sábado, 4 de octubre de 2014

Jonathan Franzen: Zona Fría

Idioma original: inglés
Título original: The Discomfort Zone
Año de publicación: 2008
Traducción: Jaime Zulaika
Valoración: recomendable para completistas

Desesperante que, de mis cinco escritores favoritos, los dos que continúen vivos sean tan poco prolíficos. Obligando a ese ejercicio de expectación rellenado con relecturas y completismo. Con Franzen, por ejemplo, adaptado al ritmo de publicación de sus novelas, faltan como unos cinco años para que podamos echarnos al gaznate la que siga a Libertad. Demasiado tiempo. Conscientes de que su hábitat natural es la creación de esas intrincadas marañas de relaciones familiares que van allá en el tiempo e incluyen evolución ideológica, progresión en el peso social, divorcios y relaciones éticamente reprobables, esperamos eso por el tiempo que haga falta.
Pero nos tiramos encima de cualquier cosa que lleve su firma.
No sé, creo que no, si es el propio Franzen el niño de la portada. Sé que el subtítulo "Una historia personal" ya define el contenido y sé que seguramente echaré otra vez de menos ese plus de genialidad. Pero me tiro encima.
Franzen en el proceso de venta de la casa que fue de sus padres. Despreocupado del aspecto económico y del aspecto administrativo. Coqueteando con atractivas vendedoras y tomando decisiones catastróficas con el periscopio de su bragueta. Ay. Escritor pero varón en sus 40, escritor pero débil ante la tentación de la carne. Luego habla de su convivencia una vez alcanzada cierta madurez, evoca sus tiempos de boy-scout, su fría relación paterna, su desastroso matrimonio. Pero seamos sinceros: la vida del escritor no es la de Hemingway, Orwell o Limónov. Es un escritor norteamericano de clase media, adorado por la crítica y que de vez en cuando escribe artículos y da conferencias.
Y Franzen lo cuenta exactamente con el mismo estilo eficaz y atractivo de sus novelas. Un estilo que siempre nos va a parecer que es, casi, coloquial: como si estuviera ante ti hablando, pero editando silencios, toses y muletillas. Un estilo, por cierto, que debe ser impostado: o es un vago de los que va al editor con algo que ha escrito en el último mes antes de expirar un plazo, o se pasa la mayoría de los años entre novela y novela escribiendo apenas unas decenas de líneas al día. Pero un estilo que encuentra su verdadero encaje cuando Franzen teje sus historias de ficción. Su estilo como ensayista mejora mucho posteriormente en, por ejemplo, Mas afuera, pero en esta Zona fría el lector, y sabed que hasta yo considero estar perpetrando un sacrilegio, se halla ante una narración que no acaba de situar todos sus poderosos ganchos, que adolece demasiado en intentar suscitar interés de hechos personales que forman parte, casi, de lo cotidiano. Y no es un intento patético, sino natural, pero eso mismo aleja estos relatos de ser especialmente memorables. De hecho, quien se acercara a Franzen por estas lecturas no se vería demasiado empujado a probar con sus novelas; y eso sí sería realmente una gran pérdida.

También de Jonathan Franzen en UnLibroAlDía:
Las correcciones, Más afuera, Libertad,

6 comentarios:

Anónimo dijo...

bien !!

Francesc Bon dijo...

gracias !!

Paulo Kortazar B. dijo...

Hola Francesc. Tengo una duda respecto al libro, resulta que lo que he leído de Franzen - dejando de lado su ficción - me ha dejado una impresión de una persona muy egolatra, que ha conocido demasiado éxito para la calidad que tiene, un creido vamos. Comentas que tiene sus problemas, según se ve alguno deriva de la vanidad. Por tanto ¿mientras se lee la obra produce el personaje del autor rechazo en el lector ?

Francesc Bon dijo...

Pues Paolo, para no extenderme mucho en la contestación te diré que a mí Franzen me parece uno de los mejores escritores de la actualidad. No lo percibo ególatra: veo más ególatra a DeLillo, por ejemplo. Ni vanidoso. Sus dos últimas novelas "grandes" son magníficas, sólo puede reprochárseles estructuras algo similares, pero para mí su influencia empieza a notarse, para bien (Donna Tartt o Louise Erdrich o Nicole Krauss son ejemplos elocuentes), y los problemas o las situaciones personales que traslucen en sus libros "menores" son tratados de una manera cercana y, es mi percepción, alejado de divismo o protagonismo malsano. Gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Hola Francesc, me puedes decir tus 5 autores favoritos...he descubierto recientemente a Franzen y estoy flipando... Necesito nuevos talentos y Seguro que los que te gustan a ti me cuadran
Muchas gracias

Francesc Bon dijo...

Pues claro:

por orden alfabético

Roberto Bolaño
Jonathan Franzen
Michel Houellebecq
Riszard Kapuscinski
David Foster Wallace

Tres ya no están en este mundo y los otros dos tienen publicaciones tan recientes que hay que despedirse de ellos por un tiempo.
Así que voy a la búsqueda incansable del sexto, porque a estos cinco no hay Dios que los saque de ahí.

Lo que no sé es si eso sacia tu búsqueda de "nuevos talentos", por eso. Ninguno de ellos nacido después de 1960.

Saludos.