sábado, 26 de julio de 2014

Rachel Joyce: Perfecto

Título original: Perfect
Idioma original: inglés
Año de publicación: 2013
Valoración: recomendable

En 1972, Byron tiene once años y es uno de los pocos niños de su escuela que puede presumir de tener una madre perfecta: es guapa, amable, lista, buena cocinera, tiene la casa siempre limpia y ordenada, su jardín es la envidia de los vecinos y siempre cuida de que sus hijos y su marido acudan tan perfectos como ella al colegio y al trabajo, respectivamente. Pero toda esa perfección empieza a desmoronarse cuando, de camino al colegio, su madre atropella accidentalmente a una niña. Será entonces Byron, con ayuda de su amigo James, quien idee un plan para salvarla de la crisis a la que irremediablemente parece estar abocada.

En la actualidad, Jim acaba de ser contratado en una cafetería para limpiar mesas. Es uno de los pocos trabajos que puede desempeñar, a pesar de que es un hombre adulto, porque ha pasado la mayor parte de su vida recibiendo tratamiento en varias instituciones mentales. Aunque parece que su vida empieza a ponerse en orden gracias a la rutina laboral, aún tiene que vencer los rituales que siempre han gobernado su vida y que aún hoy llenan sus noches.

Así comienza Perfect, la segunda novela de la escritora inglesa Rachel Joyce, quien ya se ganó el favor de la crítica y el público con El insólito peregrinaje de Harold Fry. En esta ocasión y de la mano de Byron y Jim, la autora nos ofrece una historia más oscura y ambiciosa que la del buen Harold de su debut, en la que sus personajes tienen que intentar salir adelante en un mundo que, debido a un pequeño error, parece haber cambiado de forma irremediable y ya no los acepta.

Como ya ocurría en su primera novela, Joyce regala al lector momentos humorísticos que aligeran la tensión que parece no desaparecer nunca y que en esta ocasión resultan más que agradecidos, debido al ambiente trágico imperante. Perfect es, también, una historia más verosímil que su antecesora (y que conste que esto no lo digo como una crítica) y por ello menos amable y más implacable con sus personajes, algo que Joyce aprovecha para, además, hacer una sutil pero efectiva crítica social.Una recomendable lectura, en resumen, que no decepciona y que mantiene vivo nuestro interés de la primera a la última página.



También de Rachel Joyce: El insólito peregrinaje de Harold Fry.

2 comentarios:

Andrews dijo...

¿Ya ha sido publicado en castellano?

izas dijo...

Pues ni idea, aunque creo que no :(