jueves, 17 de noviembre de 2011

Robert Crumb y David Zane Mairowitz: Kafka


Idioma original: inglés
Título original: Kafka
Fecha de publicación: 2007
Valoración: muy recomendable

Reconozcámoslo, todos sabemos quién es Franz Kafka. Bueno, ése igual no. Pero Kafka sí, claro, el del relato de la cucaracha. Hasta decimos "kafkiano", cuando nos queremos referir a algo raro. Claro. Sí, lo conocemos. Nos compramos una camiseta en la que salía su cara cuando estuvimos de vacaciones en Praga. Lo más seguro es que no hayamos leído sus libros (ni siquiera el relato de la cucaracha, que en realidad no es tal) ni sepamos cuántos escribió ni el mínimo detalle sobre su vida. Ni en qué idioma escribía. Pero sí, claro, conocidísimo. Lectura de cabecera, por supuesto. Al ladiiiito de El Quijote.

Como todos sabemos quién es Kafka (sí, ése que siempre sale con cara de agonía en las fotos), no nos hace falta leer el cómic de Crumb y Mairowitz. No, ¿para qué? ¿Para saber cómo era la Praga en la que vivió y cómo influyó en su personalidad y sus escritos? ¿Para saber cómo era la relación con su padre? ¿O qué tipo de relación ambigua tenía con los judíos de Praga, siendo él judío? ¿Eso es importante, en serio? Me da igual, la verdad. No me interesa saber nada de su vida ni de las cartas o los cuentos o novelas o lo que fuera que escribiese.

Tampoco me apetece saber qué relación tenía con las mujeres o con el sexo, ni que estuviera enfermo, ni en qué trabajaba cuando no escribía, ni cómo refleja esto en sus historias. Ni me importa que Crumb y Mairowitz hayan creado un cómic sensacional (¿sensacional, en serio? ¿De alguien que escribe que se convierte en bicho?) en el que la biografía de este autor se entrelaza con sus escritos, desvelando secretos y aportando al lector claves para desentrañar y comprender mejor sus historias. No, no me importa en absoluto.

Aunque parece que hay un gran trabajo de investigación detrás de estas páginas y que el análisis final del propio Kafka, de su obra, de cómo fue ésta tratada y de lo que supone hoy en día es sobresaliente, no creo que éste sea un motivo suficiente para leer este cómic. Sí, claro, puedo aprender cosas que no sabía, hacer un repaso a su obra (lo que puede hacerme querer leer algún libro suyo) y darme cuenta –una vez más– de la hipocresía que rodea el mundo de la política y la literatura, pero, ¿realmente me apetece? ¡Que estamos hablando de alguien que dice que se convierte en bicho! Va a ser que no.


Como no es interesante, tampoco hace falta leer otras reseñas de Franz Kafka: Dibujos, América (El desconocido), Sueños, Carta al padre y Un médico rural