lunes, 16 de junio de 2014

Rachel Joyce: El insólito peregrinaje de Harold Fry

Título original: The Unlikely Pilgrimage of Harold Fry

Idioma original: inglés
Año de publicación: 2012
Valoración: recomendable

Harold Fry es un hombre normal y corriente. Jubilado desde hace unos pocos meses, lleva una vida de lo más tranquila con su mujer Maureen y no hay nada que parezca enturbiar su rutina, hasta que un día recibe una carta de Queenie, una antigua compañera de trabajo, quien le comunica que está enferma de cáncer y va a morir pronto. Harold escribe una misiva de respuesta y sale de casa dispuesto a echarla en el buzón más cercano, pero, una vez que llega a él, decide que va a caminar un poco más hasta el siguiente (la verdadera razón es que lo que ha escrito no le convence demasiado, dadas las circunstancias). Pero después piensa que es mejor llegar al siguiente, y luego al siguiente... y al final, después de una breve conversación con una joven en una gasolinera, toma la decisión de ir caminando hasta el hospital donde se encuentra Queenie (a 627 millas de distancia), pues está convencido de que su determinación podrá salvarla.

Así comienza El insólito peregrinaje de Harold Fry, un viaje a través de un país y de la vida de su protagonista, que aprovechará los 87 días que dura su caminata para hacer un repaso a lo que ha sido su existencia hasta el momento y para intentar asumir los errores, las decepciones y las desgracias a los que ha tenido (y aún tiene) que hacer frente. Mientras tanto, el lector también será testigo de lo que vive Maureen durante esos casi tres meses, en los que tiene que hacerse a la idea de que su marido va a cruzar el país de una punta a la otra sin dinero, móvil ni equipo adecuado (y sin haber dado más que breves paseos en toda su vida), primero, y enfrentarse a sus propios fantasmas, después.

Reconozco que, al comenzar a leer esta novela, pensé "uf, éste es uno de esos libros de lafemuevemontañasalopaulocoehlolavidaesbellasólohayquetenerfe", pero, por suerte, me equivoqué. Por suerte, Rachel Joyce no utiliza su obra para narrar experiencias místicas, espirituales, religiosas o filosóficas, sino que nos ofrece una historia sencilla sobre un hombre que, sin pretenderlo (y sin darse cuenta de ello, en realidad), decide poner en orden sus asuntos y enfrentarse a todos los fantasmas que llevan años persiguiéndolo.

El insólito peregrinaje... es una obra pausada, en la que la autora reflexiona sobre las barreras que levantamos para interactuar con los demás y sobre lo difícil que resulta, en ocasiones, salir adelante. O hacer lo correcto. O estar a la altura de lo que esperamos de nosotros mismos. Es una novela, en resumen, que cualquiera puede disfrutar. Quizá porque, salvando las distancias, todos tenemos un poco de Harold Fry dentro de nosotros.

4 comentarios:

Walter Voboril dijo...

Gracias por subirlo al blog, me encantó la reseña!! Ya lo pongo en la lista de mis próximas adquisiciones!!

Anónimo dijo...

Es curioso, pero este peregrinaje ya lo hizo, en la vida real, Werner Herzog (con su amiga Lotte H. Eisner). Incluso hay libro escrito por él.

Aineta dijo...

¡Qué curioso! Justo ahora me lo estoy leyendo. Y me está gustando.

nuncatehagaslibrero.blogspot.com.es dijo...

Lo he puesto en varios de mis club de lectura tanto en bibliotecas como en la Universidad. Cada vez que lo leo me aporta algo. Me encanta este libro