jueves, 17 de octubre de 2013

Jean Malaquais: Los javaneses

Idioma original: francés
Título original: Les Javanais
Fecha de publicación: 1939
Traducción: Emma Álvarez Prendes
Valoración: Imprescindible


Jean Malaquais, a pesar de lo que pueda sugerir su pseudónimo y la lengua en la que escribía, no era francés, sino polaco (su verdadero nombre era Vladimir Jan Pavel Malacki), y en lugar de ir a la universidad se dedicó a viajar y a realizar los trabajos más variopintos para salir adelante. Así, trabajó como minero en una explotación de la Provenza, lugar que le inspiraría la obra que hoy reseño, Los javaneses.

A pesar de lo que pueda sugerir este título, los javaneses a los que se refiere Malaquais no son los habitantes de la Isla de Java, sino el conjunto de hombres y mujeres que viven en un poblado de mala muerte levantado al lado de una mina francesa. Trabajan en unas condiciones pésimas por un salario miserable y ahogan sus penas en vino, en el burdel o pidiéndole a la "hechicera" que les lea el futuro.

Esa otra Isla de Java es el refugio de personas que vienen de muchos lugares diferentes y que, aunque no comparten una lengua común, mezclan todas las posibles para poder entenderse. Allí nos encontramos a una supuesta hija perdida de los zares rusos, a españoles antifascistas, alemanes que huyen de Hitler, a un trompetista virtuoso y un sinfín de personajes más cuyas historias tejen una novela coral en la que el ritmo nunca decae y se le ofrece al lector una sorpresa tras otra.

Si bien se puede leer esta novela como puro entretenimiento, es inevitable empaparse de la carga social que contienen sus páginas. Conocedor de primera mano de lo que está contando, Malaquais muestra –y denuncia– en esta obra cómo vivían los trabajadores en la primera mitad del siglo pasado. Pero esta denuncia ha de leerse entre líneas, pues en ningún momento muestra el autor sus intenciones o su ideología. 

Objetivo a la hora de contar los hechos, viste este libro tremendamente realista de gran lirismo, convirtiéndolo en una obra imprescindible para comprender un poco más la sociedad que no hace mucho dejamos atrás y para conocer a uno de los grandes escritores en lengua francesa del pasado siglo.