viernes, 14 de octubre de 2011

César Aira: Una novela china

Idioma original: español
Año de publicación: 1987
Valoración: Muy recomendable

Conocí a César Aira gracias a la recomendación de un compañero de departamento, que me contó que Aira es, en Argentina, un escritor de culto, a pesar de que (o a lo mejor, gracias a que) publica solo en editoriales pequeñas y con poca distribución. Ahora, sus obras están siendo publicadas en España por DeBolsillo, a precios muy asequibles.

La primera obra de Aira que me leí fue Parménides, y me resultó interesante, aunque algo fría, casi la demostración narrativa de un planteamiento teórico. Ahora, esta segunda, Una novela china, me ha parecido una pequeña joya: elegante, divertida, entrañable, sorprendente. Cuenta la vida de Lu Hsin, un hombre metódico, reflexivo y algo excéntrico, aspirante a pintor (o a alcanzar la sublimación de la pintura), bebedor de té, paseante, educador, tipógrafo, hidrógrafo, cartógrafo, que decide (así, como suena) enamorarse de una montañesa, aunque para ello tenga que educar a una desde niña. El ambiente de la novela consigue ser típicamente (a lo mejor, tópicamente) oriental sin ser cargante: la China exótica y paradójica de la "Revolución cultural" recreada por Aira puede sonar algo falsa a nuestros oídos, pero conserva su atractivo

Lo que más me gusta de las novelas de Aira es su despreocupación a la hora de escribir. Él mismo ha declarado que no sabe cómo terminarán sus novelas cuando empieza a escribirlas, algo que es un tópico entre los novelistas pero que en su caso parece ser verdad: da la impresión de que escribe de manera "vivípara", como diría Unamuno, y que aunque sus novelas tienen una indudable unidad en torno a un tronco o una idea central, después deja que su imaginación se dispare en todas las direcciones como una escopeta de feria. (Poniéndonos exquisitos, podríamos decir que esta perfecta imperfección de sus novelas recuerda la calculada ingenuidad de un Cervantes escribiendo el Quijote).

En todo caso, Aira sabe lo que hace. Su forma de construir las tramas puede parecer superficial, pero sus novelas no lo son en absoluto: la mezcla de descripción minuciosa del paisaje y reflexión estética abstracta, de anécdota costumbrista y deconstrucción narrativa demuestra que es un maestro que conoce las reglas de su oficio, y como las conoce, puede saltárselas.

Otras obras de César Aira en ULAD: Los fantasmasEl congreso de literaturaLa villaLa noche de flores