miércoles, 15 de julio de 2026

Jose Serralvo: La sombra de los perros románticos

Idioma original: español

Año de publicación: 2026

Valoración: casi imprescindible

Veintitrés años sin Bolaño, y, quizás por incomparecencia de mejores candidatos alternativos, el mito en torno a su persona se mantiene y ejerce un magnetismo pulsátil, recurrente, de hecho su influencia sobre una generación de autores en cualquier idioma constituye una sombra (que tanto puede proteger como amenazar) que condiciona, igual a partes iguales, tanto a la crítica como a la producción literaria, afanadas en acercarse al nivel de sus obras magnas. Esquilmados sus cajones, sus discos duros, indagada su correspondencia, sus entrevistas, su siempre percibido como escaso material audiovisual, sometida su obra a sesudos análisis que exaltan la telaraña urdida en sus tramas, puesta en contexto y pergeñadas todas las teorías sobre su condición literaria, resulta que uno podría decir que estaba casi todo, pero Jose Serralvo marca un hito aquí.

Obviamente, desde una admiración rendida y con las dosis (advertidas y necesarias) de especulación, de aderezo narrativo para aportarle continuidad y cierto grado de suspense, una biografía de Bolaño podría componerse picoteando aquí y allá, porque a poco que uno se haya interesado, conoce los grandes hitos: la estancia en México, una corta y osada aventura en el Chile de Pinochet, la llegada a Barcelona, los trabajos precarios, el descubrimiento, su temprana muerte. Serralvo se ha alejado de esa estructura wikipédica y ha aportado oficio. El oficio de un escritor que está, por supuesto, contaminado por el talante irónico y gamberro del chileno que nunca llevaba la contraria, pero que carga con la responsabilidad con todo el gusto, y aporta estilo propio, notas a pie de página que aportan (y ya puestos, que recuerdan a otro genio desaparecido), ciertas subtramas, fruto de conjeturas, y ciertas, no, acerca de su familia, sus orígenes, amigos - algunos -, enemigos - no tantos - parejas - bastantes - y, sobre todo, de ese colectivo literario que pululó a su alrededor, del cual era miembro, gurú, ideólogo y abeja reina. Porque, por encima de todo y arrinconando con contundencia y habilidad los bulos - lo de la heroína, sobre todo - leer una biografía como esta de Bolaño - supongo que habrá otras - activa el gatillo no solo de leer su obra íntegra y analizar su progresión, también el de acudir a sus influencias a ver de cómo funciona lo de causa y consecuencia, a ver si su espíritu bromista incluía cierta exageración en el ensalzamiento de sus dioses literarios, si estuvo al día hasta el último momento.

Paro. Parafrasearía algunas de sus expresiones, incluso alguna de la que, a base de atiborrarme de todo lo relacionado con él, ya he perdido el rastro del origen. Aquí las hipérboles están justificadas. Al margen del interés que puedas tener sobre Roberto Bolaño, aquí se ha conseguido, y no solo por un lógico mimetismo, desarrollar un artefacto literario con voz y personalidad propia.

Muchísimas reseñas de Bolaño en ULAD: aquí

No hay comentarios: