sábado, 22 de junio de 2013

Predrag Matvejević: Nuestro pan de cada día

Idioma original: croata
Título original: Kruh naš
Año de publicación: 2008
Valoración: muy recomendable


"A buen hambre no hay pan duro", "Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán", "Quien hambre tiene, en pan piensa", "Pan ajeno, nunca sabroso ni tierno", "Ni mesa sin pan ni ejército sin capitán", "En casa del capellán no falta nunca el pan", "Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierdan no importa"... Son innumerables los refranes o dichos que hacen referencia al pan que podemos encontrar en nuestra cultura. En casi cualquier cultura, de hecho, el pan (en cualquiera de sus variantes: de trigo, de centeno, de maíz, cocido, horneado, frito, con o sin levadura, con semillas, con fruta, con carnes, con azúcar, con especias...) resulta ser el alimento básico por excelencia.

Tal y como nos explica Matvejević en Nuestro pan de cada día, con el devenir de los siglos el pan ha pasado de ser un alimento como cualquier otro a convertirse en símbolo de justicia (e injusticia), en detonante de revoluciones, en medida del poder adquisitivo de la población de un país... y en centro de un sinfín de celebraciones tanto religiosas como laicas (Adán fue condenado a ganárselo con el sudor de su frente, se toma en forma de hostia en la eucaristía cristiana, de prosphora en los servicios ortodoxos y de matzoh en la pascua judía, y forma parte del rito de bienvenida de los pueblos eslavos, por ejemplo...).

Aunque es innegable que el ser humano puede vivir sin este alimento, el autor se encarga de mostrarnos, a través de un viaje que pasa por la historia, la antropología, la ética, la etimología, la política, la lingüística, la religión, la literatura, la gastronomía, la sociología, la pintura... e incluso su propia biografía, cómo el pan no sólo ha sido determinante en todas las culturas en las que aparece, sino también cómo su historia y, por tanto, también su destino están profundamente ligados a los del ser humano y cómo, en realidad, podemos decir que nos define como especie.

Advierto, también, a los posibles lectores que éste no es un ensayo al uso. Combina tanta información proveniente de tantas ramas de la ciencia diferentes, que el autor ha escrito este libro alejándose del estilo ensayístico más estricto y utilizando uno más abierto que bebe de la narración y la poesía, difícil de catalogar dentro de un género en concreto, pero sin duda más ameno e inspirador.