lunes, 17 de junio de 2013

Guadalupe Nettel: El matrimonio de los peces rojos

Idioma original: español
Año de publicación: 2013
Valoración: recomendable



Hay momentos en la vida en los que tiene lugar un acontecimiento que nos cambia y que marca de forma indeleble el resto de nuestra existencia. Todo nos influye y nos afecta cuando nos encontramos en uno de esos momentos, especialmente las personas que están a nuestro alrededor. En El matrimonio de los peces rojos (último libro de relatos de la escritora mexicana Guadalupe Nettel), sin embargo, los seres que más influyen y cambian la vida de los protagonistas y cuya presencia supone un antes y un después en su rutina son los animales que viven con ellos.

Un par de peces rojos, una invasión de cucarachas, una pareja de gatos, un hongo y una serpiente son los seres que aparecen en los cinco relatos que conforman este libro y que resultan ser tan importantes para las historias que narra Nettel como los seres humanos que las protagonizan, pues, si bien en un principio su presencia puede parecer meramente anecdótica, poco a poco terminan por convertirse en el centro de atención de los personajes (porque, se den cuenta o no, se ven reflejados en ellos) y, por tanto, de la narración.

A través de estas historias, la autora aprovecha para mostrar no sólo las diferencias de comportamiento de los animales y los seres humanos ante la misma situación, sino que también ahonda en las reacciones que tenemos las personas ante situaciones (como la maternidad, los problemas de pareja, la confusión que llega con la adolescencia) que, a pesar de ser naturales y de lo más corrientes, suelen sobrepasarnos y, a menudo, hacen que tomemos decisiones irracionales e ilógicas.

Si bien el último relato resulta ser un poco flojo (quizá porque nos vemos obligados a compararlo con los cuatro primeros, de gran calidad), El matrimonio de los peces rojos es, en general, un libro muy interesante y una excelente manera de adentrarse en el universo literario de su autora. Como los buenos platos (que no llegan a saciar del todo y siempre dejan con ganas de más), esta obra nos gusta, claro, pero nos deja con las ganas de seguir leyendo y nos hace preguntarnos qué nos encontraremos en el siguiente libro de Guadalupe Nettel. No se puede pedir más.