jueves, 10 de enero de 2013

Roberto Bolaño: Llamadas telefónicas

Idioma original: español
Año de publicación: 1997
Valoración: recomendable

Parece que, en novela, Bolaño no era dado a las medianías. Ya me disculpará más de uno porque cree una especie de cisma: era capaz de novelas geniales, pero también escribió más de una algo decepcionante. A pesar de su excelente estilo habitual, algunas novelas de su primera época distan de ser perfectas. Si he de mojarme, lo haré una sola vez: Amberes es tan absurda e intragable como genial e indispensable es Estrella distante. Entonces, una recopilación de narrativa corta, género que cultivó en tres libros que, curiosamente, no han sido reseñados aquí (aún: empiezo aquí y ahora a encargarme de ello) resulta adecuada para una valoración con ligeros tintes matemáticos. Por lógica, en estos catorce cuentos (divididos en tres bloques, cada uno titulado como el último relato que contiene), encontraremos al Bolaño irregular en todas sus guisas y niveles.

Lo primero que llama la atención, para los que ya hayan leído algunas de sus novelas, es la progresiva sensación de familiaridad. Parece que esos personajes sean los de otros libros, o lo son, quizás no los principales, sino aquellos que protagonizan interludios, menciones, episodios. Algunos personajes omnipresentes en la obra de Bolaño están aquí. Su alter ego preferido, Arturo Belano. El que detienen durante unos días en una prisión en Estrella distante. O Joanna Silvestri, la actriz porno.

El primer bloque nos muestra un par de excelentes cuentos del Bolaño metaliterario, soberbios en su desarrollo: Sensini es un relato perfecto de nostalgias y Henri Simon Leprince es un evocador y efectivo relato de resistencia. Como para compensar, un par de relatos de corte más experimental (menos clásico) se empeñan en usar personajes con uso de iniciales, y el resultado es confuso y fallido. La segunda parte abandona algo el estilo metaliterario: las historias están más desarrolladas y más dispersas temáticamente. El Bolaño encajador de puzzles aflora pujante en Detectives, que parece una especie de escena descartada en la configuración definitiva, también, de Estrella distante. Las historias se encastran en otras y no son pocas las situaciones que harían ganar puntos a sus novelas más débiles si se incluyeran en ellas. El tercer grupo de relatos tiene un tono más complejo, son textos casi biográficos de personajes variopintos, ambientados varios de ellos en los USA. Alguno de ellos excesivamente abigarrado, llegando a parecer una especie de versión comprimida y precipitada de una novela potencial. Estilo preciso, imaginación torrencial, ideas por doquier, pero no todas ellas resueltas de la mejor manera.

No hay duda, pues este libro se publicó en vida del autor, que hay una intención en la elección de los relatos y en su agrupación. Y, por tanto, este es un libro ejemplar para iniciarse en la narrativa corta de Bolaño, o incluso como aperitivo para toda su obra. Los sabores, las texturas más brillantes están ahí, justo al lado, como para hacer que resalten más, de algunos de sus errores.

También de Roberto Bolaño: Aquí

5 comentarios:

THE VILLACRESPORKER dijo...

Me llevo como consejo empezar por este libro en la obra de Bolaño.
Estrella Distante me parece un buen libro, pero no me ha volado la cabeza. Sin embargo, tiene algo que me motiva a seguir leyéndolo (tal vez tenía un nivel de expectativas muy alto)

THE VILLACRESPORKER dijo...

Seguir leyendo a Bolaño, quiero decir.

Francesc Bon dijo...

Gracias, Villa. Incluso en sus momentos más dubitativos como autor, Bolaño es capaz de grandes frases y grandes párrafos. Yo diría que valorar su obra consiste en averiguar cuándo esta grandeza se consolida y se cohesiona en una gran obra o cuando queda excesivamente dispersa. Lógicamente en sus relatos hay de todo.

Anónimo dijo...

Si quieren leer a un Bolaño fuera de serie, atrévanse con 2666. Intimidan sus más de mil páginas, pero no decepciona.

Saludos,

Francesc Bon dijo...

Bueno, aprovecho el comentario para, aparte de confirmar que como bolañista de guardia de Unlibroaldía, por supuesto he leído 2666. Y mi intención es darle una segunda lectura para reseñarlo aquí. Intimidan, claro, pero es diferente cuando uno sabe dónde se adentra. Gracias por el comentario.