martes, 22 de noviembre de 2011

Juan Benet: Volverás a Región

Idioma original: español
Año de publicación: 1967
Valoración: estoy confuso

Yo Lector: Venga, me voy a atrever a reseñar Volverás a Región de Juan Benet.
Yo Filólogo: ¡Enhorabuena! ¡Ya era hora de que la leyeras!
YL: No, si la leí hace algunos años, pero quería volver a leerla, y ahora por fin lo he hecho.
YF: Bueno, ¿y?
YL: Pues no sé qué decirte. Estoy confuso...
YF: Pues no sé por qué estás confuso. Es una de las obras maestras de la literatura española del siglo XX.
YL: No, si ya. Eso he leído en los manuales y en las historias de literatura, eso me han dicho muchas veces, y eso dice también Marías en esta bonita entrevista...
YF: ¿Entonces?
YL: Pues no sé, que me ha parecido una novela bastante aburrida...
YF: ¡Aburrida! No me digas que eres uno de esos lectores que solo espera que le entretengan y le diviertan. Para eso tienes a Dan Brown o a Reverte. Benet es otra cosa, algo distinto, una experiencia estética y humana distinta. Es una novela por momentos estática, sí, pero magníficamente construida y desarrollada hasta su más mínimo detalle, hasta el adjetivo o el giro verbal aparentemente más inocente.
YL: Si ya lo sé. Yo le reconozco sus méritos: el estilo laberíntico, poético, que da vueltas en espirales cada vez más profundas; la creación de personajes derrotados y atrapados por la vida y la historia; las largas introspecciones psicológicas en forma de diálogos eternos; la creación de un espacio mítico como Macondo o Yocknapatawpha...
YF: Y no te olvides de su importancia histórica. Veo que has sido lo bastante hábil como para relacionarlo con Faulkner y con Gabo, cosa que me sorprende. Es que Benet introdujo un modo distinto de escribir en una España dominada por el realismo social... pero sin escapar a reflejar la realidad histórica de la España de la Guerra Civil y la posguerra. Benet crea un universo trágico y misterioso, y lo puebla de personajes que no pueden escapar a su destino, geográficamente encarnado. Volverás a Región es una novela única, magnífica, monumental, constituye por sí sola prácticamente una literatura en sí misma, o una subliteratura dentro de la literatura española...
YL: Ya, ya sé. Y la novela tiene incluso partes muy entretenidas, como cuando se describen las escaramuzas bélicas para la conquista de Región durante la Guerra Civil, la inacabable partida de cartas con el Tiempo o la historia del Doctor y su mujer...
YF: Y dale con lo de "entretenidas", qué vulgaridad.
YL: Pero otras partes, como las descripciones cartográficas de Región, que se nota que Benet era ingeniero, no hay quien las trague. Te confieso que esas páginas las leí en diagonal. Por no decir que me las salté.
YF: ¡Herejía!
YL: Qué quieres que te diga, es uno de mis derechos como lector.
YF: Pero no como filólogo.
YL: Ya. Pero sabía que tú estabas leyéndote las páginas que yo me saltaba. Porque era así, ¿no?
YF: Esto...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja!!! que loco estás. Me ha gustado la reseña, pero definitivamente me quedo con YL y no me dan ganas de leerla. Será que busco algo más entretenido no? Porque creo que para depurar y destripar el libro a nivel estilítico están los FR (filólogos raros).
Miguel Yuste

Anónimo dijo...

jajaja!!! que loco estás. Me ha gustado la reseña, pero definitivamente me quedo con YL y no me dan ganas de leerla. Será que busco algo más entretenido no? Porque creo que para depurar y destripar el libro a nivel estilítico están los FR (filólogos raros).
Miguel Yuste

Orlando dijo...

Hacedme caso: un callo.

Anónimo dijo...

Me la he tragado como esos bistecs duros que se te hacen bola en la boca. La he acabado por narices, pero no por placer. No soy quien para publicar una crítica literaria, pero sí para decir qué me gusta y qué no. Ese estilo en el que la forma, la prosa, está tan por encima de la historia, que cuesta encontrar la historia apartando perífrasis, no es el mío. Me pasó, en menor medida, con Tiempo de Silencio. Creo incluso que Martín Santos y Benet eran amigos.

Anónimo dijo...

Puff... Afortunadamente acabo de terminarlo. Es la clasica literatura que parece concebida para mortificar al lector y para que cuatro "iniciados" se hagan cruces de que al vulgo, en el que me incluyo, le parezca un a autentico coñazo.
De acuerdo en que habra sido muy rompedor con el "Realismo social" de la epoca y tal... Pero hombre, seria mejor lograrlo sin que el lector tenga que atiborrarse de analgesicos ¿No?
Tendre que desintoxicarme una temporada releyendo a escritores tan "vulgares" como Tolstoi ,Stevenson o Dickens.
Quizas hasta Borges o Bolaño me parezcan una cosilla ligera despues de tanto farrago.
Ovidio