lunes, 17 de mayo de 2010

Danilo Kiš: Una tumba para Boris Davidovich

Idioma original: Serbo-croata
Título original: Grobnica za Borisa Davidoviča
Año de publicación: 1976
Valoración: Recomendable

Las historias breves que componen Una tumba para Boris Davidovich –varias de ellas entrelazadas por personajes comunes, de forma que bien podríamos calificarla de “novela”- tienen un elemento en común: la de ser historias en las que un fundamentalismo, del signo que sea, se impone trágicamente al destino de una o muchas personas, aniquilándolas. Esta temática, lamentablemente tan propia del siglo XX y de estos principios del XXI, cobra una especial relevancia al saber que el autor, Danilo Kiš, de origen judío, perdió a varios familiares (su padre entre ellos) en los campos de concentración nazis, y vivió en la República Socialista Federal de Yugoslavia en los tiempos de la represión política stalinista. Como explica Joseph Brodski en el prólogo, la publicación original de esta obra causó, como no podía ser de otra manera, una gran conmoción en su país de origen, y el aparato político se apresuró a condenarla, utilizando como excusa un supuesto origen plagiario de la obra, hasta el punto de que su autor decidió abandonar su país.

El tema es el fundamentalismo, sí, tanto de origen político –en la mayoría de los relatos- como religioso, en “Los perros y los libros”. Y se presenta sin melodrama, sin paños calientes. Los personajes que pueblan estas páginas no son casi nunca mártires que sufren en la lucha contra el poder soviético: en la mayoría de los casos o son seres insignificantes de los que el sistema no se preocupa, o son marionetas bienintencionadas que son utilizadas y abandonadas, traicionadas, destruidas cuando ya no son necesarias. Tanto el torturador como su víctima merecen la misma atención: los mecanismos que mueven a los dos son igualmente analizados y desentrañados con la prosa clara y despiadada de Danilo Kiš.

Y aunque siempre digamos que aquí se reseñan obras y no ediciones, no podemos dejar de agradecer una vez más a la editorial Acantilado (que no nos paga por la publicidad, que conste) el acercarnos a otro autor fundamental casi desconocido entre nosotros...

2 comentarios:

Sonia dijo...

Me parece muy interesante el punto de vista de alguien que ha vivido/sufrido dos situaciones aparentemente distintas. me parece que su idea global puede ser muy rica. Apuntado queda en la lista de "Libros para leer".

Anónimo dijo...

Hola,
Me han gustado los relatos de Kis. Están muy bien escritos, y como se dice en el prólogo, la huella de Borges y Kafka es evidente.
Esta novela (de relatos) se la recomiendo a cualquiera que hoy en día esté metido de lleno en series de TV en las que hay ganas de resolver crímenes por parte de todos. Es el contrapunto ideal. Aquí no se resuelve nada porque ya viene todo resuelto.
Como crítica a Kis, el es tan fundamentalista como lo que critica. O asi me lo parece a mi a veces.
Por supuesto, gracias a Acantilado, editorial básica en el mundo en el que vivimos.
Jorge