que es muy divertida y a la vez completamente seria. A primera vista, Fabulosas narraciones tiene que ver, por ambición, calidad y fecha de publicación, con Los detectives salvajes y La velocidad de las cosas (aunque sorprendentemente es anterior a ambas). Más de cerca, tiene que ver con los libros enfermos de literatura, los libros que reconstruyen iconos para luego poder destruirlos, los libros que hacen reír a carcajadas y pararse a pensar y llegar al final con tristeza, tiene que ver con El Quijote y El mundo según Garp. También tiene que ver con el final de la juventud, la amistad y sus procesos de desintegración, la Residencia de Estudiantes, la Generación del 27, el Madrid de entreguerras, los que quieren ser escritores y los que realmente lo son.

Fabulosas narraciones tiene una estructura compleja y un estilo bien trabajado: mezcla falsos fragmentos de libros y revistas, figuras históricas y personajes de ficción, cartas entre algunos protagonistas y el narrador; repite frases y ritmos durante todo el libro, un poco al modo de los temas de jazz. Además, Orejudo, y esto es una constante en el resto de sus obras, utiliza generosamente un humor escatológico y políticamente incorrecto, un humor contra las buenas costumbres y el establishment cultural. El libro puede leerse de un tirón como un antidepresivo o deteniéndose en los homenajes a otros libros u otros autores y la estructura como si uno pretendiera aprender a escribir

Antonio Orejudo todavía no ha vuelto a escribir una novela tan perfecta como Fabulosas narraciones por historias (¡una primera novela!), aunque Ventajas de viajar en tren y Un momento de descanso son muy buenas (sobre todo la primera). Merece la pena esperar la próxima, aunque él sea un escritor lento y nosotros, unos lectores impacientes.

También de Antonio Orejudo: Ventajas de viajar en tren y Un momento de descanso

Firma invitada: Jorge

2 comentarios:

Santi dijo...

¡Bienvenido al blog, Jorge, y muchas gracias! :)

Como ya comenté en su momento en mi reseña, a mí Un momento de descanso me pareció una patochada. Con algunas partes salvables, como por ejemplo la ácida crítica a la universidad española, pero muchas otras prescindibles, por ejemplo todos los chistes sobre testículos enormes.

Ventajas de viajar en tren me gustó bastante más, creo que está narrativamente mucho mejor conseguida, aunque a Orejudo le pierde algo su gusto por lo escatológico. Pero vamos, creo que en algún momento me leeré estas Fabulosas narraciones que vienen tan bien avaladas...

Monica dijo...
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