sábado, 12 de octubre de 2013

Lukas Jüliger: Vacío



Idioma original: alemán
Título original: Vakuum
Año de publicación: 2013
Valoración: Muy recomendable

Hay quien dice que el calor trastorna a la gente. Y hay quien afirma que la gente ya está muy trastornada y que el calor es sólo el detonante, la gota que colma el vaso, que hace que a uno se le vaya la cabeza y la líe parda. El calor también es el punto de partida de la primera novela gráfica publicada por Lukas Jüliger, Vacío

Cuando empezamos a leer este cómic, su autor nos sitúa en los primeros (y bochornosos) días de verano, en una pequeña y aburrida ciudad en la que (según los personajes) nunca pasa nada, y nos presenta a su protagonista, un joven que aún va al instituto. También nos presenta a Sho, hasta hace poco su mejor amigo, quien desde que desapareció una noche se comporta como un autómata y apenas habla, y a una extraña joven que de repente aparece en su vida.

Que nadie piense ahora que este cómic cuenta una historia de amor (sería lo clásico, ¿no?: chico tímido con pocos amigos encuentra a una chica raruna y muy mona y se enamoran y todo es fantástico y maravilloso), porque se va a llevar una decepción muy grande. O una muy grata sorpresa, quién sabe. 

Lo importante es que Jüliger, por medio de estos personajes, de una tragedia que ha tenido lugar en la ciudad y del calor que augura una desgracia mayor, nos habla de temas tan serios como la soledad (tanto si es algo deseado como si no), la muerte y el suicidio. Pero también deja espacio para reflexionar sobre la familia y, en general, las relaciones que establecemos con los que nos rodean.

Y para ello organiza Vacío en ocho días (de lunes a lunes) y lo viste con poco aunque contundente texto (ni más ni menos de lo necesario, lo cual es de agradecer) y con unas ilustraciones llenas de expresividad y detalle (en ocasiones merece la pena dejar de leer y pasarse un rato observando todas las pequeñas cosas que se pueden encontrar en cada viñeta), lo que convierte este cómic en una gran obra de debut y a su autor en un nuevo (y jovencísimo) talento al que no hay que perder de vista.