viernes, 24 de junio de 2011

Patrick Modiano: En el café de la juventud perdida


Idioma original: francés
Título original: Dans le café de la jeunesse perdue
Año de publicación: 2007
Valoración: Se deja leer


Fascinación, ambigüedad y mito son los ingredientes básicos de una novela que en principio prometía, en cuyo ambiente uno se introduce como en el viejo café que menciona, paso a paso, disfrutando de la penumbra y de una vaga promesa de serenidad y misterio a la vez.

La encargada de fascinarnos es Louki, una chica que completa el paisaje del local y cuya figura se mezcla superficialmente con las de los parroquianos en imágenes fugaces e inmóviles, como retratos de la memoria. El rastreo de sus pasos y la reconstrucción de su personalidad serán intentos fallidos de crear suspense. Porque sólo una serie de cuadros aislados y un protagonista ambiguo no pueden mantener la intriga mucho tiempo. Hay otros personajes igual de imprecisos que se nos van presentando en actitudes poco convincentes o bien lanzando frases lapidarias. Esta ambigüedad puede resultar atractiva durante unas docenas de páginas pero si el autor no se ha guardado ninguna carta, si no cuenta con unos antecedentes verosímiles y unas personalidades coherentes, la fábula se acaba derrumbando. ¿Cómo pretende Modiano sostener este entramado hasta la última línea? Por medio del mito, supongo. El del viejo café que custodia secretos, el mito de los bohemios que formaron parte de una década – la de 1960 – ya de por sí mítica y que remite, o eso pretende, a más historias. Sin olvidar el mito que encierra París mismo y el evocado por los nombres de calles y garitos, que van puntuando e intentan prestar sustancia a un relato que no la contiene en sí mismo. Ni siquiera se logra inculcar en el lector la nostalgia que, imaginamos, sienten los personajes, ya que no se trata de una nostalgia real y vivida, sino sólo nominal y literaria.

Una novela que, en cuanto la acabamos, se nos empieza a olvidar rápidamente, en la que abundan los tópicos y lugares comunes, dónde la ausencia de acción ha de sustituirse por palabras huecas (como esa alusión a la vida de verdad, en mayúsculas) y por constantes preguntas sin respuesta, en la que los distintos puntos de vista no difieren entre sí demasiado; incluso el desenlace, en su pretensión de impresionar al lector, no pasa de ser un episodio absurdo más, entre tantos, que no logrará conmovernos. Aunque algo permanece: un estilo agradable, un conjunto de referencias culturales, en principio atrayentes pero muy gastadas ya, unas cuantas imágenes borrosas, sin entidad, en blanco y negro, una anécdota inconsistente y fragmentaria, y un regusto tristón y amargo, en el fondo bastante insustancial.

También de Modiano en ULAD: La hierba de las nochesTres deconocidasEl lugar de la estrella

15 comentarios:

Santi dijo...

Totalmente de acuerdo con tu comentario: me leí esta novela hace unos meses (de hecho, estaba convencido de que la había reseñado, pero ya veo que no, jejeje) y me dejó muy pero que muy frío. Luego estuve leyendo por ahí y casi todo el mundo la ponía como obra maestra de un genio de la literatura y bablabla... Bueno, a mí no me dijo casi nada. Tiene un principio prometedor, pero luego... da la sensación de que esto lo hemos leído ya mil veces.

Montuenga dijo...

Sacto :)

Anónimo dijo...

La lectura de esta obra de Modiano, me conmovió, me fascinó, y la recuerdo con ese gusto inconfundible que se queda en ti, cuando has disfrutado mucho leyendo un libro, tiene ese aire de todas las obras de Modiano, que a mi me emociona, me cautiva.... en fin....

Pero claro, yo no sé nada de literatura, simplemente leo, digamos que me dejo llevar....como decía mi querido Nabokov, " hay que leer con la cabeza y con la espina dorsal, fíese cuando se le erice el vello de la espalda"

Saludos.

Francesc Bon dijo...

La mejor cualidad de esta novela es su brevedad. O sea, no se pierde en ella más tiempo del necesario. Si tuviese 500 páginas, habría demandado al autor.

JAVIER SÁNCHEZ CAMPOS dijo...

Vaya desilusión acabo de llevarme al ver esta reseña. Esperaba más entusiasmo para un actual Premio Nobel. En fin, habrá que leerla para ser un poco más justos.

Santi dijo...

¿Quieres decir que deberíamos haber sido más entusiastas hace tres años, porque hoy Modiano iba a ganar el Nobel? ¿O que deberíamos haber reescrito la reseña después del Nobel, añadiéndole entusiasmo? ¿O que si ha ganado el Nobel, sus obras nos tienen que entusiasmar por narices? Pues el día que le den el Nobel a Murakami, no te pases por nuestro blog... :)

JAVIER SÁNCHEZ CAMPOS dijo...

Santi, ¿ha sonado como dices? ¡Para nada quería decir eso! Me refiero a que me he metido en el blog, como hago siempre que necesito iluminación literaria, y al ver la reseña me he quedado frío, pero no porque sea así, tal y como se dice, sino porque creía que el Nobel se lo habían dado por un mérito mayor.
Al leer la reseña me he quedado pensando que no va a ser, ni de lejos, el Nobel más justo de la historia.
Disculpa si te ha molestado. Un saludo.

Santi dijo...

Ah, perdona, soy yo el que te pide perdón entonces. Me había dado la impresión de que decías que, como era premio Nobel, la reseña tenía que ser necesariamente positiva.

La verdad es que este Nobel me ha dejado frío, a mí como a bastante gente a juzgar por las reacciones. En Francia es un autor muy conocido, pero tengo la impresión de que había otros candidatos mejores, que habrían causado menos sorpresa y decepción...

JAVIER SÁNCHEZ CAMPOS dijo...

En este blog, si algo tenéis de característico, es que no os "casáis" con nadie, y espero que siga así.
Si te soy sincero, es la primera vez que oígo hablar de este este escritor... Y sí, escritores más reconocidos pienso que tienen prioridad por méritos propios.

Ana Li Cortés Otamendi dijo...

Veo que no fui la única en buscar por acá algo de información acerca del nuevo Premio Nobel y al igual que Javier, me he quedado desilusionada con la crítica.
Ahora ya no sé si leerlo o dejarlo pasar.
Saludos.

Edwing Marroquin dijo...

Muchos, cuando nos despertamos y nos enteramos de la noticia del nuevo nobel, seguimos nuestra vida como si no hubiera un nuevo nobel. Decepcionado de las decisiones de la "academia" hay tanto buen escritor por allí... pero bueno, qué se yo de literatura dijo mi maestra.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario. Leí este libro hace tiempo... y no me acordaba. Por un casual lo vi entre los libros guardados en cajas el otro día y me dije ¡vaya, si he leído un libro del Nobel de este año! Y el recuerdo es exactamente igual a la reseña aquí presentada. Sólo recuerdo un "quiero y no puedo" con una mujer que pretende ser misteriosa y que más bien se queda en cansina o simplemente inestable. Una desilusión total de libro. Y ahora va y el buen señor gana el Nobel. Bueno, sólo soy un lector, sin muchas pretensiones, pero este premio me desilusiona bastante.

Anónimo dijo...

Pero gente, las reseñas son referencia y no verdad absoluta. Pienso que si la valoración no es elevada, nos sirve para disfrutar más ante la ausencia de prejuicio positivo.

il zorba dijo...

Discrepo con la valoración. Voy por la mitad y el libro no se deja leer para nada. Me parece que lo voy a dejar acá y me voy a comprar Las correcciones de Fransen. Saludos desde Buenos Aires.

Montuenga dijo...

En realidad, Zorba, estamos bastante de acuerdo. La valoración "Se deja leer" corresponde, más o menos, a un 4 sobre 10 en el ranking particular de Un libro al día. Aunque reconozco que el autor tiene una prosa agradable, también yo estuve a punto de dejarlo, si no lo hice fue para poder dar mi opinión aquí con pleno conocimiento de causa.
Saludos desde España.