viernes, 27 de agosto de 2010

E. L. Doctorow: Homer y Langley


Idioma original: inglés
Título original: Homer & Langley
Año de publicación: 2009
Valoración: Recomendable


El 21 de marzo de 1947, varios agentes de la policía de Nueva York acudieron a la mansión Collyer, en Harlem (cuando éste era todavía un vecindario mayoritariamente blanco y selecto), pues los vecinos aseguraban que sus habitantes no habían dado señales de vida en mucho tiempo. Los agentes se vieron obligados a llamar a los bomberos, que, debido a la gran cantidad de basura que había en la mansión bloqueando la puerta y las ventanas, tuvieron que abrir un agujero en la azotea y acceder por él al interior. Después de seis horas y tras avanzar por intrincados pasadizos formados por pilas de periódicos que llegaban hasta el techo y montones de basura y objetos de lo más dispares (14 pianos de cola, máquinas de rayos X, miles de discos y libros, coches...), encontraron el cadaver de Homer Collyer sentado en una silla. 18 días después y tras retirar más de 130 toneladas de basura, encontraron el cadáver de Langley, su hermano, a pocos metros de distancia. Aparentemente, éste había muerto al caérsele encima una pila de periódicos cuando le llevaba la comida a Homer, que era ciego y paralítico y, según desveló la autopsia, murió de hambre y sed.

Enseguida se convirtieron en leyenda en todo el mundo (de hecho, hoy en día se habla del Síndrome de los hermanos Collyer tanto como del Síndrome de Diógenes y suelen ser citados como ejemplo del trastorno obsesivo-compulsivo), pero hacía décadas que eran más que conocidos en el barrio debido a sus excentricidades. Venían de una familia adinerada (nunca necesitaron trabajar para vivir), pero un día decidieron cerrar las puertas y ventanas de su mansión de cuatro plantas y olvidarse del mundo exterior. Y así, durante décadas, Langley se ocupó de cuidar a Homer y de almacenar más y más cosas, hasta que éstas lo mataron y condenaron a muerte a su hermano.

Doctorow no sólo nos cuenta la historia de estos personajes de leyenda, sino que la interpreta, intenta comprender qué hizo que, pudiendo tenerlo todo, decidieran convertir su hogar en un búnker y huir de lo que los rodeaba. Narrado de forma intimista y levemente ficcionado (recordemos que es una novela, no un reportaje periodístico), Homer y Langley nos ofrece una visión completa de la época y la sociedad en la que vivieron sus protagonistas, al tiempo que evita la ridiculización de los mismos y el juicio fácil de sus acciones. Es éste un libro más que interesante, en resumen, bien documentado y más que bien escrito, digno testimonio de sus protagonistas, que decidieron vivir al margen de la sociedad y asumir hasta el final las consecuencias de esta elección.

Otros libros de este autor en Un Libro Al Día: Billy BathgateTodo el tiempo del mundo

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué los post de Izas, que están siempre tan fenomenalmente escritos, razonados y generalmente tratan de autores y libros nuevos y/o distintos, no reciben apenas comentarios? ¿Porque son casi, casi perfectos?
Bueno, aquí dejo uno en apoyo (seguro que innecesario) de la autora en el caso hipotético de que se sienta abandonada por sus lectores y comentaristas potenciales.
Izas, pero qué bien te expresas y qué libros tan originales que lees!!

Santi dijo...

Jajaja, tienes mucha razón, anónimo. Yo creo que es porque Izas suele hablar de libros actuales, originales, y sus reseñas suelen ser muy moderadas y razonables.

Vamos, que para conseguir muchos comentarios hay que:

a) Hablar de libros o autores actuales muy conocidos
b) Hablar de libros clásicos que mucha gente ha leído
c) Poner a parir a alguien

izas dijo...

Vamos, que soy la rarita y por eso no me habla nadie :P

Jejeje gracias, chicos, aunque creo que voy a empezar a pensar en alguien que me caiga muy mal y ponerlo a caldo... jñe jñe jñe

Montuenga dijo...

Pues a mí me parecía muy interesante la historia y ahora, al leer la reseña tan bien razonada pienso que merece la pena leerlo.
Ya seguí una recomendación tuya y me encantó.

Ian Grecco dijo...

Completamente de acuerdo con el Anónimo. Izas escribe de forma sencilla, concisa, elegante y efectiva, sin artificios y sin faltar el respeto a nadie. Pero es verdad que si a la hora de reseñar en este blog no cumples ciertas "pautas", no despiertas tantas pasiones (uséase, comentarios). Sin embargo, la calidad es otra cosa...

Y el libro que en esta ocasión comenta, me resulta muy atractivo, por cierto.
Qué cosas: tengas lo que tengas, en ocasiones no puedes evitar repudiar la realidad y buscar refugios varios, ya sea en tu hogar, ya sea en la ficción.

Maese Salakov _ dijo...

¡Ánimo, izas! Que no decaiga.

Porque leerte, se te lee...

Anónimo dijo...

Me encantó este libro. Por cierto, está ambientado en una época posterior a la real, pero recordemos que es una novela.