lunes, 1 de febrero de 2016

Richard Ford: Rock Springs

Idioma original: inglés
Titulo original: Rock Springs
Año de publicación: 1987
Traducción: Jesús Zulaika
Valoración: recomendable

Hace mucho tiempo que los relatos dejaron de ser cuentos. Unos cuantos, inevitable mencionar a Carver, dignificaron ese género aparentemente menor hasta elevarlo a las alturas de cualquier otra manifestación literaria. Al relato se le puede echar las culpas de ser poco ambicioso, de ser demasiado ambicioso, de ser escueto, de no dejar desarrollar todo el potencial de una historia limitándola a unas decenas de páginas. Y el relato puede ser tildado, cuando se empaqueta para ponerlo en un anaquel, de ser disperso y variado o de ser homogéneo y cohesionado. Ya a estas alturas el que esto escribe no suele tener demasiadas preconcepciones. Oí hablar muy bien de esta colección de relatos de Ford y ya había probado con De mujeres y hombres. Y he de decir que, aunque los separen casi tres décadas, me gusta mucho más que Ford se decida por el largo recorrido y por explorar en profundidad los entresijos de la mente humana, concretamente (esta parece ser su especialidad) la del anónimo ciudadano americano integrado en una sociedad que es muy hostil demasiado a menudo.
Rock Springs son una decena de relatos ambientados en el estado de Montana. Great Falls y Rock Springs son dos pequeñas ciudades donde estos relatos se desarrollan, y es tal la cohesión que uno tiene cierta impresión carveriana de estar asomado a distintas ventanas de un edificio espiando la vida de sus protagonistas. Una vida muy lejana de ser idílica, porque el tono dominante es el engaño, la traición, el abatimiento y la resignación ante un panorama que, sin ser funesto, deja mucho que desear, La América que Ford dibuja, con una prosa directa y que ahorra tanto misticismo y trascendencia como florituras, es la de esos bosques y esas montañas y esos valles surcados por ríos de aguas gélidas, carreteras inhóspitas que conectan regiones que una vez fueron florecientes, indios de diversas tribus adaptados a ser otros americanos más, entre la legión de perdedores a distintas escalas que intentan seguir adelante, pero de cuyos intentos Ford levanta testimonio de que van a ser en vano. Poco resquicio para la esperanza en estas historias de adulterio, de abandono del hogar, de tipos que piensan que han ligado y son víctimas de patéticos robos, de décadas de vida tiradas a la basura por embarazos no deseados, por mala toma de decisiones, por amistades poco aconsejables, en general, mortífera espina dorsal que convierte Rock Springs en unitario canto a la desesperanza, por la constatación de que el entorno pesa, los orígenes pesan, el pasado pesa, y de nada de eso se habla cuando se menciona el Gran Sueño Americano.
Algunos años más tarde, otros como Pollock o Pancake tomarían testigo de esa desesperación y la llevarían a un extremo más violento.
Unas décadas más tarde, Ford le aportaría épica y escribiría Canadá.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Alguien ha leído "El periodista deportivo"? Gracias

Francesc Bon dijo...

Si alguien no se decide, en casa lo tengo hace un tiempo. Aunque parece que soy el único que hace caso a Ford aquí.

Javi Sánchez dijo...

Francesc, yo me compré hace pocos días DE MUJERES CON HOMBRES y Canadá, siguiendo tu recomendación, me pareció genial. Tengo pendiente más de Ford (si puedo, todo) porque tiene un eco carveriano que es fascinante.

Anónimo dijo...

Pues yo leí la reseña de Canadá y sin haberlo leído lo regalé (fe ciega en alguno de vosotros) luego lo leí yo y me encantó y lo he recomendado mucho. Gracias por acercarme a Richard Ford.

El Puma dijo...

Leí de Ford su libro de relatos "Pecados sin cuento", que me gustó mucho.

Tengo en mi Kindle "El periodista deportivo" y sus dos secuelas, que hasta ahora no me decidía a abordar. Ya encontraré el momento oportuno de hacerlo. Seguramente valdrá la pena!

El Puma dijo...

Bien. Leer esta reseña me decidió y ayer comencé la lectura de El periodista deportivo. Un capítulo, 24 páginas. Estilo Ford. Prometedor.

Francesc Bon dijo...

Gracias a todos por los comentarios y perdón por el retraso en contestar. La vida moderna es dura. Insisto en que creo que Ford saca más provecho del largo recorrido, sus relatos cortos apuntan bien lo que en novela se revela en su totalidad. Canadá, qué gran libro.