jueves, 13 de octubre de 2011

Amélie Nothomb: Ácido sulfúrico


Idioma original: francés
Título original: Acide sulfurique
Año de publicación: 2005
Valoración: Repugnante

Como procuro no leer nada que me disguste tanto como esta novela éste es mi primer repugnante, pero el tema que plantea y la propia autora me intrigaban lo suficiente para seguirles la pista un poco más, por eso he llegado hasta aquí.

Pero no acabo de llegar. Hace bastante que leí Ácido sulfúrico y veo que no sirve de nada esperar, sigo tan enfadada como al principio. Porque Nothomb, con cuatro tópicos, ha pergeñado una burda estafa en la que, quizá sin otra intención que la de sumar ventas a toda costa, toma el pelo a sus lectores y se burla de todo lo que se parezca a un trabajo serio. Al principio nos muestra cómo una cadena televisiva recluta en París a los candidatos para un programa de tele-realidad. Lo que sucede a partir de ese momento no tiene en común, ni siquiera con el más zafio de los programas, otra cosa que el nombre. Todo lo que se cuenta nos recuerda a lo que sabemos sobre la Alemania nazi, empezando por la selección, que no es voluntaria sino que se ejecuta por medio de redadas, y sobre todo porque lo que espera a los participantes es la tortura y la muerte.

El propósito aparente es criticar tanto los realitys como al espectador que disfruta con las humillaciones de los concursantes. También a estos, que con tal de obtener fama y dinero se prestan a hacer cualquier clase de ridículo. Pero Nothomb va demasiado lejos: con una situación tan increíble y sombría como la que plantea no se logra ese efecto, lo que queda no es más que un experimento fallido – eso sí, muy facilón – que hubiera resultado interesante si la autora (además de trabajar unas 500 veces más) se hubiese contenido un poco y hubiese ideado una trama que comparase ambas realidades mucho más sutilmente.

Pero es que además ni siquiera desarrolla el argumento. Como no quiere entrar en un berenjenal de la magnitud de sus planteamientos, como no le interesa resolver las contradicciones que acarrea identificar un reality con las circunstancias de un campo de concentración, se conforma con esbozar situaciones (todavía mucho más que en sus otras novelas), y le queda un pastiche intragable, únicamente apto para sus incondicionales consumidores. No existe diseño de caracteres, sólo estereotipos (la prisionera buena, la mala, el valiente, los cobardes, la guardiana cruel etc.) Ni desarrollo de situaciones. Ni descripciones. Ni lógica ninguna. Ni antecedentes: no se nos explica la razón de haber llegado a esos extremos. Ni coordenadas espacio-temporales. No hay absolutamente nada, pero para prescindir de todo hubiera hecho falta sustituirlo por un entorno alternativo, una especie de infierno en la tierra, todo lo abstracto que se quiera pero literariamente creíble. Es cierto que, por pura comodidad, al menos nos ha ahorrado la crueldad gratuita de unas escenas increíbles. Pero tampoco justifica lo que cuenta ¿dónde están los jueces? ¿qué hay de la legislación? Si en ese lugar, tristemente mítico, que presenta no existe nada de esto tendría que explicar por qué.

Está claro que es una sátira, desde luego que sí. Pero el hecho de haber encontrado un término de comparación tan extremo y que los realitys, sus ejecutores y espectadores merezcan un buen rapapolvo, no implica que se pueda escribir cualquier cosa, cuanto más escandalosa mejor, etiquetarlo como novela y forrarse. Sobre todo porque, en el fondo, lo que hace es prácticamente lo mismo que está criticando.

De la misma autora: Metafísica de los tubos, Estupor y temblores, Biografía del hambre, Viaje de invierno

14 comentarios:

Mar dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAAMEN!!!!

La Nothomb es de lo más sobrevalorado que he leído nunca...

Jaime dijo...

Sí, señora, es un gustazo cuando uno ve propinar tales palizas críticas con fundamento. Se me ocurre cuál podría ser una de las excusas teóricas que le da pie a Nothomb para su analogía Auschwitz-Gran hermano (si es esto lo que hace, que por lo que explicas, entiendo que sí). Se trata de Giorgio Agamben, que en Homo sacer se dedica a postular la idea de que el paradigma político actual es la "nuda vida" del prisionero del campo de concentración. Ante el poder actual, argumenta, estamos tan desnudos de estatuto político, cívico o cultural como lo estaban los prisioneros de Auschwitz. Sinceramente, siempre he pensado que era una burda simplificación de intelectual aburrido.

Montuenga dijo...

Efectivamente, Mar. Más vale caer en gracia...

Jaime, sinceramente, no me la imagino haciendo ese tipo de análisis. La idea, me parece que es: como a la gente le gustan los espectáculos crueles (hoy GH y los toros pero ayer las ejecuciones y el circo) hasta donde serían capaces de llegar las cadenas y que es lo máximo que aceptaría el morbo de los espectadores. La idea es buena pero difícil de desarrollar, así que ella tira por la calle de enmedio y no se complica la vida. Así no se nota que se ha metido en un jardín y además con argumento morboso y desarrollo fácil, best seller más que probable.

Maese_Salakov dijo...

De Nothomb no he leído nada, así que no opino. No obstante, la trama me ha recordado a un impactante documental que recientemente vi y, en mi opinión, VALE MUCHO LA PENA:
http://www.youtube.com/watch?v=J1kqWw0UZ1Q
Es el mismo principio, pero real y bien desarrollado. Y por tanto, terrorífico.

ferbr1 dijo...

Un poco me hace acordar a la historieta Custer

http://www.comicpasion.com/1958/resena-custer.html

jordim dijo...

Así que mi olfato acertaba con esta mujer...

Anónimo dijo...

La profesora se francés me ha dicho que ne lea este libro (en francés claro) y estoy hasta las pelotas (disculpas por la expresión pero no he encontrado otra que se amolde mejor). Creo que sin terminarlo le voy a pedir que me dé otro, porque ya no estoy en edades de trampear y decirle que me lo he leído y que muy bien y bla bla bla.
Saludos!
Por cierto antes que este me leí uno de esta misma escritora sobre su experiencia laboral en Japón y me agradó además de resultarme interesante. No recuerdo el título.

Montuenga dijo...

El libro que dices se titula Estupor y temblores. El enlace a la reseña que hicimos de él lo tienes justo al final. También los de otras reseñas, por si quieres echarles un vistazo.

Te entiendo perfectamente y espero que la convenzas.

Francesc Bon dijo...

Pues aquí está un compañero de este blog para decir que estoy completamente de acuerdo: que me leí, porque al menos son cortos, tres libros de la Nothomb de un tirón: Estupor y temblores, Antichrista y Viaje de invierno y que la encuentro tan insustancial, cursi, relamida y vacía que me da hasta grima que una editorial como Anagrama venda esas porquerías.

Francesc Bon dijo...

Pues aquí está un compañero de este blog para decir que estoy completamente de acuerdo: que me leí, porque al menos son cortos, tres libros de la Nothomb de un tirón: Estupor y temblores, Antichrista y Viaje de invierno y que la encuentro tan insustancial, cursi, relamida y vacía que me da hasta grima que una editorial como Anagrama venda esas porquerías.

Montuenga dijo...

Gracias, Frances. Veo que estamos de acuerdo, yo la taché de mi lista después de leer este.

Montuenga dijo...

Digo Francesc...

Abracalibro dijo...

A mí este libro me resultó entretenido. No sé si logra el efecto crítico que pretende, pero para pasar un rato, me sirvió.
Genial reseña.
¡Nos leemos! :)

Montuenga dijo...

Pues leer sobre una especie de Holocausto disfrazado de concurso y alentado por el cruel morbo de la ciudadanía no me parece precisamente un entretenimiento. Claro que, de haber contado con un mínimo de sensibilidad, profundidad y perspectiva podría haber ejercido el rol de denuncia social, pero es evidente que a eso no llega ni de lejos.
En fin, para gustos los colores.
Saludos