sábado, 7 de agosto de 2010

Nick Hornby: Érase una vez un padre


Idioma original: inglés
Título original: About a boy
Año de publicación: 1998
Valoración: Está bien


Will es un hombre que está más que satisfecho con su vida. Treinta y seis años, atractivo, sin problemas económicos (vive de los derechos de las canciones que compuso su padre hace décadas) ni ataduras ni responsabilidades. Está siempre a la última y se dedica, básicamente, a disfrutar de su suerte y a conquistar mujeres. Y, para ello, ha decidido inventarse un hijo y apuntarse a las reuniones de padres solteros/separados/divorciados, pues sabe que están llenas de mujeres vulnerables buscando hombres comprensivos y encantadores. Todo un plan. Allí conoce a Marcus, su antagonista, un niño de 12 años cuya madre, Fiona, una mujer separada y depresiva, está tan ocupada preocupándose por sus propios asuntos que es incapaz de ver que su hijo tiene problemas en el colegio y que es él el que acaba siempre cuidando de ella y no al revés.

Tras varios encuentros desafortunados, se establecerá una curiosa relación entre Marcus y Will, en la que no siempre tendremos muy claro cuál de los dos es el adulto y cuál el niño. Si bien Will intenta hacer de Marcus un chaval “guay”, éste trata de que Will asuma ciertas responsabilidades y actúe como se supone que debe hacer alguien de su edad. En definitiva, que madure un poco.

Llegados a este punto, parece que la historia va a evolucionar hacia el tópico que todos esperamos: Will y Fiona se enamoran, Marcus se convierte en un niño feliz y popular y todos viven contentos y rodeados de amor hasta el fin de sus días. Afortunadamente, no es así. Hornby ahonda en la relación establecida entre Will y Marcus y la aprovecha para sacar a la luz los problemas y las inquietudes que afectan a niños y adultos (que, muchas veces y salvando ciertas diferencias, suelen ser bastante similares), y lo hace sin caer en dinámicas del tipo “soy un adulto que lo tiene todo, pero no soy feliz y me deprimo” o “soy un niño marginado cuya vida va a cambiar totalmente en cuanto encuentre una figura paterna”.

Con un estilo directo y ameno, el autor desarrolla una historia interesante y cercana, donde los nuevos modelos de familia y el mundo de la niñez (o la preadolescencia) se presentan sin tópicos ni idealizaciones románticas y donde la vida real, con sus cosas buenas y sus cosas malas, resulta ser siempre más interesante que cualquier otra que podamos imaginar.

5 comentarios:

Dorian dijo...

Pues no se, yo lo he leido y creo recordar que se llama "Un gran chico" (En la traducción al Español).

izas dijo...

Mmmm creo que cuando salió el libro lo titularon "Érase una vez un padre" y en las siguientes ediciones (todas posteriores al estreno en cine) le pusieron el mismo título de la película.

Lo mismo ha pasado con "La caza del octubre rojo" (mis padres tenían un ejemplar de la novela en casa y se titulaba "La caza del submarino ruso") o "Blade Runner" ("¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?").

Dorian dijo...

Estas traducciones... tanto en los libros como en el cine son decepcionantes.

El otro día vi una película que su titulo original es: "Eternal sunshine of the spotless mind".
¿Y como se llama en español?:
"Olvídate de mí".

Y encima es que el título original tiene mucho que ver con parte de los diálogos y con la trama de la peli en general. Son cosas que no entenderé nunca.

En la literatura pasa igual.. hay un libro de Bukowski que se llama.. "Erections, Ejaculations, Exhibitions and General Tales of Ordinary Madness" y en español lo han llamado "La máquina de follar".

Bluebird dijo...

En Argentina y América Latina en general se tituló "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" por suerte!
Un caso interesante es el del libro de Salinger que en una primera traducción se llamó "El cazador oculto" que sin ser literal es más fiel que "El guardián entre el centeno".

Bluebird dijo...

En Argentina y América Latina en general se tituló "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" por suerte!
Un caso interesante es el del libro de Salinger que en una primera traducción se llamó "El cazador oculto" que sin ser literal es más fiel que "El guardián entre el centeno".