domingo, 28 de julio de 2013

Ricardo Piglia: Blanco Nocturno

Idioma original: español

Año de publicación: 2010

Valoración: Muy recomendable

Si a alguno de ustedes le apetece introducirse en los entresijos de una inquietante historia, llena de ramificaciones y detalles inconfesables, si tiene interés en adentrarse en los detalles de un hecho criminal, sus antecedentes y consecuencias, para rellenar esos tiempos muertos y sofocantes que suelen presentarse en los meses veraniegos, les recomiendo Blanco Nocturno, pero solo si son capaces de aislarse y disfrutar de una lectura tranquila. El silencio es fundamental pues, aunque aparentemente fácil de leer por su prosa sencilla y su ubicación en un pequeño pueblo argentino sin grandes complicaciones vitales, se trata de un artefacto complejo por la profundidad de las implicaciones que el autor –para colmo- nos obliga a adivinar. Como ven, todo lo contrario de una historia ligera para asumir el bullicio del verano con la cabeza puesta en otro sitio.

En la tranquila vida del pueblo se produce una muerte tan anunciada como difícil de explicar. Otra paradoja más en una trama repleta ellas. Porque paradójicos son los seres que pueblan estas páginas -no  solo los que se dan a conocer, sino, y sobre todo, el mundillo que bulle detrás, esa gente del pueblo que, probablemente, chismorrea, acelera sucesos, construye opiniones y forma alianzas-, paradójico es el curso de los acontecimientos, las relaciones familiares, el papel que se adjudica en los hechos a cada uno de los actores, el destino final de cada uno de ellos. Incluso el desenlace lo es.

A pesar del argumento, no puede clasificarse dentro del género negro. Sé que esto desanimará a más de uno pero no les quiero engañar. Efectivamente, existe un cadáver (por lo menos), contamos con la presencia de un comisario (o dos) cuya obligación es investigar los hechos, también parece haber móvil (uno o varios), incluso sospechosos (uno, fundamentalmente). Pero Piglia no se ciñe a los esquemas del género: excepto retratar el tejido social que permite ese asesinato, no le interesa lo mismo que a los autores de thrillers-, al contrario, se atiene a sus obsesiones e intereses personales y a sus particulares pautas narrativas sin avenirse a ninguna concesión.

Esta novela posee una rara y difícil virtud: su mayor interés no reside en lo que dice sino en lo que calla, y esto a pesar de la envolvente prosa de Piglia, la esmerada construcción de los personajes o la magnífica recreación ambiental. Para lograr algo así, para que el lector pueda comprender entre líneas, para que las alusiones formen parte de la trama tanto o más que los hechos explícitos, palabras y situaciones han de estar medidas al milímetro, algo que –como digo a veces- no es fácil de encontrar en estos tiempos.


También de este autor: Plata quemada

9 comentarios:

Francesc Bon dijo...

Pues vaya: el empujón que me acabas de dar tras lo mucho que me gustó Plata quemada.

Paula dijo...

Muy sugerente... :-)

Por cierto, aviso: el enlace a Plata quemada parece estar mal.

Montuenga dijo...

Francesc, por fin he releído tu reseña, he estado intentándolo desde que colgué la mía. Por lo que dices, parece que Plata se ciñe algo más al género aunque no del todo. Desde luego, hay que leerla sin esperar nada o te puedes volver un poco loco, porque Piglia, que ya está al final de su carrera y tiene oficio de sobra, se permite desbarrar todo lo que quiere, y lo malo (lo bueno tb.) es que no te das mucha cuenta.

Finalmente, se descubre lo que ha pasado. Aunque la verdad es que da lo mismo. O sea, que ya me dirás.

Paula, a mí me ha pasado también. Lo he intentado varias veces, siempre con prisa. Hoy he usado el buscador y está bien, pero habría que ver lo que pasa con el resto de enlaces. (Antes no se me ha ocurrido mirarlo)

Carlos Más dijo...

Pues a mi este libro me dejó un poco indiferente. Quizá porque había leído demasiadas críticas buenas y esperaba mucho. Una pena, espero que otros si le saquéis jugo.

Montuenga dijo...

Bueno, yo creo que tampoco le saqué todo el jugo que tiene. Está lleno de símbolos y filosofía y no es fácil entender todo el sentido.

Además, cuando empiezas a leerlo crees que te vas a encontrar con una novela policíaca al uso y puede acabar decepcionando, pero es que lo que da es algo más difícil de ver. Para todos ¿eh? yo tampoco tengo la llave de la "cámara secreta", pero seguro que hay estudios serios sobre Piglia que la abren.

Paulo Kortazar B. dijo...

Hola. Es tarde pero querría hacer constar mi conformidad con la crítica. Una gran novela y más allá de tramas la representación de la cultura del gaucho y del campo argentino son cosa de un escritor de primera.

Montuenga dijo...

Efectivamente.

Anónimo dijo...

Esta novela, pertenece al tipo de novela de suspenso?

Montuenga dijo...

No exactamente. Contiene suspense, sí, pero yo la calificaría más bien de novela filosófica, con el pretexto de lo policíaco y con el fondo del campo argentino. Aunque no sé si todo el mundo estaría de acuerdo. ¿Qué pensáis los demás?