domingo, 16 de enero de 2011

Per Olov Enquist: El ángel caído


Idioma original: sueco
Título original: Nedstörtad ängel
Año de publicación: 1985
Valoración: Recomendable


Creo que, con ésta, son cinco las veces que he empezado a escribir esta reseña. Si se tratara de otro libro, lo tendría más fácil, claro. Contaría su argumento, si está bien escrito o no (siempre en mi humilde opinión, por supuesto) y si, finalmente, considero que es un libro cuya lectura puedo recomendar a los demás o si, por el contrario, es mejor dejar que se llene de polvo en alguna estantería. Pero claro, el problema es que no se trata de otro libro. El problema es que no sé cómo comenzar esta reseña y menos cómo continuarla. Y mucho menos, cuál es el verdicto final.

Porque, vamos a ver, el argumento del libro es el siguiente: un monstruo de feria de dos cabezas que hablan telepáticamente entre sí. Muy bien. Hasta ahí, todo claro. El problema es que no cuenta nada más. Mejor dicho, sí que lo cuenta, pero no hay una historia propiamente dicha. Es decir, no hay introducción, nudo y desenlace, como a mí me enseñaron que tenía que tener toda historia. ¿Qué se cuenta en esta obra, entonces? Buf. Je. Anda que... vaya pregunta. Digamos que es una especie de monólogo o de conversación entre las dos cabezas (claro, si las dos cabezas pertenecen a la misma persona, ¿de qué estamos hablando: de una conversación o de un monólogo? ¿Estamos ante dos personas o una?) en la que se tratan una serie de temas que podemos considerar universales: el amor, la compasión, la naturaleza humana... Claro que tampoco es una conversación o monólogo al uso y tampoco se llega a ninguna conclusión (¿Acaso hemos de llegar a alguna? Qué sé yo).

Es un libro muy bien escrito, eso desde luego. Y muy interesante. E innovador. Y una vez que termina, el lector se queda con las ganas de releerlo, porque se queda con la impresión de que se ha dejado muchas cosas por el camino. Y, a la vez, uno tiene la sensación de que es mejor dejarlo reposar un tiempo, leer otras cosas y luego reemprender su lectura. Porque es una obra densa. No se lee en una tarde y no deja lo que se dice buen cuerpo. Visto así, claro, recomiendo su lectura, porque es difícil encontrar (para bien o para mal) libros que causen este efecto al leerlos. Así que podemos decir que sí, lo recomiendo. Recomiendo que se lea este libro. Pero también aviso: no va a ser plato de todos los gustos. Y no es sencillo. Pero qué demonios. Es un librazo y pienso volver a leerlo dentro de unos meses y corroborar (o no) mi veredicto. He dicho.