lunes, 10 de diciembre de 2012

Der Níster: La familia Máshber

Idioma de publicación: yídish
Título original: Di Mishpokhe Mashber
Año de publicación: 1939, 1948
Valoración: imprescindible
Si queremos resumir en una palabra La familia Máshber ("crisis" en yídish), diremos que es monumental. Y no sólo porque, inacabada como está, abarque casi novecientas páginas, sino porque es sin ninguna duda una de las mayores obras de la literatura europea del siglo XX. 
Der Níster ("el oscuro", pseudónimo de Pinjas Kahanovich, quien después de sufrir la censura de su obra moriría en un gulag soviético en 1950) ambientó esta novela en la ciudad ucraniana de N en el siglo XIX, describiendo con todo lujo de detalles la vida de la comunidad judía en una época en la que ya se atisbaban los enormes cambios que traería la nueva centuria.

La familia Máshber nos habla de Moisher, el patriarca, un comerciante que ha visto tiempos mejores; de su hermano Luzzi, un hombre muy religioso; de Álter, enfermo y aislado en el ático; de Sruli Gol, un oscuro vagabundo que visualiza los peores augurios; y de un sinfín de personajes secundarios –pero no por ello menos importantes– que se encargan de desarrollar, más que la historia de una familia, una narración compleja en la que la tradición, la política, la historia, la religión y las relaciones humanas retratan en profundidad la vida de un pueblo.

Pero la obra de Der Níster destaca también por la maestría que muestra el autor en su prosa, que, haciendo uso de la ironía y el humor negro, nos descubre una obra poética elaborada con gran belleza, consiguiendo además que la lectura avance a buen ritmo y que no nos pese su extensión. 

Es una lástima que La familia Máshber, como hemos dicho, sea una obra inacabada (el primer libro fue publicado en Moscú en 1939, el segundo apareció en Nueva York en 1948 y el tercero se perdió mientras el autor intentaba sobrevivir en un gulag), y sin embargo también es una alegría que a pesar de ello haya logrado ser publicada, pues éste es uno de los pocos libros que hay que merezcan leerse, a pesar de su inconclusión.

2 comentarios:

JeanP dijo...

¡Joé, qué puntería! Resulta que éste (voy a ponerle el acento gráfico, qué leches)es, junto con India de Naipaul, uno de los libros que siempre están en la parte de abajo de la mesilla de noche, que retomo un par de veces cada año y que nunca acabo de leer. Pero lo extraño es que los dos me encantan. Voy a tener que visitar al psiquiatra, no se puede ser así.

Supongo que "el yiddish" representa la transición entre la semana mexicana y la variedad que está por venir, ¿no? Veo que tuvistéis unos tres o cuatro comentarios en total. Esto es, ignorando los vuestros.

Una vez estuve a punto de preguntaros, a vosotros, que todo lo sabéis, de qué lado caía el tesoro de Sierra Madre, si del mexicano o del estadounidense, pero enseguida me corté, más que nada por si os daba por emprenderla con la orografía americana durante siete días, sin respetar el día de descanso para admirar vuestra obra.

¿Veis como era una catetada?

Anónimo dijo...

Hombre, JuanPollo, no seas así... El número de comentarios no quiere decir nada. Muchas veces, tampoco el contenido: tú vienes a hablar de tu mesilla de noche, y a quién coño le importa.