jueves, 13 de enero de 2011

Colaboración: Raymond Carver: ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?


Idioma original: inglés
Título original: Will You Please Be Quiet, Please?
Año de publicación: 1976
Valoración: Muy recomendable

Cuentan que una vez le preguntaron a Raymond Carver si sus cuentos eran minimalistas, y su respuesta fue: "Yo no sé qué es eso del minimalismo. Yo sólo quería escribir como Chéjov". A pesar que su obra no tiene comparativa con la de Chéjov, parece que esta particular forma de ver (y crear) el relato breve fuera parte de su sello como escritor.

Prolífico autor de varios cuentos y poemas, Raymond Carver, uno de los referentes indiscutidos del denominado "realismo sucio", tardó muchos años en escribir su primer conjunto de relatos: ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? Cuando empezamos a leerlos, podemos darnos cuenta de que sus palabras están escritas con una armonía especial, que nos obliga a adoptar un cierto ritmo de lectura, para después, sentarnos a disfrutar la tirada de páginas que siguen. Porque Carver tuvo esa pericia de usar pocas y precisas palabras para describir una situación, dejando que el contexto hablara por sí sólo y permitiera adentrarnos en el nudo de sus historias. ¿Son acaso extravagantes, violentas o espectaculares? No. Son la vida misma de la sociedad norteamericana, según cómo la vio Carver.

Son 22 historias que revelan con ironía y con mucha frialdad cierta clase de prejuicios y valoraciones de aquella época. Sin ir más lejos, podemos ver algo de ello en el relato "Vecinos": para una pareja de novios, cuidar la casa de sus vecinos amigos mientras estos se van de vacaciones es la excusa perfecta para satisfacer sus deseos, de todo tipo, en casa ajena. Porque siempre van a gozar mejor su vida de pareja de la misma forma que lo hacen sus vecinos que a su manera. Por eso, la novia señala: "Me gustaría que fuéramos nosotros quienes saliéramos de viaje". O en el relato "No son tu marido": un hombre se empeña en hacer que su mujer luzca más esbelta a los ojos de cualquier hombre, para luego hacerse pasar por otro y decirles: "¿Qué le parece la chica? ¿No le parece una preciosidad?"

En general, a lo largo de este conjunto de relatos, Carver utiliza historias aparentemente triviales para dar a conocer (muchas veces a través del plano psicológico) particulares perspectivas de vida, de relaciones con la familia o con la sociedad misma, que escritas con una prosa muy lacónica y fragmentaria, una vez que las agarras, no las puedes soltar.

Otras obras de Raymond Carver en ULAD: De qué hablamos cuando hablamos de amorCatedral

Firma invitada: Ismael

4 comentarios:

Iñaki dijo...

Muy buena reseña, Ismael!
Una curiosidad en el binomio Chejov/Carver es el famoso cuento "Tres Rosas Amarillas" de éste último, que relata la muerte de Chejov. Está incluido
la recopilación de cuentos del mismo nombre, Tres Rosas Amarillas, editada por Anagrama.

Exclamaciones dijo...

Muchas gracias, Iñaki. Parece que el binomio Chéjov/Carver da para harto que hablar... Voy a revisar ese compilado que señalas, debe ser interesante...

Norberto Donato dijo...

Por tu comentario lo he adquirido para la lectura de mis vacaciones. Gracias.

Juan Melville dijo...

Genial autor y muy buen libro. He escuchado a algunos escritores decir que los mejores cuentistas son de hecho Carver y Chejov. Y si bien da para discutirlo, está claro que ambos son prodigiosos.
Iñaki: Tres rosas amarillas me pareció también un librazo