martes, 30 de julio de 2013

Roberto Bolaño: El gaucho insufrible

Idioma original: español
Año de publicación: 2003
Valoración: muy recomendable

Bolaño entregó a Anagrama los escritos de El gaucho insufrible solo unos días antes de morir. Era su tercera colección de cuentos tras Llamadas telefónicas y Putas asesinas. 

Jim, el primer cuento, breve, y prácticamente basado en una instantánea, ya muestra chispazos contundentes del mejor estilo de Bolaño. Un estilo tan desbordante e imaginativo que lindaba con una cierta chulería. De lo que era capaz el chileno en unas pocas líneas.

Su mujer era una poeta chicana que amenazaba, cada cierto tiempo, con abandonarlo. Me mostró una foto de ella. No era particularmente bonita. Su rostro expresaba sufrimiento y debajo del sufrimiento asomaba la rabia. La imaginé en un apartamento de San Francisco o en una casa de Los Ángeles, con las ventanas cerradas y las cortinas abiertas, sentada a la mesa, comiendo trocitos de pan de molde y un plato de sopa verde.

Ahí está, entonces, el Bolaño extremo. Seguramente, en función de la fecha de entrega del libro, el Bolaño consciente del agotamiento de su tiempo.
Son escritos con referencias a Kafka y a Borges, incluso sumamente explícitas.
El que da nombre al libro es posiblemente el más concreto y realista: surge del Buenos Aires del corralito y se transforma en una especie de relato de huida pausada y agotada. Kafka irrumpe a degüello en El policía de las ratas, extraño, enfermo pero, a pesar de todo, ingenuo, casi ciencia ficción o casi dibujos animados, según el lector quiera considerar. El viaje de Álvaro Rousselot parece precipitarse hacia un final a lo Auster y Dos cuentos católicos es un ejercicio algo defragmentado de estilo.
En cuanto a las conferencias, resulta notable como banaliza su suerte en Literatura + enfermedad = enfermedad, dedicada al médico que le trataba de la enfermedad hepática que acabó con su vida.
Dado que 2666 ya fue publicado de forma póstuma, me pregunto si Bolaño no era ya consciente de los cuentos que entregaba, si éstos no habían quedado desplazados de posibles encajes dentro de obras de mayor magnitud y por eso los publicaba de esta manera. En cualquier caso, el nivel es excelente, con toda clase de jugueteos y una desbordante variedad de escenarios. Y excelente igualmente en su conferencia final, Los mitos de Cthulhu (donde el homenaje a Lovecraft queda limitado al título), en la cual demuestra una vez más sus escasas dotes diplomáticas. En nombre de la literatura, le zurra a todo quisqui. Con guante de seda, con comprensión del funcionamiento del éxito literario, pero, en una pose de rigor y coherencia, dispuesto a morir matando.

De Roberto Bolaño en Unlibroaldía: AmuletoEstrella distanteLos detectives salvajesLa literatura nazi en AméricaUna novelita lumpenMonsieur PainLlamadas telefónicas, 2666

3 comentarios:

Antonio Peña dijo...

Hola! Leo tu blog casi diariamente y aprecio mucho tu labor. Me gustaría dejarte mi bitácora de opiniones sobre libros que, aunque no es tan grande como "un libro al día", tampoco está mal.

http://desembarcodellibro.blogspot.com.es/

Un saludo! Seguiré de cerca vuestros pasos para también mejorar;)

Anónimo dijo...

ese escritor esta sobrevaloradisimo y sus cuentos son realmente insufribles

Francesc Bon dijo...

Gracias pr los comentarios.
Anónimo: prueba leer Sensini, en Llamadas telefónicas. Sólo eso.