domingo, 22 de abril de 2012

Mariano Azuela: Los de abajo

Idioma original: español
Año de publicación: 1915 (en El Paso del Norte) y 1916 (como libro)
Valoración: Recomendable

Y después de una "novela de dictador" (El señor Presidente), una "novela de la revolución mexicana", Los de abajo de Mariano Azuela: una obra sobre la Revolución publicada durante la revolución, primero en 1915 por entregas en el periódico El Paso del Norte, y después como libro en 1916.

Los de abajo cuenta la historia de un grupo de revolucionarios, dirigidos por Demetrio Macías, envueltos en las primeras escaramuzas contra el ejército federal, y combatientes después en una de las numerosas facciones enfrentadas entre sí. A ellos se une el culto e idealista Luis Cervantes (alter ego del propio Azuela, médico como él), que ofrecerá un contraste con los guerrilleros, primitivos y materialistas. La historia de las batallas más o menos épicas de los combatientes, se alterna con otras batallas, las románticas, en un extraño cuadrado amoroso compuesto por Luis Cervantes, Demetrio Macías, "La Pintada" y Camila.

Lo más meritorio de Los de abajo es el modo en que retrata la propia Revolución, como un movimiento que quizás en sus inicios tuvo unos ideales de justicia social o de democracia, pero que con el paso del tiempo se convirtió en una vorágine imparable, comparable con un huracán que arrastra cuanto encuentra a su paso. En una de las escenas más memorables de la novela, un personaje le pregunta a Demetrio: ¿Por qué seguimos luchando? Y Demetrio, tirando una piedrecita barranco abajo, el contesta: "Mira esa piedra como ya no se para".

Los de abajo no es una obra literaria excepcional: los personajes son bastante unidimensionales, la acción es mínima, y el estilo, cuando intenta ser poético, termina muchas veces cayendo en lo cursi. Sí es, en cambio, un gran testimonio histórico de primera mano sobre uno de los acontecimientos políticos fundamentales del siglo XX, y un reflejo crudo, pero eficaz, del proceso que lleva del idealismo abstracto con que se inician muchas (si no todas) las revoluciones, hasta la perpetuación o corrupción de esos ideales. Y eso que Azuela escribió su obra cuando todavía ni siquiera existía el Partido Revolucionario Institucional...