domingo, 13 de noviembre de 2011

Silvia Herreros de Tejada: Todos crecen menos Peter

Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 2009
Valoración: recomendable

Pues lo siento, pero me vais a tener que aguantar. Resulta que estoy inmerso en una obsesión algo preocupante en torno a la figura de Peter Pan. Es, en parte, trabajo, pero también una de esas felices ocasiones en las que el trabajo te da la oportunidad de ocuparte de lo que te apasiona. El caso es que preveo unas cuantas reseñas en las que flotará la sombra rebelde del niño que nunca crece. Esta es una de ellas.

Hace más de dos años (¡por todos los garfios: dos años ya!), os hablaba de cuáles fueron mis impresiones tras la lectura de la novela original de J.M. Barrie: Peter Pan y Wendy (de 1911). Ya entonces explicaba por encima que Peter Pan y el resto de personajes tienen muy poco que ver con la versión light, plana y manipulada que nos ha vendido Disney. Ni Peter es (sólo) el niñito encantador de la película, ni el capitán Garfio es ningún risible patán. Lo curioso es que no resulta tan fácil buscar una "historia original" y echar la culpa a todas las adaptaciones que la falsearon, porque, en realidad, lo que tenemos desde el mismo principio es una sucesión de adaptaciones: la novela de la que hablé es una versión de la obra de teatro de 1904 (que, por otro lado, Barrie cambiaba cada año), y la obra de teatro tiene un antecedente en un cuento publicado en 1902, y este cuento no hace sino fijar los relatos que el propio Barrie contaba a George y Jack Llewelyn Davies en los jardines de Kensington, y estos relatos se alimentaban de las novelas feéricas y de aventuras que leía su autor...

Precisamente para orientarse en este constante círculo narrativo de cuyo centro emerge la figura mítica de Peter Pan, el libro de Silvia Herreros de Tejada resulta muy útil. La autora investiga en profundidad las sucesivas versiones del personaje, a lo largo de las cuales cambia muchísimo. Así, por ejemplo, el Peter Pan de 1902 es mitad bebé mitad pájaro, y tiene apenas unas semanas de vida. A medida que evoluciona la relación de Barrie con los niños Llewelyn Davies (de quienes acabó siendo tutor, a la muerte de sus padres) cambia también el personaje, hasta el punto de que resulta imposible ignorar el humus biográfico del que emerge la historia. Quedarnos ahí, sin embargo, nos haría incapaces de explicar la altura mítica que ha alcanzado Peter Pan con el paso del tiempo, y este es un error que Herreros de Tejada evita cuidadosamente.

Se trata, en general, de un estudio esclarecedor para los interesados en la intrahistoria de la obra de Barrie. Hay de fondo una paciente investigación de las fuentes originales, y se ofrece también una gran variedad de interpretaciones que proceden de fuentes secundarias. Es aquí, creo, donde más zozobra Herreros de Tejada, que a veces da la sensación de perderse en esa recolección de voces ajenas, sin dejar claro al lector cuál es su propia postura. En cualquier caso, es quizá el mejor estudio sobre Peter Pan accesible en castellano.