domingo, 23 de diciembre de 2012

Giorgio Bassani: El jardín de los Finzi-Contini

Idioma original: italiano
Título original: Il giardino dei Finzi- Contini
Fecha de publicación: 1962
Valoración: Se deja leer

«En El jardín de los Finzi- Contini he querido dar una visión profunda de un cierto tipo de sociedad desde un punto de vista histórico, sentimental, artístico e, incluso ideológico, ya que en cuanto narra determinadas circunstancias históricas es una toma de posición contra el fascismo».

Estas palabras pertenecen a Giorgio Bassani, escritor italiano de origen judío y autor de la novela que hoy reseño. Sin embargo, aunque las palabras citadas suenen tan bien, tengo que decir que El jardín de los Finzi- Contini me ha dejado bastante fría. Y eso que hacía mucho que quería leerla ya que todos los comentarios que de ella leía y escuchaba eran muy buenos.

Esta novela de confesados tintes autobiográficos se sitúa en Ferrara, durante el ascenso del fascismo, y narra una de esas historias de amor tormentoso que tanto gustan a los escritores melancólicos: chico de clase media se enamora locamente de una hermosa chica de clase superior que juega con él de forma continua al ratón y al gato y que no termina de dejarle claros sus sentimientos.

En esta ocasión el pobre muchacho es un trasunto de Bassani, un joven judío de Ferrara de clase media amante de las letras, y el objeto de sus anhelos y desvelos es Micòl Finzi-Contini, la bellísima hija de una familia judía de clase alta que posee una magnífica mansión y que es sobreprotectora con sus hijos, de tal modo que los vástagos apenas salen de casa.

Desde un primer acercamiento cuando apenas tienen trece años, el protagonista de la novela siente ganas de besar a la impredecible y enérgica Micòl. Y diez años después el héroe y su idolatrada vuelven a coincidir en la mansión Finzi-Contini en agridulces circunstancias. Con la promulgación de las primeras leyes raciales los jóvenes judíos ya no pueden disfrutar del club de tenis de la zona, por lo que los hermanos Finzi-Contini (Micòl y el sexualmente ambiguo y delicado de salud Alberto) abren su mansión a muchachos y muchachas hebreos en su misma situación. ¿La disculpa? Dar en el morro a esas leyes anti-judías jugando a tenis en su digna pista y dejándose mimar por el servicio de la adinerada familia.  Será en estos encuentros cuando el alter ego de Bassani y la bella esquiva se conviertan en íntimos amigos aunque el joven no tenga del todo claro los sentimientos de ella, ya que Micòl a veces se muestra cálida y otras veces tirante. Y el repentino viaje a Venecia de la chica para acabar su tesis (ella también es una brillante estudiante) y su vuelta aún más impredecible, no harán sino trastornar aún más a su enamorado.

Aunque no los nombre a todos, es obvio que varios personajes con papeles trascendentes para la historia pululan por las páginas de la novela, pero el más terrible de todos es un fantasma nunca nombrado: el miedo a que la vida de sus protagonistas sea truncada de un momento a otro. No en vano, hablamos de un régimen que, en teoría, no distinguía entre clases.

Pero como ya he dicho al principio, la novela, pese a contener una historia que podía dejarle a uno con un nudo en el estómago o sacudirlo mediante su triste belleza, me ha dejado bastante fría.

Creo que Bassani contaba con un envidiable material entre manos para tejer su historia, autobiográfica además, lo que debería hacerla más pasional. Pero se limitó a describir lo que le sucedió con los Finzi-Contini sin llegar a la esencia de tanta desilusión, admiración y devaneo sentimental. Es decir: debería habernos contado más, aunque fuera fabulando, sobre Micòl, sobre Alberto, sobre él mismo. Porque aunque la novela sea breve y agradable de leer, esté bien escrita y uno conozca gracias a ella la Ferrara de la época, contiene personajes poco definidos y por tanto, no del todo creíbles. Vamos, esa sensación me produce a mí.

PD: hay película de De Sica, de 1972. A Bassani, por lo que he leído, no le convenció mucho, excepto su duro final…


6 comentarios:

Montuenga dijo...

A mí también me gusta que los autores se mojen, pero en este caso recuerdo que me gustó esa forma de narrar sugiriendo, tenía como un halo de misterio que me enganchó. Pero lo leí hace siglos y lo tengo bastante olvidado, tampoco sé lo que opinaría ahora...

MF dijo...

A mí, en cambio, me parece una de las novelas más bellas y emocionantes que he leído. Ese fantasma del que hablas, que el autor muestra en las primeras páginas y que sobrevuela el libro, obliga al lector a realizar dos lecturas simultáneas de todo lo que ocurre, un acierto extraordinario por parte del autor. Hay que tener en cuenta, además, que el protagonista es un niño que va aceptando las cosas tal como vienen, sin valoraciones políticas ni formación ideológica.
Sobre ese jardín burgués, codiciado al principio y decadente luego, se cierne el mayor horror del siglo XX y se ahonda como un cuchillo la iniciación de ese niño al mundo adulto.

Bartlobio dijo...

Totalmente de acuerdo. Contexto histórico apasionante y terrible. Descripciones carentes de interés. Final decepcionante.

Carmen Canovas Rodriguez dijo...

Estoy de acuerdo con el último comentario. Si, muy bien escrita , plasma la realidad de esa época tan dura pero a mí me deja con la necesidad de haber leído más sobre los protagonistas y menos detalle de sus paseos por calles. Técnica descriptiva muy buena en cuanto a ambientes se refiere y poco en estados anímicos de sus personajes,

Carmen Canovas Rodriguez dijo...

Estoy de acuerdo con el último comentario. Si, muy bien escrita , plasma la realidad de esa época tan dura pero a mí me deja con la necesidad de haber leído más sobre los protagonistas y menos detalle de sus paseos por calles. Técnica descriptiva muy buena en cuanto a ambientes se refiere y poco en estados anímicos de sus personajes,

Carmen Canovas Rodriguez dijo...

Estoy de acuerdo con el último comentario. Si, muy bien escrita , plasma la realidad de esa época tan dura pero a mí me deja con la necesidad de haber leído más sobre los protagonistas y menos detalle de sus paseos por calles. Técnica descriptiva muy buena en cuanto a ambientes se refiere y poco en estados anímicos de sus personajes,