domingo, 2 de mayo de 2010

Unai Elorriaga: Un tranvía en SP

Idioma original: euskera
Título original: SPrako Tranbia
Fecha de publicación: 2001
Valoración: recomendable

La primera novela del escritor vasco Unai Elorriaga me ha recordado a una de esas colchas de "patchwork": está compuesta y narrada a base de retazos. Retazos de los pensamientos, diálogos, y recuerdos -vividos o inventados- de cuatro personajes que viven una realidad que disfrazan para hacerla más tolerable.

Lucas es un anciano muy anciano fanático de los "ochomiles" (esas catorce montañas independientes de más de ochomil metros que se encuentran en el Himalaya y el Karakórum). De hecho, él y su hermana María -que también es muy anciana y a veces se olvida de administrarle a Lucas las pastillas y cuando se acuerda se las da todas de golpe- juegan a veces a que están de expedición. Eso les ayuda en la fatigosa tarea de subir las escaleras.

Marcos es un joven que se metió de "okupa" en casa de los dos hermanos cuando estos estaban en el hospital y al que invitaron a quedarse cuando se lo encontraron allí: ¿por qué iban a echarlo si no tenía adonde ir y además había estado muy a gusto allí? Marcos se queda y comparte la vida con los dos viejitos, y además se enamora de Roma, una médico-pintora pelirroja.

Para mí, la gran virtud de la novela es que derrocha, rebosa, rezuma ternura por cada letra y por cada espacio del interlineado. A veces también sorprende, y entonces te saca una enorme sonrisa. No tiene importancia que Un tranvía en SP sea más o menos novedosa y original (no creo que lo sea en exceso, puesto que el monólogo interior no es patrimonio del siglo XXI), ni que mereciera o no el Premio Nacional de Narrativa que le fue otorgado en 2002 (lo cual no me voy a meter a discutir, podéis opinar sobre ello si queréis en los comentarios). Lo que importa es que es una novela muy humana que desprende toneladas de calidez sin virguerías, gracias a la sencillez más absoluta.

También de Unai Elorriaga: Londres es de cartón

8 comentarios:

Javier Munguía dijo...

Hola. Acabo de descubrir su blog. Me parece muy interesante. Estaré atento a sus actualizaciones. Saludos.

izas dijo...

Tienes mucha razón. Puede que esta novela no sea especialmente innovadora, pero cuenta una historia preciosa. Y la cuenta muy bien, además.

Sonia dijo...

Vaya, ayer, después de leer la reseña de Izas pensé en reseñar justo este libro!!Me gustó mucho, con una buena historia.

Paula dijo...

Bienvenido, Javier. Un placer tenerte por aquí.

Pues sí... me parece una historia preciosa, inmensa en la aparente sencillez del argumento. Lo de novedosa lo comentaba porque se ha argüído que si el formato era novedoso, que si no lo era... Y yo, sinceramente, no creo que eso tuviera mucha importancia en este caso.

Siento haberte "robado" la reseña, Sonia! ;)

Guillermo Gómez dijo...

Tengo que reconocer que este libro me dejó que ni fu ni fa. Pero después de leer la reseña estoy pensando en volver a darle otra oportunidad.

Antonio García dijo...

A mí me gustó esta novela, ciertamente. Es algo facilona quizá pero es uno de esos libros que te hubiera gustado haber escrito según los estás leyendo. Por cierto, he leído su obra posterior y realmente ha decaído mucho. Es una pena

Anónimo dijo...

Gracias Paula, fue un aciero hacerte caso.Me gustó mucho el libro. Bonito y no tan facil de escribir como la gente cree.

kim jong nam dijo...

Acabo de releer el libro después de más de 10 años.
En mi opinión, el libro tiene un "factor sorpresa" muy importante la primera vez que lo lees, que es uno de sus principales activos. Ese "factor sorpresa" se pierde bastante en una segunda lectura. Lo que sí es indudable es que es muy tierno, sin caer en la ñoñería. Y está muy bien escrito!
Un saludo