domingo, 19 de junio de 2016

Pedro García Cabrera: Navegar, navegar, navegar

Idioma original: Español
Año de publicación: 2012
Valoración: Muy recomendable*

Llegan las vacaciones escolares y a todos los que seáis padres os sonará una frase muy manida en las reuniones de fin de curso con tutores y demás: "Es muy importante que los chavales lean".

De acuerdo. Pero yo diría más: "Es muy importante que los chavales lean CON CRITERIO". Porque está claro que no es lo mismo que lean, pongamos por caso, la saga "Crepúsculo" (Aaaaggh!) que "Platero y yo".

Así que hoy en ULAD vamos un poco más allá y nos atrevemos a realizar una recomendación para chavales de primaria (6-12 años) y sus padres. Y les vamos a recomendar poesía canaria. Y más concretamente, un librito de Pedro García Cabrera, uno de los mayores poetas de las islas del siglo XX. 

El librito en cuestión, titulado "Navegar, navegar, navegar" es una pequeña recopilación de dos de los poemarios más representativos del autor: "Líquenes" (1928) y "Día de Alondras" (1951), acompañados de unas bonitas ilustraciones para hacer los poemas más accesibles a los más pequeños.
La publicación y distribución del libro corrió a cargo de la Fundación Pedro García Cabrera y del Gobierno de Canarias, allá por el año 2012, y se repartió en los centros educativos de las islas con el fin de homenajear al poeta y darlo a conocer entre los escolares de su tierra. Una iniciativa de lo más loable y de la que ojalá tomaran ejemplo otras Administraciones.

Yendo ya al libro, diremos que en "Líquenes" se aprecia la influencia de otros poetas españoles contemporáneos de García Cabrera, como Rafael Alberti, Federico García Lorca o Miguel Hernández, así como de las vanguardias de la época . Son poemas en los que siempre está presente el mar, dejándonos sugerentes imágenes y poderosas metáforas.

En "Día de Alondras" es más fuerte la presencia del neopopularismo y la influencia de Lorca. Las protagonistas del poemario son las aves del título, que son testigo de situaciones líricas de lo más variopintas. El poeta utiliza en las diversas composiciones un lenguaje sencillo y popular, lo que convierte al libro en una obra "muy apta para todos los públicos". 

Aquí os dejo un poema  de "Líquenes" para que os hagáis una idea,

Me hice unas castañuelas
con dos lapas de la mar.

Cuando suben las mareas
se ponen a repicar.

Y otro de "Día de Alondras", concretamente la Alondra del viento enamorado:

Que viene el viento, niña,
que viene el viento,
con sus finas jaurías
de galgos sueltos.
Refúgiate en el zoco
de los portales,
que es peligroso el viento
por esas calles.
No temas por los rizos
de tu peinado,
que lo que el viento quiere
no está tan alto.
Lo que viene buscando
-nadie lo duda-
es pasear su brazo
por tu cintura.
El viento trae, niña, 
sus galgos sueltos.
Sujétate las faldas
que viene el viento

Ya véis: poemas accesibles, tiernos, de los que te dejan con una leve sonrisa después de su lectura.

Así que ya sabéis, niños y niñas, leed! Leed! Y si de paso descubrís a poetas como Pedro García Cabrera, mejor!

* La valoración del libro es de "muy recomendable", y es válida para padres, hijos y demás familia.

3 comentarios:

scarlett paredes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Chaxi Escuela dijo...

Mi poema favorito de Garcîa Cabrera se titula "Habla una nueva edición de corales lentos"


"Bien sé que muy pronto iré a recorrer la montaña de los sepulcros.
Si se encuentra en la isla de los tesoros, llevaré el guía de un topacio.
Si en el valle de los lirios de bronce, la agonía de una danza desnuda.
Si en el país de las huellas perdidas, un colmillo de elefante profeta.
Pero si estuviese bajo un océano, donde no aullasen los caleidoscopios,
llevaría a las torres de la mano en el pecho siempre que un gallo próximo me cediese su garganta
en donde descansar mis rojos pies enredados en bastos.
Mi anhelo sería dormirme allí, acariciando la frente pensativa de una concha.
Y si al loigrarlo me convirtiese en humo de espuma
sería porque unos labios secos de arriba, de la tierra, pidiesen con urgencia
un riego de asfaltos incendiarios.
Vería entonces cómo los mendigos tienen riachuelos azules en la mano derecha
y cómo en ella discuten las espinas la longitud de las uñas del hambre.
Vería también, y también los sordomudos,
que en mundo en el que vive el color azul excluye a los dragones con muletas de odio.
Y que la canción de Alí Babá y los cuarenta bandoleros
sólo puede cantarse bajo una prensa hidráulica.
Y que el ansia por la que se desvive una campana
es ahogar en sus brazos el invisible soplo de un sabueso.
Vería igualmente que encima de mis huesos escarlata
a muchas millas sobre mis rosales donde madura el viento,
los cisnes sienten frenos a las plumas cuando les alcanza el alarido de mis ramas de fondo.
Nunca oye la mar esa cara de "déjame entrar" de los pescadores que se acercan a mí.
Nunca tampoco mi grito de "déjame salir" a la aventura de las playas.
En entonces cuando una boca sangra por mis raíces
y, a su conjuro, un arcoiris se transforma en arpa.
Y al tristeza más amarga de las tristeza se retrasa en las manecillas de una medusa virgen que me llama.
Nada de esto impide, sin embargo, que ostente el campeonato de natación en los mares del beso calcinado"

Saludos desde Tenerife y muchas gracias por la estupenda página.

Koldo CF dijo...

Precioso poema. Muchas gracias por la aportación!
Un abrazo