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lunes, 6 de mayo de 2019

Aleksandar Tišma: Lealtades y traiciones

Idioma original: Serbio
Título original: Vere i zavere
Traducción: Luisa Fernanda Garrido y Tihomir Pištelek
Año de publicación: 1983
Valoración: Muy recomendable

No comprendo por qué en ninguna de las recientes listas del tipo "Nuestras recomendaciones para el Día del Libro" ha aparecido este "Lealtades y traiciones" publicado por Acantilado en marzo de este mismo año. Yendo un poco más allá, me parece inexplicable que Aleksandar Tišma continúe siendo un autor prácticamente desconocido, pese a que la misma Acantilado haya publicado buena parte de su obra en estos últimos años. Imagino que tendrá mucho que ver que se trata de un autor de corte clásico perteneciente a una literatura "periférica" 

Sea por lo que sea, hemos de reivindicar a Tišma, un autor esencial para entender un tiempo y un lugar como la segunda mitad del siglo XX en los Balcanes, referentes espaciotemporales de la práctica totalidad de su obra (al menos, de la que yo he podido leer hasta ahora).

"Lealtades y traiciones" reincide en estas referencias. El lugar es la Novi Sad natal del autor, ciudad situada en el vientre de una Europa sembrada de prisiones y campos de concentración y que, en vísperas de la guerra, era una ciudad pequeña y agraria, saciada de alimentos terrenales y no intelectuales, en la que convivían judíos, alemanes, serbios, húngaros, etc. El tiempo de la novela abarca desde los años 30 hasta mediados de los años 60 y se encontrará marcado por la la ocupación alemana y húngara, la guerra, la llegada del socialismo, la ruptura de Yugoslavia con la URSS, etc y todos sus "efectos secundarios": matanzas, deportaciones, cárcel, odios, miseria, etc.

Para hablarnos de todo ello Tišma opta por entrelazar la Historia con la historia y por construir la novela en base a personajes contrapuestos. A ver si me consigo explicar.

El punto de partida lo constituye el reconocimiento por parte del gobierno yugoslavo de los derechos de los antiguos propietarios sobre bienes nacionalizados , lo que provoca que Sergije Rudic, principal protagonista de la novela, entre nuevamente en contacto con los Schultheiss y los Lebensheim, propietarios de la casa en la que residen sus padres. Este reencuentro será la base para sucesivas idas y venidas en el tiempo, las cuales mostrarán cómo los grandes acontecimientos de la Historia afectan a los diferentes personajes y cómo estos, pese a las diferentes formas de enfrentarlo y asimilarlo, serán incapaces de escapar de las heridas y cicatrices causadas por un pasado que solo enturbia y envilece. O dicho en palabras del propio Rudic:
Nadie es inocente. Ni siquiera nosotros somos inocentes. Hemos entrado en la rueda y ésta no parará mientras uno de nosotros esté vivo, tanto de un bando como del otro. Aceptamos matar y cruzamos al otro lado, al lado de la muerte, donde las leyes de la vida ya no valen. 
Pese a que por párrafos anteriores pudiera parecer de que se trata de una novela sumamente oscura, hemos de ser justos y reconocer que en "Lealtades y traiciones" la búsqueda de la felicidad es algo permanentemente presente y que la novela tiene momentos en los que se roza lo tragicómico (el héroe de guerra que acaba trabajando como "corrector" de novelas de aventuras traducidas) y en los que se consigue arrancar al lector una leve sonrisa. No es, desde luego, el tono general, pero no hemos de obviarlo.

Quisiera hablar, por último, del estilo del autor. Decía en el primer párrafo que Tišma es un narrador de corte clásico. Las dos cosas son fundamentales: Tišma es, ante todo, un narrador, un contador de historias con la capacidad de ensartarlas en el curso de la Historia. Y es clásico en las formas, que lo emparentan más con los grandes narradores centroeuropeos del período de entreguerras que con autores como Danilo Kis (también originario de la Vojvodina y apenas diez años más joven que Tišma). Buen ejemplo de ello son las 325 páginas de "Lealtades y traiciones", con su sobriedad y concisión, su ritmo pausado, su penetración en la psicología de unos personajes, ya sean principales o secundarios) y unas vidas casi devastadas por la Historia, sus historias entrelazadas, etc. En fin, literatura de la buena.

P.S.: Me gustaría destacar el trabajo de los traductores (Luisa Fernanda Garrido y Tihomir Pistelek). Siempre que leo libros traducidos por ellos (otros libros de Tišma, de Danilo Kis, de Milenko Jergovic, el Bonavia de Velikic, etc) tengo la sensación de estar ante un gran trabajo. 

También de Aleksandar Tišma en ULAD: A las que amamosEl libro de Blam

martes, 23 de mayo de 2017

Dragan Velikic: Bonavia

Título original: Bonavia
Idioma original: Serbio
Traducción: Luisa Fernanda Garrido y Tihomir Pistelek
Año de publicación: 2012
Valoración: Bastante recomendable

En 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial, que supuso la descomposición del Imperio Austro-Húngaro y el final de un orden social o de un sistema de valores que había prevalecido sobre el resto durante décadas. Cronistas de estos cambios y de los efectos los mismos sobre las personas fueron una serie de grandísimos escritores centroeuropeos como Stefan Zweig, Robert Musil o Hermann Broch.

73 años después de la finalización de la Gran Guerra comenzaron lo que podríamos llamar las "Guerras Balcánicas". Bosnios, croatas, serbios, serbobosnios, kosovares, serbocroatas, etc volvieron a enfrascarse, con la inestimable colaboración del resto del mundo, en una serie de guerras fratricidas que tuvieron como consecuencia principal la desintegración de Yugoslavia y de orden político y social imperante desde 1945, aproximadamente.

Dragan Velikic podría ser, como lo fueron Zweig, Musil o Roth, cronista de este ambiente fin de siècle estilo Tito / Milosevic. Al igual que aquellos, Velikic no se centra el los acontecimientos bélicos, estos aparecen únicamente de forma tangencial, sino que se centra en sus efectos sobre las vidas humanas.

Las páginas de este libro están pobladas de seres desorientados, de hombres y mujeres "sin atributos", de personas que tratan de sobrevivir y que se agarran, como un náufrago a una tabla, a una relación, a un amor acabado hace décadas, a un futuro al otro lado del océano o a un pasado del que no resulta fácil escapar.

Belgrado, Budapest, Viena, Estados Unidos. La extinta Yugoslavia desmoronada, el Imperio Austro-Húngaro desmembrado hace cien años, sus rescoldos. Escenarios, telones de fondo por el que pasan los principales personajes del libro (Miljan, Marko, Marija y Kristina) y sus existencias, con lazos que se unen y se deshacen, destinos heredados y destinos repetidos, en una sucesión de encuentros y desencuentros, de pasados, presentes y futuros que forman lo que normalmente llamamos vida.

Evidentemente, Velikic no es Zweig ni, probablemente, pretenda serlo. Pero este libro puede ser leído, igual que los del vienés, como el testimonio de un tiempo y de un orden que ya no volverán y de cómo ese tiempo, ese orden y su desaparición nos afectan. 

Un libro que, pese a un comienzo un tanto extraño (por la forma de escribir de Velikic y por la sensación de que las piezas no encajan del todo), acaba enganchando, acaba llegando al lector. El puzzle cobra sentido, si es que la vida lo tiene, y uno termina con ganas de más. Quizá en el próximo libro de Velikic.

lunes, 17 de marzo de 2014

Goran Petrović: Bajo el techo que se desmorona

Idioma original: serbio
Año de publicación: 2010
Traducción: Dubravka Sužnjević
Valoración: muy recomendable
Se dice que había un mesón que un avispado zapatero convirtió en hotel y que después se convirtió en un cine que fue finalmente nacionalizado y obligado a exhibir sólo películas comunistas. Se cuenta también que en este cine había unas treinta personas, cuando se cortó la proyección y se anunció que el mariscal Tito había muerto. Y es entonces (aunque, en realidad, es mucho antes) cuando la novela de Petrović empieza a tomar forma, pues de la mano de este cine y de la gente que en él se encuentra desarrolla el autor la(s) historia(s) que nos quiere contar.

Tanto el militar cuyo brazo se levanta de forma automática cuando quiere saludar a alguien como el profesor que decide evaluar su existencia al final de su vida y termina por suspenderse, pasando por el sastre que no puede evitar observar la perfección de los uniformes militares alemanes cuando está a punto de ser fusilado, las parejas que van al cine a meterse mano, el solitario que acude a observar a esas parejas, los amigos romaníes y sus dificultades para entender las películas o el viejo acomodador... éstos y muchos otros son los personajes que podemos encontrar en Bajo el techo que se desmorona y de los que el autor se sirve para ofrecernos una curiosa visión de la sociedad serbia.

Petrović utiliza para ello la prosa lírica a la que nos tiene acostumbrados, aunque abandona en esta ocasión el realismo mágico que caracteriza varios de sus otros libros para elaborar una novela más "realista" (escrito entre comillas, sí, a pesar de que los elementos mágicos están ausentes) y menos experimental, en la que podemos conocer las imperfecciones, contradicciones, defectos y virtudes de toda sociedad que haya tenido la desgracia de vivir el horror de la guerra y la dictadura.

Como nota curiosa, añade el autor al final del libro una especie de "diario de filmación" (como él lo llama), en el que describe cómo surgió la idea de que escribir lo que en origen fue un relato y todos los cambios y adiciones que éste sufrió hasta convertirse en la novela que es hoy en día. Una gran obra, en definitiva, que nos demuestra que Goran Petrović es uno de los grandes escritores europeos del presente y del pasado siglo, y que aún le queda mucho que contar.


También de Goran Petrović en ULAD: Atlas descrito por el cielo, La mano de la buena fortuna

jueves, 13 de marzo de 2014

Milorad Pavić: El último amor en Constantinopla

 Idioma original: serbio
 Título original: Poslednja ljubav u Carigradu. Prirucnik za gatanje
 Fecha de publicación: 1994
 Valoración: Muy recomendable

Según Wikipedia (recurro a ella porque mis conocimientos de historia están cada vez más diluidos), "Las Guerras Napoleónicas fueron una serie de conflictos militares que tuvieron lugar durante el tiempo en que Napoleón I gobernó en Francia. Fueron en parte una extensión de los conflictos que estallaron a causa de la Revolución francesa y continuaron, a instigación y gracias al financiamiento de Inglaterra, durante todo el Primer Imperio francés". Podría añadir más datos, pero en este momento lo único que nos importa es que la historia que narra Milorad Pavić en El último amor en Constantinopla se desarrolla, precisamente, con el transfondo de estas guerras.

Entonces encontramos dos familias, los Opujic y los Tenecki, cuyos miembros tejerán una red de encuentros y desencuentros (unas veces, violentos; otras veces, románticos) que los llevará a Constantinopla, la ciudad en la que por fin descubrirán quiénes son y el por qué de sus destinos entrelazados. Para ello, el autor nos conduce por una narración en la que comparten páginas el humor y la tristeza, el amor y el odio o la fantasía y la realidad, siempre de la mano de una prosa llena de lirismo que hace que el lector se tome su tiempo en disfrutar no sólo el fondo, sino también la forma, y que le lleve cierto tiempo decidirse a pasar de página.

El último amor en Constantinopla es, además, lo que Pavić denominó una "novela-tarot" (y que se suma a sus anteriores creaciones: la novela-crucigrama –Paisaje pintado con té–, la novela-crepsidra –El interior del viento– y la novela-léxico –Diccionario jázaro–), pues puede leerse según el orden establecido por el autor o siguiendo el orden resultante de echar las cartas que se incluyen al final del libro y que se corresponden con cada uno de los capítulos del mismo.

No puedo más que recomendar cualquiera de las lecturas posibles: la convencional, primero, y las que proporcione la suerte, después. De esta manera, el lector puede disfrutar de múltiples lecturas diferentes, consiguiendo así distintas versiones con las que disfrutar de la misma historia. En cualquier caso, se lea como se lea y cuantas veces se desee, El último amor en Constantinopla es una novela que merece ser leída, tanto para disfrutar de buena literatura como para conocer a uno de los autores más importantes del siglo XX.




También de Milorac Pavić en ULAD: Siete pecados capitales.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Aleksandar Tišma: El libro de Blam

Idioma original: serbio
Título original: Knijiga o Blamu
Año de publicación: 1972
Valoración: Muy recomendable

En febrero hizo diez años que, rondando ya los noventa, nos dejó este magnífico escritor serbo-húngaro, en cuya biografía figura, entre méritos académicos y literarios, que estuvo internado en un campo de trabajo durante la Segunda Guerra Mundial. Supongo que eso marca una vida, que nadie se pude (ni debe) sustraer a una experiencia así.

Los escritores serbios –así como los de otros muchos países de Centroeuropa– nunca han sido demasiado conocidos aquí, aunque esto ha mejorado algo desde la caída del Muro y aún más como consecuencia de las guerras que asolaron los Balcanes durante la década de los noventa.

Su ciudad natal, Novi Sad, constituye el escenario donde se desarrollan gran parte de sus obras. Un lugar que, como ocurre con otros muchos escritores, ha llegado a convertir en paradigmático dentro de su mundo intelectual. En El libro de Blam, concretamente, –y en todo el ciclo titulado Ramas entrelazadas, constituido por cinco títulos– se convierte en un personaje más dentro del entramado, literariamente complejo aunque muy sencillo en la forma, en el que Tišma envuelve a sus lectores, concienzuda y sibilinamente.

Esto es así porque hablamos de una novela impresionista, construida a retazos, en una prosa concisa y sencilla y con todo el oficio y lirismo posibles, donde tanto pasado y presente como acontecimientos, emociones e ideas se entremezclan en un desorden perfectamente organizado. En ella todo es relativo, por ejemplo, no podemos considerarla realista aunque transmite fielmente la realidad. En todas sus facetas, aunque solo la que el protagonista, Miroslav Blam, asimila o expresa, pues lo que vemos, aun presentado en tercera persona, pasa siempre a través de él.

El panorama se reduce a un carácter melancólico, una existencia anodina y experiencias terribles. Este pasado y su fracaso matrimonial le han convertido en lo que es, el conductor de una vida sin alicientes que se va construyendo en nuestra cabeza a medida que componemos los fragmentos. Aparte de este desencanto de fondo, y en un contexto como es el de la arbitraria crueldad del exterminio, aparecen temas como la vergüenza, el remordimiento o la venganza. Los personajes se presentan algo desdibujados porque sobre todo es el grupo a lo que Blam dedica su atención. Destacan del conjunto: Cantimplora, el que fue su compañero de clase, su mujer, Janja, y su hermana Esther. Todos ellos representan la acción, la rebeldía ante un destino que no les satisface. Incluso Funkstein, al que escucha casi casualmente:
“… él había sobrevivido, había vuelto, el único de la familia de diecisiete miembros, pero anteriormente había soportado el riesgo, se había expuesto a la verdad, había visto, lo había experimentado” *
Esto en oposición a la pasividad del propio Blam que si se salva es por puro azar, no porque haya hecho nada por evitarlo. No obstante, en eso consiste su tragedia.

También de Aleksandar Tisma en ULADA las que amamosLealtades y traiciones

(*) Traducción de Luisa Fernanda Garrido Ramos y Thiomir Pistelek

viernes, 26 de julio de 2013

Milorad Pavić: Siete pecados capitales

Idioma original: serbio
Título original: Sedam Smrtnih Grehova
Año de publicación: 2003
Valoración: muy recomendable
Traducción: Dubravka Suznjevic


Roberto Calasso (Florencia, 1941) acuñó hace unos años el concepto de Literatura Absoluta, definiéndola como "una concepción de la obra literaria que no rinde tributo a nadie sino a la forma". Siguiendo esa definición, podemos afirmar que el libro Siete pecados capitales es un ejemplo de esa literatura absoluta de la que habla Calasso.

Pavić nos ofrece en este breve libro siete relatos aparentemente independientes entre sí, pero conectados por la presencia de un espejo que alguien ha pintado y que tiene un pequeño agujero en una esquina, posiblemente el punto en el que se unen dos mundos que, en apariencia, siempre han estado separados.

En estos relatos conoceremos, entre otras cosas, a los personajes de un cuento que invitan a uno de sus lectores a que pase la tarde con ellos, a un hombre atrapado en un reflejo, al propio Milorad Pavić, que resulta ser el protagonista de una de las historias, y un curioso juego que el autor propone a sus lectores y que, afirma, si se realiza como es debido, puede hacer que uno encuentre el amor de su vida.

Escritos haciendo uso de una prosa excelente, los relatos de Siete pecados capitales se caracterizan, sin duda, por tener un sinfín de lecturas y significados. Todo en estas historias es un juego, una espiral de referencias, sueños, luces y sombras en la que todos los personajes y situaciones acaban siendo reflejos de otros personajes y otras situaciones, y en la que incluso el lector termina tan implicado en lo que está leyendo, que acaba siendo un personaje más de esta obra.

También de Milorac Pavić en ULAD: El último amor en Constantinopla

martes, 28 de agosto de 2012

Goran Petrović: La mano de la buena fortuna

Título original: Kod Srecne
Idioma original: Serbio
Fecha de publicación: 2000
Valoración: muy recomendable



Es muy común afirmar que leer es adentrarse en otro mundo. Que aquellos que leen con pasión se pierden entre las páginas de los libros y viven cientos de vidas; tantas como obras devoran a lo largo de su existencia. Pero, ¿qué pasaría, si esto fuera cierto? Quiero decir: literalmente cierto. ¿Qué ocurriría, si pudiésemos entrar en un libro? ¿Y si pudiésemos encontrar allí a otra persona que estuviese leyendo el mismo libro?

Eso es lo que plantea Goran Petrović en La mano de la buena fortuna. En esta obra, el joven corrector Adam Lozanić recibe el encargo de corregir Mi legado, una extraña novela escrita por un tal Anastas Branica que carece de trama y personajes. De hecho, lo único que se puede leer en sus páginas son las descripciones de una mansión y sus jardines. Entonces, ¿por qué es tan importante?

A partir del interés que el libro despierta en el corrector, Petrović nos cuenta las historias de Jelena, de Natalia y Nathalie, de Sreten y Zlatana, todos lectores y a la vez protagonistas de esta obra, así como del propio Branica, un hombre que escribió un libro para leerlo al mismo tiempo que su amada y poder encontrarse con ella entre sus páginas, a pesar de todo lo que los separaba.

A través de lo que el autor llama la "lectura simultánea", La mano de la buena fortuna se desarrolla como una historia que cuenta multitud de historias que, como círculos concéntricos, confluyen en la misma obra. Pero también es un libro para amantes de los libros, para aquellas personas que buscan en la lectura algo más que un simple entretenimiento.


También de Goran Petrović en ULAD: Atlas descrito por el cielo, Bajo el techo que se desmorona

lunes, 28 de junio de 2010

Goran Petrović: Atlas descrito por el cielo


Idioma original: serbio
Título original: Atlas Opisan Nebom
Año de publicación: 2001
Valoración: Recomendable


Atlas descrito por el cielo es una obra peculiar. Está narrada por el Cartógrafo (el propio Petrović) y nos presenta a ocho personajes que viven juntos y que un día deciden quitarle el techo a su casa y que ésta no tenga más límite que el cielo. Su audacia, sin embargo, va más allá de pretender vivir sin techo, y la negativa de estos personajes a seguir las normas establecidas acaba extendiéndose a todas las facetas de sus vidas.

Para ello, se valen de objetos especiales, como el Espejo Occidental (que refleja en su lado izquierdo la mentira y en el derecho la verdad de la persona que se mira en él), el Espejo Septentrional (que muestra, al mismo tiempo, el pasado, el presente y el futuro de la persona reflejada) o la Enciclopedia Serpentiana, un libro infinito que contiene todas las respuestas, al que contínuamente se le añaden nuevas entradas y que sólo muestra lo que cada lector necesita leer en el momento que lo consulta. Y los cuadros. Esas 52 obras pictóricas que con esmero describe el Cartógrafo a lo largo del libro y que, pasando por alto que puedan existir o no (en ese caso, nos encontraríamos ante una pinacoteca imaginaria absolutamente brillante y digna de reseña aparte), ayudan al lector a comprender y completar la narración que está desgranando.

Atlas descrito por el cielo es una obra compleja, compuesta por múltiples líneas narrativas, por numerosas historias que tienen tanto valor en sí mismas como entretejidas en la narración principal. Es éste un libro curioso, interesante, que nos ofrece un realismo mágico que nos hace recordar al mejor Borges. Petrović presenta aquí sus grandes dotes de narrador y nos ofrece, imaginación mediante, una vía de escape de la misma realidad de la que huyen los protagonistas de este libro.

También de Goran Petrović en ULAD: La mano de la buena fortunaBajo el techo que se desmorona

lunes, 17 de mayo de 2010

Danilo Kiš: Una tumba para Boris Davidovich

Idioma original: Serbo-croata
Título original: Grobnica za Borisa Davidoviča
Año de publicación: 1976
Valoración: Recomendable

Las historias breves que componen Una tumba para Boris Davidovich –varias de ellas entrelazadas por personajes comunes, de forma que bien podríamos calificarla de “novela”- tienen un elemento en común: la de ser historias en las que un fundamentalismo, del signo que sea, se impone trágicamente al destino de una o muchas personas, aniquilándolas. Esta temática, lamentablemente tan propia del siglo XX y de estos principios del XXI, cobra una especial relevancia al saber que el autor, Danilo Kiš, de origen judío, perdió a varios familiares (su padre entre ellos) en los campos de concentración nazis, y vivió en la República Socialista Federal de Yugoslavia en los tiempos de la represión política stalinista. Como explica Joseph Brodski en el prólogo, la publicación original de esta obra causó, como no podía ser de otra manera, una gran conmoción en su país de origen, y el aparato político se apresuró a condenarla, utilizando como excusa un supuesto origen plagiario de la obra, hasta el punto de que su autor decidió abandonar su país.

El tema es el fundamentalismo, sí, tanto de origen político –en la mayoría de los relatos- como religioso, en “Los perros y los libros”. Y se presenta sin melodrama, sin paños calientes. Los personajes que pueblan estas páginas no son casi nunca mártires que sufren en la lucha contra el poder soviético: en la mayoría de los casos o son seres insignificantes de los que el sistema no se preocupa, o son marionetas bienintencionadas que son utilizadas y abandonadas, traicionadas, destruidas cuando ya no son necesarias. Tanto el torturador como su víctima merecen la misma atención: los mecanismos que mueven a los dos son igualmente analizados y desentrañados con la prosa clara y despiadada de Danilo Kiš.

Y aunque siempre digamos que aquí se reseñan obras y no ediciones, no podemos dejar de agradecer una vez más a la editorial Acantilado (que no nos paga por la publicidad, que conste) el acercarnos a otro autor fundamental casi desconocido entre nosotros...

jueves, 6 de mayo de 2010

Branimir Šćepanović: La boca llena de tierra


Idioma original: serbio
Título original: Usta puna zemlje
Fecha de publicación: 1974
Valoración: Imprescindible

Un hombre, después de ser diagnosticado con una enfermedad terminal, decide viajar a su Montenegro natal a despedirse de la tierra que le vio nacer. Sin embargo, a medio camino, abandona el tren en el que viaja y se adentra en el bosque con la intención de encontrarse allí con la muerte, lo que provoca que se convierta en el protagonista de una huida cuyas causas desconocen tanto él como sus perseguidores.

Como afirma Goran Petrović en el prólogo, éste es un libro inquietante. Narrado desde el punto de vista del protagonista y desde el de aquéllos que lo persiguen, refleja con realismo y, al mismo tiempo, de forma simbólica y con una gran carga metafórica, la relación entre el individuo y la colectividad. O, dicho de otra manera, el eterno enfrentamiento entre la norma y aquello que se aleja de ella.

De prosa accesible, exige aun así una lectura pausada y atenta, una dedicación que no esperaríamos de un libro que no llega a las 100 páginas. Es indudable que no necesita más, pues cada uno de sus párrafos derrocha calidad –y desasosiego–, y que, a pesar de su brevedad, nos encontramos ante una de las grandes obras de la literatura contemporánea.