martes, 29 de noviembre de 2011

El libro de mi infancia: Mi amiga Flicka, de Mary O'hara


Idioma original: inglés
Título original: My Friend Flicka
Año de publicación: 1941
Valoración: Recomendable

A mí, como a Yemila, me resulta en ocasiones difícil reseñar un libro que no haya reseñado ya alguno de mis compañeros de ULAD. Somos muchos, leemos mucho y nuestras elecciones suelen coincidir –aunque no lo hagan nuestros veredictos. Para reseñar el libro de mi infancia, yo –otra vez, como Yemila– habría escogido La historia interminable (y con esto no sé si Michael Ende era una máquina que nos impresionó a todos o si es que, por alguna extraña acción de marketing, toda una generación recibió este libro por Navidad), pero, al estar ya reseñado, pensé en otro libro que me marcó por muy diferentes razones: El horror de Amityville. Sí, amigos, me leí esa novela cuando no tenía edad suficiente y casi no dormí en un mes.

Como la historia de Amityville no es un buen ejemplo de "libro de mi infancia" (que yo entiendo que debe ser un libro que nos marcara para bien y no para recordarlo 20 años después y que se nos ponga la piel de gallina), buceando en mis recuerdos rescaté una obra que sí me había gustado mucho (y que era apropiada para los 10 u 11 años que yo tenía cuando la leí): Mi amiga Flicka.

¿Por qué me había gustado mucho? Porque yo fui la típica niña "asilvestrada" (ventajas de haber pasado media infancia en un pueblo de 100 habitantes) que se pasaba el día subiéndose a (y, sobre todo, cayéndose de) los árboles y rodeada de animales de granja. Y claro, un caballo (algo que no había en mi pueblo) me parecía lo más.

Pero vamos al tema. Este libro cuenta la historia de Ken McLaughlin, un niño de 10 años que vive en un rancho de Wyoming con sus padres y su hermano mayor. A pesar de la difícil relación con su padre (porque, aunque es sólo un niño, se espera de él que se comporte y aguante la vida en el rancho como un adulto), éste le deja que se ocupe de Flicka, una potrilla aparentemente indomable.

Mary O'hara, que vivía en un rancho y adoraba los caballos, conocía muy bien cómo era la vida en el campo, donde el bienestar de los animales es la absoluta prioridad de los rancheros. Sabía lo que supone levantarse antes de las 6 de la mañana para ordeñar, limpiar, cepillar, alimentar, sacar a pastar, devolver a las cuadras, hacer de veterinaria, etc. y eso es algo que consiguió plasmar en este libro. A pesar de que la historia de la potrilla y el niño es bonita y tiene su punto de fantasía, lo que la rodea no lo es. La vida en el campo no se muestra como algo idílico y fantástico, donde uno se despierta con el trinar de los pájaros y se pasa el día paseando por el prado mientras las cabritillas brincan a su alrededor. Para nada. Aquí hay problemas de dinero, trabajo duro, dolor de espalda, sacrificio y la relación
de amor-odio que todos los que viven de la naturaleza tienen con ella.

Pero también muestra el lado bueno que tiene vivir con animales, lo mucho que se puede aprender de ellos y, sobre todo, la importancia de respetar la naturaleza. Por eso creo que es un libro muy apropiado para cualquier niño, porque enseña muchas cosas importantees, pero está tan bien escrito que apenas te das cuenta de que estás aprendiendo algo. Y eso, en mi opinión, es todo un logro.

6 comentarios:

pues dijo...

Hola,

Lei hace muchos años ese libro y su continuación, y me encantó. He estado buscando el tercero (en inglés sería "the green grass of Wyoming"). ¿No sabrás por casualidad cual es el título en español?¿Lo llegaron a publicar aquí?
Gracias

izas dijo...

En español se titula Las verdes praderas de Wyoming. No sé si será fácil encontrarlo ahora, yo recuerdo haberlo leído poco después de Mi amiga Flicka en una edición del Cículo de Lectores.

Anónimo dijo...

La segunda parte de "Mi amiga Flicka" se titulaba en español "Nube de Tormenta".

Anónimo dijo...

Yo, gracias a mi abuela que me los ha regalada, aún tengo los tres libros en perfecto estado... Los tres son del círculo de lectores y son : Mi amiga Flicka, Nube de Tormenta, y Las verdes praderas de Wyoming. Nunca me he cansado de leerelos...

Anónimo dijo...

Maravillosos libros. Nunca me he cansado de leerlos. Marita

Anónimo dijo...

Yo me compre hace poco los tres por internet y estan muy bien cuidados si buscais hay bastantes paginas donde encontrarlos, pronto los leere jeje haber que tal, seguro que me encantan soy una apasionada de los caballos..