martes, 2 de febrero de 2016

Muriel Spark: La plenitud de la señorita Brodie

Idioma original: inglés
Título original: The Prime of Miss Jean Brodie
Año de publicación: 1961
Traducción: Silvia Barbero
Valoración: Muy recomendable

Me resulta algo difícil evaluar esta novela, de cara a una reseña; la razón no es su falta de calidad literaria, precisamente (bien al contrario: si hay algo de lo que no cabe duda alguna es de que rebosa calidad)... lo que ocurre es que se trata de una novela que sugiere múltiples interpretaciones a su lectura, está repleta de matices; y eso, pese a no ser demasiado larga y avanzar con pasmosa fluidez y naturalidad... algo que no sorprenderá a quien ya conozca algo de la obra de Muriel Spark, supongo.

Empezemos por el principio: la señorita Brodie del título es una maestra de primaria en la Escuela Marcia Blaine para niñas, en el Edimburgo de los años 30. Ha escogido a media docena de alumnas a su cargo para que puedan aprovechar su "época de plenitud" -tiene alrededor de cuarenta años-, educándolas según sus personales métodos y criterios, que consisten, básicamente, en hablarles mucho de ella misma, de sus gustos, intereses y opiniones. El objetivo, según dice, es conseguir convertirlas en "la créme de la créme" (o lo que sea que supone tal cosa). La novela nos cuenta la trayectoria de este grupo de niñas desde que tienen diez años hasta que dejan la escuela, e incluso sus diversos devenires en la edad adulta. Y, por supuesto, lo que le ocurre a la señorita Jean Brodie, sus amoríos, las intrigas en que se ve envuelta, etc...

La novela, una de las primeras de Spark, toca temas que acabarán siendo frecuentes en toda su obra narrativa: el papel de la mujer en la sociedad, la expresión de su individualidad, las relaciones que se establecen dentro de un grupo de personas -y, más aún, entre los roles que se adjudican a los miembros de ese grupo-, la inquietud religiosa, el libre albedrío (aunque aquí no se exprese con tal término)... porque Spark, como otros escritores británicos convertidos al catolicismo, parece realmente interesada por las posibilidades del libre albedrío, en este caso frente al rígido determinismo presbiteriano de origen calvinista. En este sentido, se diría que la señorita Brodie actúa como una suerte de divinidad que dicta sus arbitrarias normas, y las niñas del grupo, las fueles que deben decidir si obedecer o no. Pero también sería una divinidad que las señala como sus elegidas y, al mismo tiempo, les anima a obviar las normas ajenas a ella. Una divinidad transgresora, pues, centro de -casi- un culto para iniciadas.

Cabe suponer que la novela también tiene bastante de autobiográfica; cuando menos, se desarrolla en la época y el lugar de la infancia y juventud de su autora. Uno no puede dejar de preguntarse, además, cuánto de ella hay en los claroscuros del personaje de Jean Brodie, o si quizás lo escribiera para exorcizar alguna inclinación de su personalidad, quién sabe... Lo mismo se puede decir sobre el personaje de Sandy, la alumna que comparte protagonismo -e incluso en algún momento resulta más protagonista que su maestra- con la señorita Brodie, por delante de sus cinco compañeras.

No quiero dejar de mencionar la magnífica técnica literaria de Spark, que supo construir una novela a base de saltos temporales y visiones subjetivas sin que en ningún momento la narración resulte forzada ni artificial. Y bañado todo con una ironía a veces sutil, pero tan corrosiva, o más, que la sátira más descarnada. Una auténtica exquisitez.

Más libros de Muriel Spark reseñados en Un Libro al Día: Memento MoriLos solterosEl asiento del conductorLa abadesa de Crewe

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece una novela sugestiva e interesante por problemática de la mujer de hoy.
Ese "libre albedrío" que se dificulta entender en un mundo domesticado e impuesto por los hombres. En fin. Disfruto mucho de los análisis- reseñas de los libros, de verdad. Y me dan pie a que quiera leer más y más. Es un servicio que no tiene valor. Gracias , en serio.

Juan G. B. dijo...

Hola:
Ante todo, gracias por las amables palabras y de nada por por tu agradecimiento a nuestro "servicio" que cumplen nuestras reseñas (evidentemente, lo hacemos por puro gusto).
Sobre la novela, hay que señalar que está ambientada en los años 30 del siglo XX, en los que en Gran Bretaña , al menos, parece que hubo un cierto auge feminista, debido a que muchas mujeres jóvenes habían perdido a sus maridos o novios durante la guerra mundial y por ello habían tomado caminos alternativos al matrimonio y los hijos, trabajando para ser autosuficientes y cultivando sus propios gustos, ideas y aficiones. No sé si esto tiene mucho que ver con la situación de la mujer actual, pero desde luego, es interesante y conveniente conocer la historia y los antecedentes de movimientos como el feminista.
Un saludo yu gracias de nuevo por el comentario.

Anónimo dijo...

He visto que esta obra está muy bien considerada, y está incluida en el libro 1001 libros que tienes que leer antes de morir (aunque ahí no hay ningún Shakespeare y sí un Julia Navarro). He leído la reseña de Iván y me parece muy bien escrita, y que probablemente, sepa más de literatura que yo. Y sin embargo, no encuentro esa gran calidad que otros parecen encontrar. A mí me recuerda al estilo y la época de las obras de Nancy Mitford y alguna de Stella Gibbons, pero no la veo mejor que esas. La novela pretende ser graciosa, y para mí a ratos no lo consigue, y además tiene expresiones muy repetitivas: que si el aura sexual de Rose, que si la nariz roja de Monica y su mal carácter, que si la plenitud de la señorita Brodie. Seguramente, la autora quiere conseguir algo con esa repetición, pero a mí me resulta innecesaria. Me estoy leyendo el libro entero para ver si mejora, y porque es corto y parece tener buenas críticas, pero estoy deseando acabarlo.

Anónimo dijo...

Perdón, quería decir Juan, no Iván.