domingo, 5 de junio de 2011

Igort: Cuadernos Ucranianos

Idioma original: italiano
Título original: Quaderni Ucraini
Año de publicación: 2011
Valoración: Muy recomendable

Ucrania no es un país que nos llame mucho la atención. Si se le pregunta a alguien qué sabe de Ucrania, seguramente dirá que fue parte de la URSS, que su capital es Kiev... y poco más. Eso me pasaba a mí antes de leer Cuadernos Ucranianos. Una vez acabada la lectura, sin embargo, sé muchas cosas sobre Ucrania que no sé si me habría gustado seguir ignorando.

Sé que, como se opuso a la colectivización ordenada por el gobierno de la URSS (es decir, a que le quitaran toda su producción de cereal, la base de su economía), éste cerró sus fronteras, le quitó toda la producción de grano, casi todo su ganado y su maquinaria, deportó a miles de personas y provocó una hambruna en el país que hoy se califica de genocidio.

Sé que lo anterior, unido a una carestía de los alimentos (también provocada por el gobierno de la URSS) y a la propagación de enfermedades (algo lógico, teniendo en cuenta la desnutrición que había), hizo que muriera un cuarto de la población (se calcula que morían 25.000 personas al día) y que la necrofagia y el canibalismo fueran algo habitual.

Sé que hay zonas de Ucrania en las que hay muchísimos más casos de cáncer de los que se consideran normales en cualquier otro país y que hay que taparse bien cuando llueve, pues el aire tiene "algo" que, al contacto con la lluvia, hace que se te caiga el pelo, si te moja.

Sé que, a pesar de todo, aún hay gente que echa de menos los tiempos de la URSS.

Sé que, independientemente de quién esté en el poder o de los intentos que se hagan para que las cosas cambien, los que acabarán sufriendo serán los de siempre.

Y también sé que, a pesar del mal rollo y de lo duro y desagradable que puede ser el tema de este comic, hay que leerlo. Porque nuestros ojos no pueden cerrarse ante un crimen como éste y porque Igort combina la narración de los hechos históricos, de las historias personales y del dibujo como nadie. Por todo lo malo y todo lo bueno, hay que leerlo.