domingo, 20 de noviembre de 2011

Mara Malibrán: Todavía no es mañana

Idioma original: español

Fecha de publicación: 2011

Valoración: Se deja leer


La primera aclaración que quiero hacer es que el libro que hoy reseño me ha parecido malo, pero como el adjetivo "repugnante", la etiqueta que utilizamos para suspender a un libro en ULAD, lo considero algo excesivo y agresivo para este caso, me limitaré a decir que Todavía no es mañana "se deja leer".


Y dicho esto...., ¡al ataqueee...! Y al grano, que la cosa no da para mucho más...


Todavía no es mañana es obra de la reconocida periodista Mara Malibrán, que debutó en el mundo literario escribiendo una biografía de una célebre pariente suya, la soprano María Malibrán. En novela, Todavía no es mañana es lo primero que ha escrito, y aunque la autora no escribe mal y sabe darle a la narración ritmo y algunas logradas descripciones a algunos de sus personajes, considero que la obra naufraga por completo.


A ver... La trama no está mal. Tres son las protagonistas, y el presente de las ahora adultas cede la mayor parte del libro al pasado de las mismas. Las tres se conocieron en un colegio de monjas de Madrid en plena, triste y gris posguerra. Una era Begoña, la fría y rígida hija de un temible hombre del régimen y una dulce y misteriosa mujer. Otra, su única amiga, Carmen, risueña, cariñosa y tolerante. Y la tercera en discordia, la pobre (pobre de no tener dinero) Matilde, largirucha pero digna y enérgica hasta límites insospechados, amiga de Carmen y odiada por Begoña, y perteneciente al grupito de niñas sin medios que las monjas del colegio educaban a cambio de trabajos domésticos en el centro.


La cosa es que en esta historia casi todos los personajes tienen mucho que ocultar. ¿Por qué la madre de Matilde, una fregona viuda que pertenece al bando de los perdidos, hace tan buenas migas con la madre de Begoña cuando entra a trabajar en su casa? ¿Qué le pasó al padre de Matilde? ¿Por qué el apuesto hermano de Matilde mantiene durante toda la trama una relación de amor/odio con Carmen? ¿Es cierto que la madre de Begoña termina suicidándose lanzándose por la ventana o es que su marido tiene algo que ver? ¿Y es en realidad la pequeña Begoña la cuasi psicópata maquinadora que la autora nos insinúa que es desde que la presenta?


En fin... Creo que con estas preguntas uno se puede hacer una idea de qué va la cosa, pero no está bien. No, qué va...


Una vez más, veo que este libro adolece de muchos errores que hacen que muchas novelas contemporáneas españolas se conviertan en artefactos de forzada melancolía pero enclenque osamenta y nula calada en lectores algo exigentes. No sé, es que hay tantas cosas de este libro que no me creo... Como por ejemplo, una pareja cuya formación bebe de las relaciones sadomasoquistas torturador/torturada que tan bien ilustran películas como Portero de noche o La lista de Schindler pero que aquí resulta inverosímil. Y está la manía de los libros malos de dar por hecho que muchos de sus personajes están solos en la vida tengan la edad y el origen que sea (¡cómo empobrece este vicio una novela! No es plan de hacer un árbol genealógico de cada personaje, pero dejarles tan "aislados" en mitad de la trama, bufff...). Y bueno, por supuesto, los buenos son muy buenos y muy dignos, y los malos psicopáticos y fríos como el invierno nuclear.


Así que, esto es lo que creo: Todavía no es mañana se puede leer de la misma forma que se puede leer un premio Planeta, pero desde luego, su lectura no nos aportará nada del otro jueves, ni siquiera datos y anécdotas estomagantes de una época de la historia española que es aún caldo de cultivo generoso para numerosos libros y películas.















1 comentario:

Azalea Real dijo...

Bastante de acuerdo contigo... odio el tono pesimista que irradia toda la novela y odio a Begoña.

Besos