lunes, 12 de octubre de 2009

Stieg Larsson: Millenium II y III

Títulos: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Millenium II)
La reina en el castillo de las corrientes de aire (Millenium III)
Idioma original: sueco
Títulos originales: Flickan som lekte med elden (Millenium II) / Luftslottet som sprängdes (Millenium III)
Año de publicación: 2008, 2009
Valoración: Se deja leer

Extractos de una carta póstuma de Stieg Larsson encontrada entre sus papeles*

Te envío los dos últimos tomos de la trilogía para que les eches un ojo. En esta ocasión he decidido centrarme más en la vida de los personajes, especialmente en Lisbeth. Siguiendo la temática de los abusos de poder sobre las mujeres, ahora introduzco el tema del tráfico de mujeres de los países del este. Cómo no, en todo momento aparece la figura de Zalachenko vinculada a todos los asuntos turbios destripados en el libro. Mikael, por su parte, se impone la tarea de defender a Lisbeth ante cualquiera de los peligros que le asalten. Ya lo verás. Estoy seguro de que te gustará y te enganchará, aunque...



Cuando terminé de escribir el primer volumen de Millenium me asaltó un terror enorme. Aunque desde un principio había ideado en mi cabeza la obra como una trilogía y había más o menos delineado las líneas argumentales básicas de las tres novelas, a la hora de pensar en cómo empezar y dónde acabar el segundo tomo me ofusqué durante casi un mes. Todos los bocetos argumentales que elaboraba se chocaban con una cruda realidad: así como en Millenium I los argumentos estaban muy bien hilados y mantenían el suspense sin necesidad de recurrir a situaciones disparatadas y difícilmente creíbles para el lector, en esta ocasión todo parecía condenado a elevar la tensión narrativa a base de situaciones que rozaban el límite de la credibilidad literaria. Por eso, aunque finalmente me lancé a escribir el segundo tomo, el resultado final ha reflejado esta debilidad del hilo argumental. Tengo que confesarte que no estoy nada contento con cómo termina esta segunda novela.

En cualquier caso, una vez terminada, sin apenas descanso, me dediqué por completo a escribir el tomo final de la trilogía. En esta ocasión, no tuve grandes dudas sobre cómo debía desarrollarse la historia. Mi objetivo fue en todo momento tomar los hilos que en el segundo libro quedaron pendientes e irlos zurciendo, de forma que no quedaran cabos sueltos. El resultado fue óptimo y te puedo asegurar que yo estaba muy feliz con cómo se había desarrollado este tercer libro. Sin embargo, tras prestárselo a un amigo, ávido lector y crítico literario, para conocer su opinión, me contestó que sin duda el libro tendría gran éxito pero que, haciendo una comparación con el mundo cinematográfico, era lo más parecido a una película de Hollywood. Una especie de justicia divina pone en su sitio a los malos y los buenos salen triunfantes. Su comentario me hizo releer mi obra críticamente y, finalmente, llegué a la misma conclusión que él. Seguramente hoy hubiera escrito algo muy diferente, si bien creo que mi error estuvo en el planteamiento argumental de la segunda novela.

De todas formas, ya no hay nada que hacer. Todo el material ya está entregado a la...


(*Aviso para navegantes: Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia)

1 comentario:

escalerasytoboganes@gmail.com dijo...

Me sumergí en la lectura de los tomos II y II de la misma forma que lo hice con el primero, pero reconozco que este me gustó más. La ‘sorpresita’ sobre el padre de Lisbeth la vi venir.
Según tengo entendido la idea de Larsson no era escribir una trilogía sino ¡10 volúmenes! (de hecho, el cuarto ya lo tenía empezado) Pero como sabe todo el mundo, murió, y ahora ya nadie sabremos qué hubiera ocurrido en la vida de estos personajes.