lunes, 3 de mayo de 2010

Amos Oz: Una historia de amor y oscuridad

Idioma original: hebreo
Título original: Sippur al’abavab ve-bosvek
Fecha de publicación: 2003
Valoración: Imprescindible

Este imponente testimonio, visto a través de los ojos extrañados y todavía sin filtro deformante del niño Amos, nos habla del descubrimiento maravillado de la vida y del amor profundo por cosas y personas de una mente despierta, capaz de registrar lo que le rodea con total fidelidad.

Obra densa, de imágenes potentes, que disfrutará todo el que no tenga reparo en sumergirse literalmente en un estanque repleto de recuerdos. El lector, arrastrado por el torrente verbal de Oz, compartirá sus vivencias, sentirá lo que él sintió y hará suyas las peripecias que vivieron los que llegaron antes que él a este mundo. Es éste un pedazo de historia personal pero también universal que, podemos compartir con el autor por obra y gracia de sus dones literarios, incluso si su perspectiva no coincide del todo con la nuestra, ya que los recovecos del corazón humano suelen ser parecidos.

Aunque están narradas como propias, sus páginas recogen sucesos relevantes de la primera mitad del siglo XX – que se integran perfectamente en el relato como parte de la tradición familiar, aunque es obvio que ha habido una labor de documentación previa – y de la segunda mitad de ese siglo a través de sus vivencias infantiles. Vivencias que acaban bruscamente, decapitada la infancia de un tajo, abriéndose a partir de entonces una brecha a la que, ahora lo sabemos, el autor se sobrepuso dignamente, si bien el precio que tuvo que pagar por ello no deja de intuirse.

La prosa es sencilla, los términos, exactos, las descripciones, certeras; la información, bien dosificada. Sin embargo, a pesar de su tono intimista, poético a veces, Oz consigue evitar la sensiblería haciendo algo tan difícil como presentar su realidad ante el lector sin disfraces ni adornos. De este modo, ponerse en su piel es casi inevitable.

Estamos ante una autobiografía novelada que contiene pinceladas de reportaje, indagación histórica, ensayo, poesía en prosa y confesión personal. Pero también podría clasificarse como la obra cumbre de un autor maduro que tuvo que gestarse a fuego lento durante más de cincuenta años hasta llegar a adquirir, por fin, su extraordinaria forma final.

También de Amos Oz: De repente en lo profundo del bosque.