lunes, 1 de junio de 2015

Muriel Spark. El asiento del conductor

Idioma original: inglés
Título original: The Driver's Seat
Año de publicación: 1970
Traductora: Pepa Linares
Valoración: recomendable

ADVERTENCIA:Esta reseña puede considerarse,  en cierto sentido, un SPOILER del libro y quien la lea debe tenerlo en cuenta. GRACIAS.

Sorprendentes. Este es el adjetivo que se me ocurrió no ya al acabar esta novela, sino incluso al poco de empezarla. Sorprendente porque es ningún momento fui capaz de adivinar hacia dónde me dirigía la trama, hasta llegar al la sorpresa final (y no por falta de indicios, precisamente...); sorprendente porque así es el comportamiento de su protagonista, en todo momento, denotando siempre una supuesta excentricidad y falta de todo criterio racional. Sorprendente porque la historia se desarrolla a partir de un planteamiento narrativo de apariencia sencilla pero que, al mismo tiempo, parece caminar en un sentido contrario al que cabría de esperar en una narración de misterio, como puede ser ésta (o quizá no). Que al final satisfaga o no al lector es otra cosa, pero no me cabe duda de que nadie puede quedar indiferente tras leer esta novela corta de Muriel Spark (unas cien páginas que pasan volando).

El argumento, en principio, no puede ser más anodino: una mujer joven, llamada Lise, que vive en algún lugar del Norte de Europa (podría ser Dinamarca, pero también Inglaterra o Escocia), se va de vacaciones a una ciudad del Sur (probablemente Roma, por los datos que se nos dan). Sin embargo, enseguida, ya desde que asistimos a los preparativos del viaje, nos damos cuenta de que hay algo extraño ene sta historia, que no va a transcurrir por los cauces habituales, que se transgreden los convencionalismos de una narración...

También cabe advertir cierto tono alegórico: la historia de Lise puede ser una metáfora, aun en calve satírica, del feminismo, en plena ebullición, recordemos, en el momento de escribirse esta novela -1970-; aunque me siento incapaz de asegurar si es profeminista, antifeminista o postfeminista... las curiosas opiniones de otro de los personajes refuerzan esta interpretación, creo yo... O puede que la alegoría tenga un carácter más metafísico, y se trate de expresar la idea de lo inevitable del destino de toda persona, a través de una especie de parábola borgiana.

En fin, una novela con la que nadie perderá el tiempo leyéndola -o, en todo caso, tampoco sería mucho tiempo, repito-, y que, cuando menos, estoy seguro que dejará descolocado a quien lo haga. Ya digo: sorprendente.


Otros libros de Muriel Spark reseñados en Un libro al día: Memento Mori Los solteros

8 comentarios:

Estelas de vida. dijo...

Muchas gracias, lo tendré en cuenta cuando acabe el que leo actualmente. Saludos.

Juan G. B. dijo...

Pues de nada...No sé lo que te parecerá esta novela de Spark, pero seguro que por lo menos te sorprenderá.
Un saludo..

Anónimo dijo...

Si me permites una sugerencia, yo creo de decir en una reseña que la sorpresa final te sorprendió mucho, es demasiado contar aunnque no digas de qué se trata.
Al menos para mí, leer un libro sabiendo de antemano que al final hay una sorpresa, no es lo mismo que si no tengo ese dato. Ya sé que este comentarío podría ser extensible a cualquier parte de una reseña y que si nos ponemos estrictos, en una reseña no se podría comentar nada, pero no sé, yo al menos, auqnue no sea lo más importante del libro, prefiero no saber nada sobre lo que me espera al final.
Gracias por escucharme.

Juan G. B. dijo...

Hola, anónimo:
Pues te diré que no sólo me parece pertinente tu comentario, sino que yo también me planteé algo parecido cuando escribí a la reseña (aunque es obvio que me dejé llevar por el entusiasmo). El caso es que sobre esta novela en concreto es muy difícil dar una opinión obviando el hecho de que todo lo que parece no tener sentido durante la historia, lo adquiere al final (a eso me refiero con lo de "sorprendente").
En todo caso, es cierto que la experiencia de leer el libro cambia cuando sabes que va ocurrir algo así, por lo que entiendo que haya quien se pueda sentir molesto por la reseña y pido disculpas si es así. Quizá lo mejor sea que ponga una advertencia al comienzo, para que quien quiera leer la reseña sepa que puede enterarse de más de lo que querría saber...

En todo caso, gracias por el comentario y un saludo

Anónimo dijo...

De un tiempo a esta parte se está usando el término Spoiler cuando tenemos y hemos usado palabras de nuestra lengua para decir lo mismo.
Si no hubiera término equivalente, adelante.

Juan G. B. dijo...

Bueno, yo siempre he dicho, de forma coloquial, que me habían "destripado" el argumento. Por otra parte, "to spoil"significa, al parecer, "arruinar", así que "spoiler" sería "arruinador". Ni esta palabra ni menos aún "destripador", me convencen, así que de momento seguiré usando spoiler, que además es un término utilizado muy a menudo en internet (creo que no lo suelo usar en otros ámbitos). También hay quien lo castellaniza como "espóile", que tampoco me parece mal.
Gracias por tu observación, en todo caso, y un saludo.

Rosa dijo...

Acabo de terminar esta novela y comparto que es anodina y extraña con grandes cambios en la forma de comportarse la protagonista. Esta situación hizo que buscara algo sobre el libro y encontré este comentario que fue un gran estímulo para continuar, pues había algo sorprendente al final. Al acabar no tengo la sensación de que me haya gustado sin embargo de vez en cuando pienso en el tema y en lo despistada que estaba mientras la leía

Juan G. B. dijo...

Hola, Rosa:
Sí, te entiendo perfectamente porque es una novela que despista mucho hasta que te das cuenta del peculiar hilo narrativo que sigue la autora. Por eso, si no te ha gustado o te ha desconcertado, te recomiendo una segunda lectura, a ver qué piensas después.
Por otra parte, creo que se trata de una alegoría (o ironía. O ambas cosas) de la situación de la mujer en el mundo moderno y de las reivindicaciones feministas y tener esta idea más o menos presente mientras se lee la novela puede ayudar a entenderla mejor.
Un saludo y gracias por el comentario.