lunes, 1 de junio de 2009

Kazuo Ishiguro: Nunca me abandones

Idioma original: inglés
Título original: Never let me go
Fecha de publicación: 2005
Valoración: muy recomendable

Inglaterra de 1990. Kath, la protagonista que narra la historia en primera persona, te sitúa en Hailsham, un internado británico de los que tenemos una clara imagen en la memoria por haberlos visto retratados o bien en otras novelas, o en películas: edificio antiguo, jardines y árboles, profesorado amable y chicos y chicas dedicados a sus tareas cotidianas: partidos de fútbol, intercambios de objetos, círculo de amigos íntimos, despreocupados por lo que ocurre fuera de los muros del colegio.

Kath te cuenta, desde la perspectiva obtenida a sus 32 años, las experiencias que vivió durante su estancia en Hailsham. Y todo parece normal...más o menos. A lo largo de sus páginas, ves que hay cosas que no encajan con lo que se supone debe ocurrir en un colegio de este tipo: los alumnos no tienen padres, son todos estériles y se les repite una y otra vez que son especiales. No muy tarde deduces que todos esos alumnos son clones.

Después de esta revelación podrías pensar que estás leyendo una novela de ciencia ficción, pero esto no termina de convencerte. No hay términos científicos, ni se te explica cómo es el proceso de clonación, o quién lo dirige, o porqué; el entorno es actual y el realismo contemporáneo que rodea la trama no te permiten pensar en una novela de ciencia ficción al uso. Esto es otra cosa. Y por eso te asustas. Realmente, podría estar ocurriendo no muy lejos de dónde estás leyendo esas páginas.

Y Kath te traslada a una realidad muy íntima, revelándote todos aquellos detalles que le han conducido adonde se encuentra en el momento de la narración, pues después de Hailsham, los tres personajes centrales de la novela se trasladan a las Cottages, otro lugar destinado al mismo fin pero para clones ya más adultos. Es aquí donde transcurre prácticamente la segunda parte de la novela. Las dudas que asaltan a Kath, Ruth y Tommy acerca de las donaciones que se aproximan y lo que les sucederá tras ellas.

Con una prosa elegante y un lenguaje intimista, este autor británico de origen japonés, que cuenta con muy buenas críticas, hace que conozcas lo que sienten, lo que experimentan y lo que deciden hacer. Pero todo esto de tal manera que lo ves como inevitable, como si en verdad estuviese ocurriendo. Y te extraña que no quieran rebelarse, luchar por sus vidas, alejarse de allí, pues pueden moverse libremente por el país, quizá hacer algo que conmueva a la nación y los libere. Pero no, no lo hacen. No es ese tipo de novela.

Conmovedora hasta el extremo, te hallas inmerso en las experiencias vitales más importantes, contadas de primera mano por quien las ha vivido y que te muestra un mundo completo al que no le falta, ni le sobra, ningún detalle. Tienes que leerla.

Y, por cierto, si eres amante del cine, este año comienza el rodaje de su pelicula.

8 comentarios:

Paula dijo...

A mí me encantó esta novela. Precisamente por eso, por no ser una novela de ciencia ficción "al uso", me pareció totalmente angustiante. Gracias por recordármela con tu crítica, Sonia, y provocarme las ganas de releerla pronto.

Santi dijo...

Pues voy a poner la nota disonante, Sonia y Paula. A mí esta novela me puso de mal humor: me pareció pesada y tramposa. Pesada por lenta, y porque nos cuenta historias de amores adolescentes estilo Sensación de vivir, sin llegar nunca realmente a "masticar" el tema fundamental de la novela: qué significa "ser humanos", tener alma o como se llame, ser algo más que la suma de todas nuestras células.

Y tramposa porque, por una parte, está escrita como la confesión espontánea y dolorida de Kath pero, por otra parte, se van planteando y desvelando misterios lentamente a lo largo de toda la novela. Eso es jugar con dos barajas: si vas a escribir una confesión, escríbela como realmente sería una confesión, que no jugaría al escondite ni al suspense; si vas a escribir una novela de suspense, de acuerdo, pero no la disfraces de confesión de un personaje.

En mi opinión (que espero y deseo que sea polémica), Kazuo Ishiguro es un escritor sobrevalorado. Ahí queda eso.

Ian Grecco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ian Grecco dijo...

Uauh...Qué ganas tengo de leerla y daros mi opinión. Ya me imagino un cruce entre "La isla" de Michael Bay, y "El internado".

VaniadA dijo...

El planteamiento inicial me gustó, pero a medida que leía se me hizo algo pesada. Le sobran páginas desde mi punto de vista.

Sonia dijo...

Pues a mí me gustó por eso mismo, por lo que tiene de adolescente, de real, de recuerdos y vivencias que cualquiera podría tener, ese tono intimista que a veces necesitas encontrar. Y sí que podría sobrarle un poco de cháchara, pero no se hace pesada. Confesión...bueno, es cierto que parece más un diario que una confesión.Ay, tendré que leer algo más del autor para conocerlo más.

Anónimo dijo...

A mí el libro no me ha gustado nada de nada, la verdad, pero aquí pongo el traile de la peli. Veremos:

http://www.blogdecine.com/trailers/never-let-me-go-trailer

Juan Melville dijo...

Me gustó esta novela, la soledad y la sensación de impotencia está muy bien retratada. no sé si a los otros lectores les pasó lo que a mí, pero sentía que a diferencia de otros libros en que uno sufre de impotencia por la transmisión de esta desde los personajes o el relato mismo (como en 1984 por ejemplo), en esta novela se entiende siempre que los protagonistas son parte de un rebaño con un destino que va aclarándose poco a poco, pero que es un destino ineludible y frente al cual nadie siquiera se pregunta si vale la pena luchar.
La impotencia viene de la falta de preguntas que se hacen los personajes, de la simpleza aparente de sus vidas, de su adolescencia continua. Véanlo por ustedes mismos. Y la película, aunque relativamente buena, no tiene la sutileza del libro.