domingo, 29 de abril de 2012

Alejo Carpentier: Concierto barroco

Idioma original: español
Año de publicación: 1974
Valoración: Muy recomendable

A finales de los años 20 coincidieron en París (el París de las vanguardias que en aquel momento era el centro del mundo artístico y literario) tres jóvenes escritores hispanoamericanos: Alejo Carpentier, Miguel Ángel Asturias y Arturo Uslar Pietri. Los tres compartieron sus búsquedas estéticas y estilísticas comunes, y los tres, pero más destacadamente en el caso de Carpentier y Asturias, sufrieron un mismo proceso paradójico: en París descubrieron América, o al menos descubrieron lo que América significaba para ellos, desde el punto de vista de la identidad individual y colectiva. Es posible afirmar que este encuentro parisino y esta búsqueda de una estética y de una identidad cambiaron la suerte de las literaturas hispanoamericanas; es imposible saber si, sin ese encuentro y esa búsqueda, se habría producido el posterior boom de la literatura hispanoamericana, o al menos si habría adquirido la forma que efectivamente adquirió.

Concierto barroco es, de algún modo, una trasposición simbólica y ficcional de este viaje paradójico de ida y vuelta, exterior e interior, realizado por Carpentier y Asturias. En esta ocasión, el viaje lo realiza "el Amo", un indiano residente en México que se traslada temporalmente a Venecia, la Venecia comienzos del siglo XVIII, uno de los centros culturales, y sobre todo musicales, de la época. Allí conocerá a Vivaldi, a Handel y a Scarlatti, e inspirará al primero la composición de su obra Monctezuma al disfrazarse con un traje ceremonial indígena durante el carnaval, y contarle la historia de la conquista española del territorio azteca.

Los paralelismos entre el Amo y el propio Alejo van más allá del simple viaje físico (de América a una capital cultural europea, sea París o Venecia): el Amo, como Carpentier, también descubre en Europa, y al ver representada (y manipulada) por Vivaldi la historia de México, lo que América significa para él. Descubre, en primer lugar, que comparada con América, Europa le parece insípida: sus mujeres, sus comidas, su arquitectura, todo parece gastado, impostado, artificial (recordemos que Carpentier contrapuso en diversos escritos el surrealismo europeo, artificial y forzado, con lo "real maravilloso" americano, natural, original y por tanto poderoso). Descubre, además, que a pesar de ser él un descendiente de españoles sin mezcla de sangre, la historia de América es ya la suya; y se siente capaz de identificarse con los habitantes pre-hispánicos con los que no le une ningún lazo de sangre.

Concierto barroco puede considerarse un epítome de la obra de Carpentier por esto, por resumir metafóricamente algunos de las claves básicas que explican su pensamiento y su escritura (por no mencionar, por ejemplo, la enorme importancia de la música en toda la obra de Carpentier). Pero también por ejemplificar a la perfección el concepto de neo-barroco aplicado por el escritor en su obra, tanto en el estilo (esas magníficas páginas iniciales, el colmo del preciosismo, en que se describe el ajuar de plata del Amo) como en la composición, que a partir de la premisa inicial, como de novela histórica, se desboca en un desenlace onírico en que se mezclan Venecia y París, el siglo XVIII y el siglo XX, Vivaldi y Louis Armstrong, delineando una continuidad de los tiempos hilvanada por la música.

Concierto barroco es una novela burlona y carnavalesca (no en vano Venecia es también la ciudad del carnaval), vanguardista y desconcertante. No es ni la obra más conocida ni la más influyente Carpentier; pero sí es una pequeña obra maestra de imaginación simbólica y de orfrebrería literaria.

Otras obras de Alejo Carpentier en ULAD: El reino de este mundo


2 comentarios:

Luciano Sívori dijo...

Genial el análisis, me ayudó a terminar de comprender la obra. Excelente post y muy buen blog!!

Saludos!

Anónimo dijo...

La obra me pareció una mezcla tan loca que no se entiende nada, la forma de escribir me pareció mjy denza y los dialogos no se entiende bien quien está hablando.